Economía sin aritméticas
La moda actual en los circuitos de Washington es crear una reguladora de riesgo sistemático, para asegurarse que EEUU no vuelva a tener otra crisis económica como la actual, ésta es simplemente para encubrir lo que pasó y quieren hacer creer que solo mentes brillantes pueden entender, atender y concluir salidas.
Más de eso no necesitamos, lo que proponemos es asistir a personas que entiendan el tipo de aritmética que aprendimos en la escuela, pues los discípulos de la meca financiera ninguno vio y ninguno previó la burbuja inmobiliaria, cuando en sus narices el precio de las casas ajustadas a la inflación crecía más de un 70% transformándose en una ganancia especulativa de más de 8 billones de dólares.
Era obvio que cuando estallara haría estragos en el sector financiero, pues se daban préstamos contra garantías sobredimensionadas.
Los datos estaban ahí para estudiarlos, compararlos, valorar sus riesgos, no existía ningún misterio, pero, aún así los responsables de controlar y vigilar nada vieron.
Hoy sus recetas son regular sistemáticamente, auditar responsablemente como autocrítica justificadora de la indiferencia burocrática, donde demuestra que la burocracia no es una forma de organización sino de poder.
Si con anterioridad hubiera existido «la reguladora», nada podría haber hecho ante la personalidad y figura de Alan Greenspan, el gurú de la economía mundial.
Este poderoso hombre cuando anunció retirarse, jubilarse en el año 2005, economistas y los banqueros más poderosos del mundo se reunieron en Jackson Hole (Wyoming ) para dilucidar y pronunciar que este era el banquero más brillante de todos los tiempos. Todos los economistas, periodistas y políticos de EEUU le rendían culto a su sabiduría, éste había predecido que la burbuja no existía y que todo estaba perfecto.
Si hubiera existido en ese momento la reguladora de riesgo ¿podrían haber contrarrestado la opinión de Greenspan? No, pues contradecir a dicho gurú significaría truncar carreras, o sea perder empleos, traslados o despidos, etc.
Mirar para el costado o flotar cual «corcho en el agua» pagaba mejor. ¿Cuántos funcionarios han perdido sus empleos por no haber sido capaces de ver la burbuja? ¿Cuántas personas han perdido (por eso) la oportunidad de promoverse?
En concreto ninguno, incluso a los altos cargos financieros de la actual administración Obama sin excepción, a todos les pasó por alto la burbuja inmobiliaria, a tal punto que se podría concluir que haber estado en la luna ha sido el criterio básico para ocupar los cargos y puestos estratégicos.
Ante esto decimos que los economistas deberían prestar atención más terrenal y aprehensión a la aritmética que es la parte de las matemáticas que estudia los números y las operaciones hechas con ellos.
Según vive el hombre así piensa, por ello también aquí debemos cambiar estructuras de ese tipo y hombres de esas escuelas, pues el sistema solo acepta obsecuentes a su vivir que no permite distribuir con justicia social, pues están ciegos, sordos y mudos al mundo real.
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