Fortaleza frente a la crisis: dinamizar el mercado interno
Hemos insistido mucho en que el Uruguay enfrenta esta crisis en mucho mejores condiciones que cuando sobrevino la crisis de 1982 o la crisis de 2002.
Porque toda crisis que proviene del ámbito internacional, siempre impacta sobre las economías internas. Lo que importa es saber cómo estamos preparados y cómo reaccionamos para amortiguar desde la política pública los efectos de la crisis internacional.
Y en ese sentido la política económica y social del país ha trabajado en esa dirección.
Quiero desarrollar en esta nota un aspecto de dicha política que genera una gran fortaleza para enfrentar los impactos de la crisis que se refiere al peso potencial y real del mercado interno.
¿Por qué el Mercado Interno?
* Porque el 80% de la producción nacional se vende en el mercado interno.
* Porque el 95% de las empresas son vendedoras en el mercado interno.
* Porque más del 80% de los trabajadores lo hacen en empresas que venden al mercado interno.
* Porque las empresas que exportan en su gran mayoría venden una parte importante al mercado interno (lácteos, carne, turismo) y mantener y aún ampliar el mercado interno les permite mayor escala de producción y por ende menores costos por cada unidad producida y en estos momentos de reducción de la demanda externa, compensar parte de sus ventas con dicho mercado.
* Porque las ventas al mercado interno son un aprendizaje para el diseño de productos o servicios para la exportación que en el futuro, recuperada la economía mundial, pueden significar una mayor diversificación y valor agregado a la oferta exportable del país.
¿Cómo se logró esto?
La experiencia muestra en el pasado círculos virtuosos entre mercado interno y producción como por ejemplo:
* cuando volvió la democracia la lucha de los trabajadores junto a las demás fuerzas de la sociedad logró en 1985 y 1986 una mejora sustancial de los salarios que provocó una rapidísima reactivación de la economía que posibilitó una parte importante del crecimiento de 1986 y 1987.
* Mediante una reforma constitucional en 1989 los jubilados modificaron el sistema de jubilaciones permitiendo un importante aumento de las jubilaciones reales lo que posibilitó, otra vez, una parte importante del crecimiento económico de 1991 y 1992.
Y es evidente que este período ha mostrado cuan importante es el mercado interno como fuente de realización de la producción.
Como muestra el gráfico 1 el consumo interno aumentó 25% en términos reales entre 2005 y 2008 y las inversiones (el otro componente de la demanda interna cerca de 50%) mientras que las exportaciones (que también crecieron) lo hicieron en 22%.
(Ver el gráfico 1)
En ese sentido es necesario tener claro que el consumo final representa el 80% del PBI nacional, del cual el 70% es el consumo de los hogares.
La base de este crecimiento del consuno interno privado se ha dado en los aumentos de salarios y de jubilaciones que han sido, como ya lo he mostrado en otras notas, las más importantes de los últimos tiempos y dado el alto número de hogares que viven del ingreso salarial o del ingreso de jubilaciones su impacto siempre es relevante.
Pero además la política salarial (y también la de jubilaciones) ha puesto énfasis en el Salario Mínimo Nacional y los salarios de los sectores más deprimidos (servicios, comercio, etc) que tienen un impacto sobre el consumo mayor. Y además ha aumentado muy por encima de la medias los salarios públicos de salud, educación y la policía que eran muy bajos, que involucran a casi 130 mil trabajadores y que tuvieron un impacto muy relevante sobre el consumo interno.
Por otra parte, la reforma tributaria, como ya lo hemos dicho también en otras notas, aumentó el ingreso disponible de todos los asalariados con ingresos menores a 31.500 pesos y ello significó también más dinero para el consumo interno.
El otro componente de la demanda interna es la inversión, en especial la pública en estas etapas, la que también ha tenido un comportamiento creciente en este gobierno.
Algunas respuestas a cuestionamiento sobre dinamizar el mercado interno.
Respecto al déficit fiscal que podría provocar, el mayor gasto salarial en el sector público y la inversión pública es un aumento del gasto. Sin embargo, también significan un aumento del ingreso, puesto que:
* primero porque implicará aumentar el nivel de ventas y con ello aumentará la recaudación del IVA;
* segundo porque aumentará los aportes a la seguridad social por los mayores salarios y los nuevos empleos, lo que reducirá el déficit de ésta;
* tercero porque al reducir la desocupación reducirá los pagos por seguro de desempleo.
Entonces en el balance se compensan
¿Qué pasa con el costo de las empresas? El costo salarial bruto de las empresas aumentará, pero en la medida que producirá más, el costo por unidad producida, que es el que importa a efectos de la competitividad disminuirá. Al mismo tiempo, los costos fijos (alquileres, etc) al aplicarse sobre una masa de productos mayor también serán menores para cada producto o en caso de las empresas que tan sólo compensen la caída de las ventas al exterior, sus costos no aumentarán y se evitarán las pérdidas de estas empresas.
El cuadro siguiente ejemplifica la situación:
(Ver cuadro 1)
Los costos salariales aumentaron por el incremento del 10% y un aumento de la plantilla de 5% para hacer frente a la nueva producción. Los costos no salariales se redujeron, pues a pesar de aumentar los variables se redujeron los costos fijos. Fruto de un mejor uso de la capacidad productiva y laboral el costo salarial por unidad se redujo.
Las ventas aumentaron un 20% como resultado del mercado interno (aún compensado por caída del mercado externo) y ello provocó que, a pesar de la reducción de la ganancia unitaria la masa de ganancia aumentó.
La acción del Estado
Todas estas medidas que crean consumo interno, deben fortalecerse con otras que apoyen a las empresas de producción nacional, las que ya han sido tomadas por el gobierno y en particular para las micro, pequeñas y medianas empresas anunciadas por el ministro de Economía en esta semana.
Porque una de las enseñanzas que ha dejado estas crisis es que el mercado lejos de resolver los problemas de economía y la sociedad, provoca desvíos muy importantes de los objetivos socio económicos.
Y en ese sentido las recomendaciones de política económica van por el lado de una intervención del Estado para consolidar los procesos de redistribución de la riqueza.
Por ello, en este caso es necesario que este proceso de potenciar el mercado interno y de apoyar las empresas para ir amortiguando los efectos de la crisis cuente, como lo estamos haciendo, con una presencia activa y relevante del Estado.
En particular es imprescindible desde el punto de vista de la sustentabilidad económica del país (además de obviamente justo) el respeto estricto de los acuerdos salariales logrados en los Consejos de Salarios y los ajustes que deben producirse en julio de este año.
Ello nos dará un segundo semestre con un mercado interno más activo. De eso se trata.
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