Desprolijidades, mentirillas y triquinuelas de la derecha

Doreen Javier Ibarra

 

Los anuncios del Presidente de la República, doctor Jorge Batlle, cuando asumiera dicho cargo, ante la Asamblea General del Poder Legislativo, fueron auspiciosos en cuanto a que «… haremos todos los esfuerzos para lograr la total transparencia y objetividad en el régimen de compras del Estado y en las concesiones de obras y servicios.» Agregaba, «pondremos a disposición de los ciudadanos, en forma electrónica, la información necesaria…». «Como parte de este proceso de transparencia,…».

Es decir, nuestro Presidente se comprometió a brindarnos una cristalina y transparente información, lo que mereció aplausos en la Sala y en la Barra.

Sin embargo, a un ano de la asunción, aún existen dificultades para acceder a las informaciones económicas del Estado.

Pero, lo que es más grave, es que los representantes de la coalición de gobierno, que fueron designados en distintos organismos públicos, están actuando reiteradamente con desprolijidades, mentirillas y triquinuelas en la información afectando directamente a los uruguayos. Hagamos memoria del caos que fueron las propuestas presupuestales del Poder Ejecutivo y su posterior tratamiento en las Cámaras.

Se han reiterado anuncios confusos y en primera instancia esperanzadores, que luego se convierten en frustración.

Todos hemos podido apreciar las marchas, contramarchas y las informaciones a medias que se les brindan a los ciudadanos, creando expectativas en la gente que luego no son colmadas.

Citaré muy brevemente cinco ejemplos: los anuncios altisonantes de directores del Banco Hipotecario del Uruguay; del propio Presidente de la República y directores de Ancap; del presidente de Antel; de jerarcas del Ministerio de Salud Pública, y las extranas y no explicadas medidas a adoptarse en relación a la enfermedad de la vaca loca.

Todos sabemos el sobrepeso que soportan los deudores del Banco Hipotecario, a quienes el incremento de las cuotas mensuales les ha sido realmente desproporcionado, originando que los valores de las viviendas que pagan al Banco Hipotecario sean infinitamente superiores al precio del mercado y donde la tozudez de no aceptar un cambio, en el cálculo de la Unidad Reajustable, es persitente por parte de los distintos Directorios de ese organismo y perjudicial para los clientes.

En la segunda quincena de noviembre del ano pasado se anunció, en forma rimbombante, que se había resuelto aplicar un sistema de bonificaciones para la cancelación anticipada de saldos de préstamos y promesas y de reajustes diferidos. Cuando el deudor concurre a las oficinas del BHU comprueba que no es tan así, ya que esas bonificaciones están supeditadas a una serie de condicionantes que no fueron mencionadas en oportunidad del anuncio.

Sobre el precio de los combustibles, el propio Presidente de la República opinó sobre la rebaja de los mismos. De igual forma lo hicieron otros altos jerarcas del Poder Ejecutivo. Sin embargo, nada de ello se ha concretado, lo que aparece debajo de la piedra es la intención de desmonopolizar Ancap y revisar la permanencia de la refinería de La Teja. Nada se habla de los altos y desmesurados impuestos que pagan los productores y los ciudadanos, a través del combustible.

También, con bombos y platillos, el Presidente de Antel anunció disminución de las tarifas, a través de un curioso término que el contador Bracco acunó: «rebalanceo» de las tarifas de Antel. La respuesta de distintos analistas y entendidos en la materia fue un duro cuestionamiento a dicho «rebalanceo», que significaría un incremento importante para los clientes.

El confuso Decreto del gobierno, propiciado por las autoridades de Salud Pública, referido a la donación de sangre en forma voluntaria y altruista, originó una rápida disminución, 50%, de donaciones en los Bancos de Sangre, poniendo en riesgo la realización de operaciones quirúrgicas.

Jerarcas del MSP se vieron obligados a reinterpretar el contenido del discutido y cuestionado Decreto.

El quinto punto, que no alcanzo a comprender, al igual que miles de uruguayos, es el de la resistencia del gobierno y del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca en tomar medidas drásticas con los productos de origen animal, con componentes bovinos, provenientes de la Comunidad Económica Europea. Estamos informados de que la enfermedad de la vaca loca –Encefalopatía Espongiforme Bovina– desde 1987 viene en ascenso en la Comunidad Europea, siendo en estos momentos una preocupación constante de sus dirigentes.

Una cosa es que Uruguay tenga un «riesgo mínimo» de contraer ese flagelo en el ganado y otra, muy distinta, es importar productos europeos comestibles que, eventualmente, pueden estar contaminados. ?Por qué se es confuso con la defensa de la salud de los orientales?

El Presidente de la República, doctor Jorge Batlle, tendrá que exigir que, en todos los casos, las informaciones y resoluciones de sus colaboradores sean claras, límpidas, totales y no parciales. Ello en aras de la transparencia del Estado que todos anhelamos y con la cual se comprometió el doctor Jorge Batlle.

(*) Diputado-Dirigente del FIDEL – EP-FA

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