Razones para votar a la izquierda y al progresismo

Describiré, en forma sintética, los motivos por los cuales la mayoría de la ciudadanía debe votar al Frente Amplio y a la fórmula a la Presidencia de la República Oriental del Uruguay, José Mujica- Danilo Astori.

Ello no significa que exponga la totalidad de los argumentos, ya que sería imposible su publicación en un solo artículo, pero sí ayudará a definir a quienes aún permanecen indecisos, en cuanto al sufragio a emitir el próximo 25 de octubre.

– En las elecciones de octubre del año 2004, la mayoría de los uruguayos entendimos que había culminado una etapa en la historia uruguaya, de los que habían gobernado al Uruguay en forma sucesiva, o sea los partidos tradicionales, tanto el Partido Colorado como el Partido Nacional.

– El gobierno presidido por el compañero, Dr. Tabaré Vázquez, superó con creces a los gobiernos de las últimas décadas, que por otra parte gobernaron en forma conjunta, salvo breves lapsos vinculados a las campañas electorales.

– La prueba de ello es la simpatía que obtiene el actual Presidente de la República, que lo convierte en el mandatario con mayor adhesión, al menos desde 1985.

– Las transformaciones y los cambios obtenidos en los cuatro años y medio últimos, han favorecido en grado sumo al país y a su gente.

– En todas las áreas se ha avanzado, citaré algunas; como la educativa; la Salud; la creación de 200.000 puestos de trabajo; los salarios y jubilaciones; la Seguridad Social; la igualdad de género, la atención de la juventud; la disminución de pobres e indigentes, a través de los planes de emergencia y el otorgamiento de asignaciones familiares y asignaciones a la vejez; el revolucionario Plan Ceibal; el desarrollo de la Educación Física; la atención ocular y bucal a los ciudadanos; en la apuesta a la ciencia, la invención y la tecnología; el transporte; la obra pública; la seguridad; el combate a la droga y al narcotráfico; en la defensa irrestricta de los derechos humanos y el esclarecimiento de su violación durante la dictadura.

– En el actual gobierno se trabajó con transparencia, se aventó la corrupción de otros tiempos, se eliminó el clientelismo y el favoritismo en la Administración Pública. Hoy todos somos iguales y tenemos las mismas oportunidades.

– Se estimuló al máximo la inscripción de los trabajadores en el Banco de Previsión Social, llegando a 1.240.000 afiliados y se disminuyó el informalismo.

– La desocupación cayó del 14% en 2004, al 7% en la actualidad. La inversión, tanto pública como privada, creció a guarismos nunca vistos.

– Las exportaciones se incrementaron en forma considerable y se diversificó la colocación de nuestros productos, para mayor seguridad.

– Las Pymes y la industria fueron atendidas prioritariamente, aún ante la crisis mundial que azotó al mundo.

La banca nacional apoyó la producción y su desarrollo.

– Se erradicó la socialización de las pérdidas por quiebras de bancos fraudulentos, controlando adecuadamente al sistema financiero.

– Desaparecieron los sucesivos ajustes fiscales que tanto gravaron a los trabajadores y jubilados, que repercutía en la disminución del poder adquisitivo de los ciudadanos con ingreso fijo.

– Creció el mercado interno, aumentando el consumo de los uruguayos en un 32%, favoreciéndose simultáneamente al comercio, la industria y la producción.

– La inflación, el impuesto más caro, fue controlada y se eliminaron los índices de inflación del 44%, como sucedió en el gobierno del Dr. Luis Alberto Lacalle.

– Se recupera aceleradamente Bella Unión y zonas aledañas, con la plantación de caña de azúcar y la instalación de ALUR SA, en contraposición a lo que dispuso el Dr. Lacalle de desmantelar el ingenio azucarero y eliminar la plantación de caña de azúcar.

Nos enfrentamos en nuestras decisiones a dos modelos de país, al que representa la aplicación de políticas económicas y sociales que están de espaldas a las necesidades de los uruguayos y a la que ha ejecutado nuestro gobierno nacional, popular y democrático avanzado.

Los Programas de gobierno que se han presentado ante la opinión pública son absolutamente diferentes, son contrapuestos.

El de blancos y colorados pretende volver al pasado, a la devastación del Uruguay, a favorecer al gran capital y a la banca, a aplicar la motosierra, en contraposición con el del Frente Amplio, que va dirigido directamente a seguir construyendo un Uruguay que atienda las necesidades de la sociedad, brindándole más trabajo, educación, cultura y bienestar.

En algo tan trascendente como es sufragar en las próximas elecciones nacionales del 25 de octubre, entiendo que la opción por el voto debe estar vinculada a posibilitar un nuevo gobierno del Frente Amplio, con Mujica- Astori, para continuar saneando y engrandeciendo nuestra República.

¡Vamos a más, compatriotas, a ganar en la primera vuelta! Apliquemos el contenido del Programa y la Plataforma Electoral. Votemos al Frente Amplio y a Democracia Avanzada, Lista 1001.

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