Avances de la educación pública en el primer período de gobierno frenteamplista (1)

Recursos para la educación y logros educativos

La educación pública uruguaya está regida por dos entes autónomos: la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Universidad de la República (Udelar). Ambas conforman el sistema nacional de educación pública, que en las últimas décadas se caracterizó por un sostenido crecimiento de la matrícula en educación inicial, media y formación docente, acompañado por un nivel de inversión pública inferior al promedio de los países latinoamericanos, situado en el 4,5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI).

Para financiar sus actividades, ambos entes reciben recursos aprobados por el Parlamento en el marco del Presupuesto Nacional. En 1985, al recuperar la democracia, Uruguay destinó el 2,2% del PBI a los Entes de la educación, mientras que en 2005 se otorgó el 3% del PBI. Una de las promesas electorales del Frente Amplio para el período fue llegar a destinar a la educación pública el 4,5% del PBI al final del quinquenio y puede decirse que se ha cumplido, aunque corresponde señalar que ese porcentaje no está destinado exclusivamente a los entes autónomos de la educación. La ANEP tiene bajo su responsabilidad la conducción de la educación inicial, primaria, secundaria, técnico-profesional, y de la formación de sus docentes, siendo el organismo estatal de mayor dimensión. Ofrece educación a más de 700.000 estudiantes, los que son atendidos por 41 mil docentes en unos 2.800 centros educativos.

En el año 2005 el ente recibió 13.103 millones de pesos (1,7% del PBI), los que fueron destinados a pagar sueldos, gastos e inversiones. Este monto se fue incrementando anualmente llegando en 2009 a la cifra de 20.546 millones de pesos (aproximadamente 3,4% del PBI actual) para los mismos fines. Esto supone un incremento muy significativo en los fondos asignados a la ANEP.

Críticas expresadas por algunos legisladores ­incluso frenteamplistas­ establecen que la educación recibe como nunca antes una asignación presupuestaria de importancia y no se ven los resultados educativos. Este razonamiento encierra en sí mismo varios errores de análisis. En primer lugar porque es impensable esperar resultados educativos instantáneos a causa de que en 2009 se destina un presupuesto para la educación acorde a las necesidades del país, tras décadas de estancamiento. Y en segundo lugar porque no se analiza el tema en toda su dimensión.

Muchos e importantes han sido los cambios que se han realizado en la educación pública con la asignación presupuestaria correspondiente a la ANEP. Esos cambios refieren entre otros a: elaboración e implementación participativa de nuevos planes y programas en todos los subsistemas, refacción de una planta edilicia muy deteriorada y construcción de nuevos centros educativos, incremento del número de escuelas de tiempo completo ­que supera al de períodos anteriores­, implementación del Programa de Maestros Comunitarios, apertura de un Instituto de posgrados (IPES), implementación de políticas lingüísticas, de educación sexual y de educación de la historia reciente, universalización de educación inicial de 4 años, educación física en todas las escuelas, programa de aulas comunitarias, incremento de adscriptos, profesores orientadores bibliográficos, administrativos y personal auxiliar de limpieza en Educación Secundaria, educación en cárceles, programas de alfabetización de adultos, Plan Ceibal, Portal Educativo (Uruguay Educa), equipamiento de salas de informática en todos los centros educativos de educación media, provisión de herramientas y máquinas para la UTU, reapertura del Instituto Normal de Enseñanza Técnica (INET), cursos tecnológicos en coordinación con la Universidad de La República, y podríamos seguir enumerando.

La ejecución del crédito presupuestal destinado a la ANEP se ubica en el 98%. Le resultará difícil al lector encontrar otro organismo del Estado que ejecute mejor los créditos asignados. También importa subrayar que lo recaudado por el Impuesto de Primaria se utiliza ahora íntegramente para asegurar la alimentación escolar y no para financiar sueldos como en anteriores administraciones. Por otra parte no existe proyecto educativo que pueda ser llevado adelante sin el involucramiento de los docentes. En 2005 se constataba la existencia de un profundo malestar en las comunidades educativas, estilo autoritario en la conducción del Ente, muy bajos salarios del personal y docentes que no tenían cubierta la cuota mutual, una situación inadmisible para un trabajador. La aprobación del derecho de la cuota mutual ­a partir del 1º de julio de 2006­ para todos los funcionarios de la ANEP constituyó un paso muy importante en el respeto de los derechos de los trabajadores.

Y he aquí un elemento que no se puede dejar de analizar. En un organismo como la ANEP, que cuenta con alrededor de 60.000 funcionarios (muchos de ellos en comisión en el Mides, Poder Legislativo y Ministerio de Educación y Cultura), el porcentaje mayor del presupuesto se destina a las retribuciones salariales. Es así que en 2009 el 81 % del gasto del Ente se destina a sueldos, el 10% a gastos de funcionamiento y el restante 9% se utiliza en inversiones.

La dignificación de las condicionales laborales de los trabajadores de la ANEP constituye un elemento central y decisivo para el logro de una mejor gestión académica y administrativa de la institución. Si bien los salarios de los funcionarios de la educación distan aún del nivel que deberían tener, maestros y profesores han recibido un incremento real que ronda entre 37% y 46% (según su grado), en el período enero 2005 ­ enero 2009 (a valores constantes de enero de 2009), mientras que para el escalafón de auxiliares de servicio se ha logrado obtener un incremento real de 74%. En próximos artículos seguiremos analizando diversos avances de la educación pública en el actual período de gobierno.

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