Alerta docentes: comparemos y elijamos

En las notas que he escrito en LA REPUBLICA he desarrollado los logros de este gobierno y analizado las propuestas para un segundo gobierno sobre la base que queda mucho camino por recorrer en la senda trazada en este período.

Y he insistido mucho en la idea de que el crecimiento económico sólo no alcanza, que el crecimiento es condición necesaria pero no suficiente para que se distribuya mejor.

Y los dos ejemplos manifiestos en este sentido con los que he insistido han sido la dictadura entre 1974 y 1981 cuando la economía creció y fue el período más duro de concentración de la riqueza y los gobiernos de la década del 90 (Lacalle y Sanguinetti II) cuando la economía también creció y se consolidó el modelo concentrador y excluyente creado por la dictadura (modelo LACE).

En la serie de notas que comenzaré a escribir, con ésta, quiero centrar mi esfuerzo en trasmitir diferentes comparaciones entre los años 90 y nuestro gobierno, en particular con el período de Lacalle.

1) El gasto educativo de Lacalle y del Frente Amplio

Comenzaré con una que ha sido un pilar del proceso de construcción del modelo distributivo e incluyente, que comenzamos a construir en este gobierno, que es el gasto en educación y en particular en los salarios docentes. Y tomaré como referencia comparativa el gasto y salario en ANEP (educación primaria, media y formación docente) en ambos períodos.

El gráfico 1 nos muestra la evolución del gasto de la ANEP global y el gasto salarial de la misma ANEP, en valores reales comparando el gobierno de Lacalle con el gobierno del Frente. El gráfico es claro. Durante el gobierno de Lacalle (las líneas con rombo y triángulo) tanto en salarios como presupuesto la situación es de claro estancamiento, siendo igual el valor al principio y al fin del gobierno.

En el caso del gobierno del Frente la cosa es bien opuesta (las líneas con cuadrado y cruz), y el crecimiento es espectacular en ambos casos llegando a un orden del 60% en términos reales.

Ver gráfico 1)

Todos recordamos que el gasto educativo en el período de Lacalle fue hundido llegando a niveles inferiores al 3% sobre el PBI y en el caso de la ANEP bajó de 1,93 a 1,61, siendo el más bajo porcentaje de la historia de la educación pública.

Es clara esta cuestión en el gráfico 2.

(Ver gráfico 2)

Ello llevó a innumerables conflictos sindicales en aquellos años y en particular a conformar la Comisión en Defensa de la Educación Pública que me tocó integrar en representación de los docentes universitarios (ADUR) y que propuso incluir en la Constitución un artículo que garantizara un presupuesto educativo equivalente al 4,5% del PBI.

Si bien esta propuesta no fue exitosa, dejó sembrada la semilla de la movilización que fue acumulando, y hoy con el gobierno del Frente Amplio se logró dicho objetivo y en el año 2009 el presupuesto educativo ha llegado a representar el 4,5% del PBI.

2) Los salarios de la educación

Uno de los pilares del cambio en el gasto educativo ha sido el aumento salarial. En 1993, previo a un importante conflicto de los sindicatos de la educación, las paredes de Montevideo tenían escrita una consigna: $2.800 Salario docente: vergüenza nacional.

La gráfica 3 compara el salario docente en ambos períodos de gobierno.

En el período de Lacalle empezamos con un ajuste fiscal muy duro para todos los trabajadores con un recuerdo que debemos tener: 15% de aumento de salarios después de una inflación acumulada de 33%, es decir pérdida salarial de 18% para todos los trabajadores incluidos los de la educación Y después una leve recuperación que hizo que en los 5 años de gobierno de Lacalle el salario de los docentes quedara estancado.

En cambio, en nuestro gobierno, el salario real docente mejoró y quiero referirme a tres aspectos de la evolución que son de destacar.

(Ver gráfico 1)

a) El crecimiento del salario real.

Lo primero que debemos hacer notar es que en enero de 2005 el salario de un docente titulado (es decir con título del IPA o de Magisterio) grado 1 (de ingreso al sistema educativo) por 20 horas de trabajo (unidad docente) era de 6.005 pesos, mientras que en enero de 2009 es de 11.127 pesos, lo que significa en términos nominales casi el doble y en términos reales de poder de compra un aumento de casi 45% como muestra el gráfico 3 al que hacíamos referencia antes.

Este crecimiento del salario real permite por ejemplo afirmar que el ingreso en 2003 de un profesor grado 1, 20 horas, equivalía a 600 litros de leche, 200 diarios o 500 boletos urbanos, en 2009 se triplicó esa cifra llegando a 1.800 litros de leche, 600 diarios o 1.500 boletos.

b) La escala salarial

Un problema estructural de los salarios de la ANEP derivaba de la escala achatada que tienen y que llevaba a un proceso de deserción en la función y de desestímulo a la carrera docente.

Desde el movimiento sindical y en particular desde la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza (CSEU) trabajamos mucho por recuperar esta carrera.

Sin embargo, la política de los gobiernos de los 90 fue otra. No sólo no se trabajó para mejorar la pirámide sino que se la acható aún más.

El gráfico 4 nos muestra esta situación.

(Ver gráfico 3)

Un grado 7 ganaba en 1994 casi 50% por encima del grado 1, es decir cerca de 8% de diferencia por grado. Durante la nefasta reforma educativa del año 1996 en adelante (conocida como la «reforma Rama») se acható la pirámide y se llegó a cerca de 35%. En este gobierno se recuperó la pirámide, aumentando todos los salarios y dando mayor impulso a los salarios de los grados mayores, estimulando entonces la carrera docente.

c) Los impuestos que paga

En 2005 heredamos el viejo impuesto a los sueldos y, a pesar del menguado salario docente, todos los grados pagaban impuesto, algunos la tasa «chica» del 2% y otros la tasa del 6%. Con la reforma tributaria hasta el grado 4, a pesar de los aumentos de salarios, no se paga IRPF y el grado 7 paga menos que cuando pagaba el IRP, como muestra el cuadro (Ver cuado 1).

En síntesis mejora del presupuesto global y de salarios, mejora del salario real, menor carga tributaria, mayor estímulo a la carrera docente, todo ello en el marco del cumplimiento de la propuesta de 4,5% de recursos para la educación pública.

Por ello lo del título: comparemos y elijamos.

Gráfico 1

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