La derecha rural
En estos últimos días, un nuevo elemento se ha agregado a la campaña electoral que estamos viviendo. Las declaraciones del presidente de la Federación Rural,el señor Octacilio Echenagusía, han puesto en evidencia una estrategia que no aporta honestidad intelectual al debate político.
En primer lugar debemos decir que el señor Echenagusía tiene todo el derecho del mundo a expresar sus opiniones sobre la gestión y las acciones del actual gobierno nacional. Lo cuestionable en todo caso es querer escudarse en una organización gremial para entrar de lleno en la campaña política con opiniones que nada tienen que ver con la finalidad por la cual se agrupa en este caso una serie de productores rurales.
Como entró en el terreno de la campaña política habilitó a que se le pueda contestar políticamente. Como tiene todo el derecho que la democracia le da a expresar sus opiniones, no le debería molestar que las mismas las podamos definir como la expresión más clara de la derecha rural. Manifestar que acciones de inclusión social que ha tomado este gobierno de izquierda, como sin duda lo son el Plan Ceibal, el Plan de Emergencia y el Plan de Equidad, pueden fomentar el ocio y la vagancia es una muestra de un grado preocupante de intolerancia y de sectarismo social propios de los auténticos paladines de la derecha política.
Es claro entonces que el señor presidente de la Federación Rural no ha hecho un balance objetivo de todo este período de gobierno. Pensar de la manera que lo hace le impide resaltar logros sociales porque en definitiva la derecha nunca ha tenido la inclusión social como prioridad. No dice nada de la concreción del derecho postergado en casi cien años de reglamentar la jornada de ocho horas diarias de labor para los trabajadores rurales simplemente porque no lo siente como una necesidad. No dice nada de los indicadores que marcan el bajísimo nivel de educación de los hijos de esos mismos trabajadores rurales, porque debe de sostener que capaz que su educación también le fomentan el ocio y la vagancia.
Da la sensación de que lo único que le importa es mantener a capa y espada la rentabilidad histórica que ha logrado bajo este período de gobierno aportando cada vez menos a la sociedad. Da la sensación de que es el estilo de empresario que busca cualquier excusa para beneficiarse. Cuando hay inundaciones, cuando hay sequía, cuando bajan los precios internacionales, etc., etc., siempre pidiendo al Estado que tanto critica una nueva ayuda. Seguramente su modelo de empresario es el de los que hoy se han enriquecido fundiendo empresas a lo largo del mundo por la supuesta crisis mundial y corren a pedir que los Estados los ayuden con inyecciones millonarias en dólares.
Sea honesto consigo mismo señor presidente de la Federación Rural. Deje que los verdaderos productores sigan trabajando de forma conjunta con el gobierno buscando soluciones y aportando ideas. Deje que se sigan organizando en momentos críticos pero con perfil solidario. Deje que las familias rurales progresen en base a la educación de sus hijos y al trabajo digno. Usted dedíquese a lo que verdaderamente siente. Esté en la trinchera política defendiendo sus concepciones de derecha. Estamos en democracia y está habilitado para eso. Haga como su antecesor, Rodrigo Herrero, que dejó la presidencia de la Federación y empezó a militar políticamente en las filas del doctor Luis Alberto Lacalle. Asuma que es de derecha y que lo que hizo en su discurso fue instalar en la campaña la opinión de la derecha rural.
Si eso hace, todo será más claro y transparente. Aunque no se necesite ser muy avezado para darse cuenta el camino que usted quiere recorrer.
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