Diario de campaña: Invitación a la fiesta de la esperanza y de las flores
Querida hermana en el extranjero. Te invito a una fiesta muy especial. Puedo equivocarme, pero a esta altura estoy convencido de que el próximo domingo tendremos ya presidente. Y un presidente muy particular. Entrañable, humano, inquieto, estudioso, abierto. Que ha hundido sus manos en la tierra para plantar flores y ha cosechado con su estilo sencillo y directo de enfocar temas complejos, un inmenso cariño entre la gente. Sobre todo entre los más humildes, pero no sólo entre ellos. Porque todos ganamos con una sociedad más integrada y humana. Y el Pepe lo que trasunta permanentemente es una profunda y auténtica dimensión humana. Creo que el próximo domingo elegiremos al presidente José Mujica, pero si por algún avatar así no fuera, estoy seguro de que el resultado que obtendrá el FA hará evidente el triunfo en una segunda vuelta. Tendremos que soportar un mes más tantos desbordes y excesos que han hecho de ésta una campaña muy poco constructiva, pero el resultado final estará cantado.
Por eso creo que el próximo Domingo el Uruguay entero será, con mayor o menor euforia, una enorme fiesta. Una fiesta que no tendrá tantos apellidos esdrújulos o automóviles de lujo como pueden concitar otras figuras públicas, pero que tendrá el único elemento indispensable para una verdadera fiesta: gente contenta, llena de alegría, ya sea que se desplace en bicicleta, en carrito, en algún auto malherido, o por qué no, en un auto moderno y bonito. Porque el Pepe ha mostrado sobradamente, como parlamentario, como ministro, como candidato, que representa como nadie el sentir de los que nunca son escuchados, pero que también está siempre abierto a escuchar a empresarios o gente de mayor nivel socioeconómico. Porque el objetivo último de todo izquierdista es igualar para arriba, no para abajo. Lo cual no significa renunciar a la sencillez y entrar en el consumismo ciego que nos bombardea. Pero sí significa que no es de izquierda demonizar a quien legítimamente y con su esfuerzo ha logrado tener una buena casa y un buen nivel de vida. No hay que demonizarlo, sino que hay que pedirle que contribuya a darle oportunidades a todos nuestros niños de tener su mismo éxito. Que contribuya invirtiendo, generando puestos de trabajo dignos, con respeto a las normativas laborales y derechos sindicales. Que contribuya con sus aportes directos, desde los tributarios a iniciativas voluntarias. A quien hace de su suerte en la vida trampolín para el éxito de otros, no sólo no hay que demonizarlo, sino que hay que valorarlo y tratar de que su mentalidad permee entre quienes se refugian en la mezquindad. Al Pepe han tratado de caricaturizarlo, han descargado contra él y su chacra las más expresivas frases de una pseudoaristocracia local que provoca más vergüenza ajena que enojo. En Uruguay, en Argentina y en el mundo entero, se ha comprendido que la corbata no transfiere inteligencia, la retórica alambicada no brinda credibilidad y la sencillez y humildad en el estilo de vida no quitan un ápice de comprensión de la complejidad del mundo moderno y de la necesidad de cimentar el desarrollo sobre sólidas bases materiales. El Frente nació convocando a la esperanza. El Pepe es hoy la personificación de la esperanza, la esperanza lúcida y realista, esa que hace que cada día nos den ganas de vivirlo a pleno.
