Uruguay en el Consejo de DDHH de la ONU
Uruguay fue reelecto para integrar el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el organismo más importante y de mayor peso, en el tema, del sistema de Naciones Unidas.
Nuestro país integró la terna de América Latina y el Caribe, junto a Cuba y México.
Uruguay obtuvo 173 de los 185 votos posibles en la Asamblea General de la ONU.
Para integrar el Consejo se necesitaban 97 votos, nuestro país superó largamente esa cifra.
No es un detalle. No es una elección menor.
El sistema de elección para integrar este organismo especializado de la ONU implica que básicamente la discusión y el apoyo debe conseguirse en la región que postula y por supuesto, lograr luego el aval de la comunidad internacional en su conjunto.
Esto quiere decir que nuestro país y su actual gobierno cuentan con la confianza y el respaldo, por su accionar en cuanto a los Derechos Humanos, de los países de América Latina y el Caribe y también del resto del mundo.
Nuestro país había sido electo ya para integrar el primer Consejo de Derechos Humanos de la ONU y ahora fue reelecto para el período 2009-2012.
Esta elección no es casualidad y tiene una doble razón.
La primera es el claro compromiso del actual gobierno de nuestro país con la defensa de los derechos humanos, con su proyección y con su universalización en nuestro país.
Ella se expresa por supuesto, en la actitud hacia las peores violaciones a los derechos humanos de la historia del Uruguay, las perpetradas durante la dictadura.
El enfoque diferenciado hacia la aplicación de la Ley de Caducidad, lamentablemente aún vigente, que habilitó todas las investigaciones solicitadas por el Poder Judicial, que permitió excavaciones en cuarteles y el hallazgo de dos cuerpos de desaparecidos y continúa y que permitió también que se juzgue a los reponsables y que algunos de ellos estén en prisión.
Pero no se agota allí, se extiende en el esfuerzo central para combatir la pobreza, asegurar la alimentación y la cobertura de salud; y también el acceso a la seguridad social.
Se complementa con la defensa de los derechos de los trabajadores, a la sindicalización, al trabajo digno. También en la atención a la minoridad infractora y no, que es la mayoritaria.
El encare de la violencia doméstica y sus consecuencias individuales y sociales. Por supuesto que falta mucho, una enormidad, pero también es cierto que se ha avanzado como casi nunca antes.
La otra dimensión de esto es el papel jugado por el Uruguay con el actual gobierno en los ámbitos internacionales para defender y promover los DDHH.
La ratificación de instrumentos internacionales para la lucha contra la violación de los DDHH y la posición política firme para reformar los organismos internacionales, han llevado a Uruguay a este recoconocimiento. La transformación de la vieja y desprestigiada Comisión de DDHH de la ONU, donde solo se juzgaba a países del tercer mundo, en este nuevo Consejo de DDHH que realiza un examen períodico universal de todos los países, sea cual sea su tamaño y su poder; tuvo a Uruguay como impulsor y protagonista.
En este marco se ubica la comparecencia de Uruguay, la primera de la historia del país, porque el Consejo y el mecanismo es nuevo, donde se recomendó que se elimine la Ley de Caducidad, que se tomen más medidas en torno a la violencia doméstica, la discriminación de género y también la atención a las minorías raciales.
Nada parecido a una «condena» como sugiere un editorial de El País ayer. Recomendaciones como se le hacen a todos los países del mundo.
Tanto no es condena, que Uruguay, el mismo día que El País decía que era condenado, era electo para el Consejo de DDHH.
Que la página editorial de El País le quiera ajustar cuentas al gobierno del Frente Amplio por los DDHH es francamente tragicómico.
Pero lejos de estas chicanas políticas, vale destacar este reconocimiento internacional a nuestro país. Que conste.
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