¿Boludez?
El ministro de la Corte Electoral, de la línea dictatorial del Partido Colorado, Edgardo Martínez Zimarioff, calificó como «una boludez» las sospechas de que el organismo impugne «arbitrariamente» las firmas que se presenten por la nulidad de la Ley de Caducidad, tal como afirman quienes impulsan el plebiscito.
«Los ministros no tenemos nada que ver con eso porque no participamos, es un tema que se resuelve en el servicio administrativo y lo hace con control multipartidario, así que lo que están diciendo es una boludez», dijo Zimarioff a un medio escrito local.
Lo cierto es que el ministro, unos días después, participó de un acto en el cual golpistas de Estado derramaron lágrimas para revindicar su «heroica» lucha contra la «subversión».
Su sola presencia demostró que dentro del aparato del Estado siguen existiendo individuos, ciudadanos uruguayos, que trabajan a favor de la impunidad, para ocultar a los asesinos impunes que asolaron a nuestro país durante más de una década.
El ministro de la Corte Electoral tiene todo el derecho a participar de cualquier tipo de actos, con los cuales se sienta identificado, pero tiene que tener el valor de dar un paso al costado cuando tenga que decidir si una firma es válida o no, en el momento que se compute si existen las firmas necesarias o no para que se plebiscite si hay que anular o no la ley de Impunidad.
Uruguay es un país profundamente democrático, identificado con el republicanismo y la tolerancia, que no puede dejar pasar gestualidades como las de Zimarioff, que comprometen la transparencia de la Corte Electoral.
Ante esta situación, los sectores democráticos de la sociedad uruguaya tenemos la obligación de salir a defender las instituciones democráticas y la transparencia de las mismas.
La lucha por la anulación de la Ley de Impunidad no es una batalla cualquiera, porque es parte de la brega por construir una sociedad sana, liberal en el mejor sentido de la palabra, que genere un consenso democrático, donde todos los uruguayos seamos iguales ante la ley.
Si anulamos la ley de Impunidad, logramos todos los uruguayos sentirnos iguales, compartiendo la construcción de la democracia, escenario que permite desarrollar no solo el entendimiento entre los diferentes, sino que a la vez facilita los logros de equidad social.
Zimarioff no pueda estar en la misa y en la procesión, porque está convencido de que los golpistas salvaron la patria, cuando lo único que hicieron fue violar los más elementales Derechos Humanos.
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