Al doctor Luis Alberto Lacalle
Quizás alguno de ustedes pudieron leer un artículo de Búsqueda pag.4 del jueves 30 de julio del corriente en el que el Doctor Lacalle (candidato a presidente por el Partido Nacional), plantea como plan de gobierno en lo que tiene que ver con política de asentamientos.
Debo decir que lo primero que voy a hacer es transcribir textualmente lo expuesto por el doctor Lacalle y luego daré mis apreciaciones personales pero, como primer elemento, estoy absolutamente en contra de lo que plantea, que no sólo tiene un contenido ideológico condenable pero además demuestra la ignorancia del Dr. Lacalle respecto a la situación de los asentamientos, por lo menos en Montevideo donde se concentra el 61% de la población del departamento.
Transcribo textualmente «crear unidades donde sus habitantes puedan concurrir a darse un baño, cortarse el pelo y visitar un médico mientras el Estado construya pequeñas viviendas para que se muden».
Agrega el Dr. Lacalle «para mostrarles que se puede acceder a ese tipo de vida» e «iniciar el círculo virtuoso» e incorporar «hábitos».
Continua diciendo «erradicación real de asentamientos irregulares mediante regularización de titulación, sustitución de viviendas precarias o edificación de nuevos barrios», que tendrán, según sus planes, 35 m2 de superficie 2 ambientes, un baño y una cocina; sigue «lo primero es ir señalando los terrenos donde se van a construir los núcleos básicos evolutivos que van a ir sustituyendo a las cuevas estas y los ranchitos». Mientras «al costado de los asentamientos se va a empezar a suministrar un programa preventivo de salud, que tiene algo de salud pero tiene algo de hábitos». «Consistirá en más instalaciones que construiríamos donde ingresaría padre, madre e hijo de la familia carenciada donde tendrían baño, corte de pelo, revisación médica (…) donde se les permitiría lavar su ropa o se les diera ropa y que vuelvan a su casa. Y que eso lo usaran por turnos».
Pero hay más: «los valores que tienen ciertos compatriotas no son los mismos que los nuestros, y no es el mismo idioma, y no son las costumbres, y no es el concepto de familia, y no es el concepto de tuyo y mío, de la propiedad, de los derechos, de la violencia, y eso lo vemos todos los días avanzar» y culmina «no puede ser más verdad que nos demos cuenta de donde estamos por el olor del aire»; «una cosa es el trayecto socioeconómico Montevideo-José Ignacio» y «otra cosa es el país que vive de Avenida Italia al norte»·
Hasta aquí los dichos del candidato Lacalle. Realmente estoy indignada, no sólo de sus dichos, pero más aún de su ignorancia; integro la comisión de asentamientos de la Junta Departamental de Montevideo y en este tema todos los partidos políticos trabajamos en conjunto y sintonía. Quisiera decirle al Dr. Lacalle que, en primer lugar lo del corte de pelo me recuerda cuando en plena dictadura los que éramos liceales debíamos, en el caso de los varones cortarse el pelo, y las mujeres, pelo atado.
Creer que los que viven en asentamientos no se bañan es desconocer la realidad de esos habitantes que, en caso de no tener baño calientan ollas para poder higienizarse.
Seguir generando esa idea que la inseguridad parte de ahí y que no tienen ni los valores, ni el lenguaje y que además en esos barrios hay un olor particular es despreciar señor Lacalle a, en el caso de Montevideo, 170.000 habitantes, ya que en esta ciudad tenemos casi 400 asentamientos es decir que un 14.6% de los montevideanos viven en esos barrios.
Que el crecimiento más notorio de habitantes que terminaron asentándose desde 1985 hasta 2004 fue el 82% de la población hoy asentada y que en su período de gobierno fue de un 37%, período en el que creció más.
Que esta situación debe pensarse como políticas de Estado y no como un hecho aislado donde todos los partidos políticos trabajemos para resolver, pero esto supone la existencia de participación social que, además de los cambios que se impulsen, requieren importantes transformaciones institucionales de todos los actores intervinientes, e implican una reforma del Estado que habilite este tipo de intervención pública y que supere trabas administrativoburocráticas. Requieren también de un fortalecimiento de la sociedad civil, particularmente de las organizaciones sociales que las coloque a la altura de la gestión.
En Montevideo se ha mejorado la calidad de vida de ciertos sectores, a través de políticas que favorecen el acceso a servicios a la población. En tal sentido, la extensión del saneamiento y la mejora de los espacios públicos que ha llevado adelante el gobierno municipal, así como la inversión en seguridad social, educación y acceso al agua potable, han disminuido las necesidades básicas insatisfechas.
Sin embargo, el deterioro y bajo nivel de ingresos de vastos sectores es un factor que ha jugado en contra de la superación de la condición de pobreza.
Es imprescindible la buena relación entre políticas económicas y las políticas sociales. En tanto las últimas sean consideradas como compensatorias o paliativas de los efectos negativos de las primeras no se logrará mejorar las condiciones de vida de la población. Con políticas económicas que profundizan las desigualdades, las políticas sociales, y en particular las focalizadas, no pueden enfrentar la exclusión social. Asimismo, la política económica también guarda relación con el empleo, la precarización, el empeoramiento de las condiciones de trabajo, el aumento de la informalidad, etc.; son factores que coadyuvan al empeoramiento de la calidad de vida.
En suma, a estos compatriotas no les dieron oportunidades y lo que debemos hacer es trabajar para ayudar a vivir mejor; no podemos despreciarlos, forman parte de nuestra sociedad y son tan uruguayos como nosotros.
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