El legado de Germán Araújo

Enrique Pérez Morad

 

Hay hombres que no pasan por la vida así nomás; Germán Araújo fue y es uno de ellos. Germán es un hombre que rescata de su hogar y de su educación religiosa el humanismo y el compromiso con la sociedad y con el país en que vivió y vive. Su humanidad y su amor por la vida le salía por los poros, por los ojos y por su sonrisa.

Supo captar en su militancia social y luego política cuál era el lugar exacto para llevar adelante su acción en la búsqueda de un mundo más justo y más humano. Fue un comunicador fantástico; descubrió esa veta magnífica de saber explicar con didáctica y simpleza un problema complejo y con ejemplos. Logró introducirse poco a poco en el pensamiento y el corazón de todos los uruguayos, al punto de que en su conocido Diario 30, emitido a la hora 11, 15 y 21, era esperado con gran entusiasmo por cada vez más uruguayos frenteamplistas, blancos y colorados, para conocer su opinión y el análisis sobre temas siempre importantes y siempre sentidos.

El pueblo incorporó su pensamiento, olfateó su honradez y su coherencia y lo puso en el Senado de la República. Lideró su agrupación Corriente de Unidad Frenteamplista, fundada el 16 de agosto de 1985 en el Parador de Piedras del Chileno, ubicado en la Playa Mansa en el departamento de Maldonado.

En el Senado fue el legislador más identificado con la justicia y con la lucha por los derechos humanos. Fueron memorables sus intervenciones sobre el caso Elena Quinteros, desnudando la trama, con nombres y apellidos, de violadores de los derechos humanos y también para lograr encontrar, a través de la búsqueda, a los niños desaparecidos: Amaral, Mariana, Simón, Anatole, Julién, entre otros.

También fue memorable su campaña por el voto verde, tanto en la recolección de firmas pero, sobre todo, para encontrar a las personas que necesitaban ratificar sus firmas a fin de habilitar el referéndum. Germán siempre se jugó el todo por el todo.

Ese diciembre de 1986 sus adversarios no admitieron la presión y decidieron expulsarlo del Senado, pero cayó la sentencia del entonces senador Rodríguez Camusso cuando dijo: «60.000 voluntades lo trajeron, 25 lo expulsaron; más de 60.000 lo volverán a traer, y muchos de los que aquí están, no volverán». Se cumplió esta sentencia y el pueblo juzgó a unos y a otros.

Su regreso al Senado fue magnífico porque así lo quiso la memoria popular y prosiguió su lucha en defensa del rico patrimonio de los orientales.

Siempre priorizó tres terrenos donde trabajar: los jóvenes, la mujer –en sus derechos  y el interior del país. Con respecto a los jóvenes expresaba: «…Desearíamos ver a los jóvenes inundados de optimismo; desearíamos ver a los hombres construir su propio destino, cumpliendo con sus obligaciones y gozando de sus derechos; desearíamos ver al hombre libre, al hombre en paz, al hombre justo, al hombre trabajando, al hombre dando, al hombre digno, al hombre honesto, al hombre amando. Hasta el mañana». «Deseo ver siempre unido a nuestro Frente Amplio, única herramienta y esperanza de cambio para nuestro pueblo», decía Germán.

Por eso la unidad, la persistencia y el crecimiento de nuestro Frente Amplio es el compromiso con la llama que nos legó Germán.

Estimado Germán: te apreciamos mucho, asumimos nuestro compromiso de crecimiento de nuestra fuerza política; ¡hasta la victoria siempre!, y nunca dejes de reír.

* Diputado del EP-FA por Maldonado

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje