EDITORIAL

En el mismo barco

Falta poco para las elecciones nacionales. El próximo domingo sabremos cuánto supo acumular la izquierda en estos cinco primeros años de gobierno. Sabiendo que no estamos ante un partido de fútbol, donde la hinchada sólo puede alentar. Si se quiere es un partido que se va a definir, no sólo por los jugadores (candidatos), sino fundamentalmente por la hinchada, que es la que tiene el derecho al voto.

 

Por eso, quien no utilice el voto como corresponde o directamente no lo utilice, no está jugando el gran partido, donde los goles son los votos, en este maravilloso desafío que es la democracia, que se construyó con sangre, sudor y lágrimas.

 

En los últimos días, las fuerzas del cambio expresadas en el Frente Amplio han salido de la siesta primaveral y han recobrado la alegría y la participación, como debió haber sido en las elecciones internas y no lo pudo ser.

 

Atrás ha quedado la siesta. Las ciudades y pueblos se han vestido de rojo, azul y blanco, los colores artiguistas. Hay momentos en que la alegría es desbordante y se transforma en una verdadera euforia colectiva.

 

Pero los momentos de euforia, siempre tan necesarios, terminan siendo útiles si no se vuelven fuerza organizada, inteligente, con capacidad de diálogo hasta con aquellos ciudadanos que seguramente en octubre no voten a José Mujica y a Danilo Astori.

 

Es que estamos ante una elección muy reñida como es la del próximo domingo de octubre. Y por eso, en los días de veda de campaña política, que se supone es para que el ciudadano reflexione, el resultado electoral se va a resolver en el mano a mano, en la entrevista cara a cara, en el juego amoroso que hay que establecer con todas las uruguayas y uruguayos.

 

La unidad del Frente Amplio se expresó en la calle el pasado domingo, cuando decena de miles de frenteamplistas optaron mayoritariamente por manifestar portando la bandera artiguista.

 

La movilización fue importante no sólo por el tamaño y la extensión de la caravana, muy grande por cierto, sino fundamentalmente por la presencia multitudinaria de frenteamplistas a lo largo de los 150 kilómetros del recorrido. El Frente Amplio se lanzó a la calle y ese movimiento ciudadano que involucra a miles y miles tuvo su expresión más clara y contundente en esta

caravana del domingo

 

Ayer, en el puerto de Montevideo, la puerta de entrada de lo mejor del pensamiento democrático mundial en 1.800 y siglos posteriores, se produjo el saludo afectuoso entre el presidente Tabaré Vázquez y el candidato a la presidencia de la República por el Frente Amplio,

José Mujica, dando por tierra con la intriga montada por la derecha sobre posibles desavenencias.

 

Con ese gesto profundamente sencillo y humano que se expresó al recibir al buque escuela de la Armada nacional, el Capitán Miranda, donde militares y civiles compartieron aprendizajes para ponerlos al servicio de la patria, quedó claro ­hasta para el que no quería ver­ que en el Frente Amplio están todos en el mismo barco, dispuestos a sortear tormentas de mentiras y de calumnias. Es que van rumbo hacia un nuevo horizonte, que es de la gente.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje