Cinco años de progreso
Desde el inicio del gobierno del Frente Amplio, Uruguay desarrolló un fuerte ritmo de crecimiento de su economía, con cifras de entre 7% y 10% anual, que marcó todo un récord en su historia.
Se afirmó un proceso sostenido de inversión que alcanzó al 18% del PBI, la cifra más alta de, al menos, los últimos 50 años. Se instalaron y comenzaron a funcionar múltiples emprendimientos productivos. Se registró un crecimiento industrial sin precedentes y el nivel de actividad generó más de 180.000 nuevos puestos de trabajo.
Las exportaciones de bienes y servicios durante este gobierno representaron otro récord histórico. Al final de 2008 superaron los 10.000 millones de dólares. Los productos se diversificaron ampliamente, se abrieron nuevos mercados y el país hoy exporta a múltiples destinos.
Durante el gobierno del Frente Amplio se recuperó todo el salario perdido en el gobierno anterior. El salario real creció un 19% y en algunos casos, como el de los maestros, registró un aumento real mucho mayor. El salario mínimo se cuadruplicó, llegando a $ 4.400. Las jubilaciones más bajas aumentaron
65%, la jubilación mínima pasó de $ 1.400 a $ 2.900.
Se retomó la negociación colectiva, se convocaron después de décadas los Consejos de Salarios. Aumentó enormemente la formalidad y la cifra de afiliaciones al BPS es la mayor de la historia. La desocupación descendió a su mínimo histórico, por debajo del 7%, y los ingresos por hogar crecieron 40%.
Se creó el Ministerio de Desarrollo Social, se aplicó el Plan de Atención a la Emergencia Social, el Plan Alimentario, Trabajo por Uruguay y diversos programas que resultaron exitosos. Junto a la creación de empleo y las oportunidades económicas generadas, contribuyeron a que la pobreza descendiera 12 puntos y la indigencia decreciera al 1%.
El gobierno destinó una asignación de recursos para la educación de más de 1.400 millones de dólares, más del triple de lo que se destinaba a la educación antes de que asumiera el Frente Amplio. Se construyeron nuevas escuelas y nuevos liceos en todo el país.
La reforma de la salud, con la creación del Sistema Nacional Integrado, ha permitido estabilizar el sistema, mejorando sustancialmente el acceso y asegurando la cobertura en salud para la enorme mayoría de los uruguayos, en particular la de los más de 400.000 niños que antes no tenían cobertura. Se desarrolló el Programa de Salud Bucal Escolar para brindarle atención odontológica gratuita a todos los escolares.
Ya hay más de 12.000 personas que han recobrado la visión gracias al programa de operaciones gratuitas de cataratas creado por el gobierno. Dos mil uruguayos fueron intervenidos en Cuba y 10.000 en Uruguay, en nuestro Hospital de Ojos «José Martí», a un promedio de 50 intervenciones diarias.
El gobierno del Frente Amplio desarrolló exitosamente el Plan Ceibal. Uruguay se convirtió en el primer país en el mundo que entrega una computadora portátil por cada maestro, cada niña o niño en edad escolar. A fin de este año se llegará a 152.000 computadoras entregadas en todo el país.
Se consagraron legalmente los derechos de los trabajadores más sumergidos y olvidados: se aprobó la ley de 8 horas para los trabajadores rurales y la que regula el servicio doméstico, que ahora cuenta con seguro de paro y convenio colectivo.
Se investigó, se buscó y se aclararon varios casos de desapariciones forzadas ocurridas durante el régimen militar. Se dejaron fuera de la Ley de Caducidad todas las causas remitidas al Ejecutivo. La Justicia pudo actuar libremente y los principales responsables del terrorismo de Estado hoy están presos.
Se reconoció por ley la unión concubinaria, el fuero maternal, las licencias especiales por embarazo y estudio, el reconocimiento para las trabajadoras de un año de actividad por cada hijo, el subsidio para desocupados con 58 años y 28 de actividad.
Se realizaron obras de infraestructura en todo el país, se reformaron y revitalizaron puertos, rutas de doble vía, se terminó la construcción de puentes y edificios que habían quedado detenidos durante décadas. Se operó la mayor transferencia de recursos del gobierno central a las intendencias municipales que se registre en la historia moderna del país.
A esta altura de los acontecimientos, creo que sería muy conveniente reflexionar:
¿A quién le vamos a confiar nuestro futuro?
Compartí tu opinión con toda la comunidad