A su lado tendrá a Danilo, único caso que conozco de ministro de Economía de la región que se retira en condiciones de ser candidato presidencial, en un subcontinente donde los asientos de los ministros del ramo siempre han sido eyectables. Ministro que, vale la pena recordar, algunos apostaban, antes del 1º de marzo de 2005, cuántos meses duraría en el cargo. ¿O también nos olvidamos de eso? Y encabezó una conducción económica ejemplar por capacidad, por laburo y por logros. Crecimiento sostenido, baja de desempleo, regularización del trabajo, reposicionamiento de deuda pública, apoyo permanente a las políticas sociales. Este período de gobierno no fue perfecto, obviamente que no. Pero fue muchísimo mejor de lo que esperábamos. ¿A ver, quién de nosotros imaginaba el 1º de marzo de 2005 a todos nuestros gurises de moña azul blandiendo una laptop de última generación? ¿Quién de nosotros imaginaba esa inolvidable foto del Goyo esposado, 5 años atrás? Muchos imposibles fueron posibles. Y para lograrlo, además del gran estadista de Tabaré, mucho aportó la enorme capacidad, esfuerzo y compromiso con el Frente y sus proyectos históricos de Danilo.
Pero no plebiscitamos el gobierno pasado, elegimos el futuro. Y basta tomar los cabeza de lista al Senado del FA y ver cuántos baluartes tendrá a su lado Pepe, cuánta gente fogueada y muy preparada estará siempre a su lado, pariendo nuevos imposibles hechos realidad. Además de Danilo, estará Rodolfo Nin, vicepresidente y compañero de tantos años de lucha con Tabaré. Estará la valentía y la búsqueda incesante de la verdad de Rafael Michelini. Estará la inmensa capacidad de trabajo y la sonrisa permanente de Daniel Martínez. La reflexión serena y profunda de Lorier, la juventud, pujanza y capacidad de Diego Cánepa. Estará el coraje y la fina capacidad de estudio y análisis del hermano del alma de Pepe, el «Ñato» Fernández Huidobro. La inteligencia y rigurosidad campechana de Enrique Rubio. Y estará Lucía, que es su compañera, pero que sobre todo es una inteligente, serena y fina política. Tras 5 años en que prácticamente se aprendió a gobernar y se lograron supuestos imposibles, el Pepe entra a la cancha con flor de equipo a su lado. ¿De cuántas cosas maravillosas podemos enorgullecernos dentro de 5 años, que nuevamente serán imperfectos, pero que seguramente superarán nuestras mejores expectativas?
Ojalá puedas venir a votar al Frente. Me gustaría que contribuyeras a que la victoria sea tan expresiva como se lo merece Pepe y todo el equipo que lo rodeará. Lista del Frente, agarrá la que quieras. En todas hay compañeros, en todas hay garantías de trabajo comprometido e inteligente. Es uno de los privilegios que te da el ser frenteamplista. Llegado el momento de la elección, no dudamos en aplaudir al que vota cualquier lista del Frente o señalar con el pulgar hacia arriba la camioneta de propaganda de cualquier sector. No por utilitarismo y suma de votos, sino por algo que sólo el militante del Frente entiende: la mística frentista. Porque discutimos a morir por mil cosas, pero decidimos, acatamos lo decidido, nos respetamos mutuamente y nos sentimos matices de un único programa y de una única vocación.
Si vos faltás, no va a ser lo mismo. Tratá de venir a festejar y a llenarte de alegría y esperanza. Pero a lo mejor no podés venir porque no tenés plata para pagarte el pasaje o porque no podés faltar a tu laburo. Si así fuera, te aseguro que te llevaré en el corazón. Y por vos, me tomo el atrevimiento de proponer una idea muy sencilla, que ruego que otros compañeros hagan propia. Voy a ir a festejar con una flor en la mano e invito a todos los compañeros a hacer lo mismo, pues todos tenemos alguien como vos, que quisiéramos abrazar en pleno festejo. Porque la flor que voy a llevar te va representar a ti, te va a hacer presente en un mar de pueblo. Y cuando pueda, se la lanzaré al Pepe, para decirle que somos muchos más de los que tendrá ante sus ojos, los que lo apoyaremos anónima y fielmente desde ya. Y para agradecerle que de tanto trabajar la tierra para sembrar flores, haya cosechado tanto y tan profundo cariño entre todos nosotros, su pueblo.
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