Prevención o restricciones
Se sostiene permanentemente y aunque duela, con mucho grado de certeza, que Uruguay es un país que casi nunca piensa a largo plazo. La mayoría de sus acciones en cualquier ámbito de nuestra sociedad ha sido corto placista. Por suerte con este gobierno eso también ha comenzado a cambiar. No son motivo de este artículo las grandes modificaciones que la administración frenteamplista ha comenzado a aplicar pensando en un país serio, moderno y solidario. Hoy nos queremos detener en la situación que se ha vivido en estos dos últimos meses con efectos de la sequía que afectó a nuestro territorio y más concretamente con el abastecimiento de agua potable a la población y su uso. Desde mediados de enero de 2009 las autoridades de OSE comenzaron a exhortar al uso razonable del agua potable, intentando impedir lo que en la última semana sucedió. Las restricciones. Se prohibió el lavado de autos y veredas, y el regado de jardines para mantener las reservas. Por suerte hace ya unos días llovió copiosamente en todo el país y las limitaciones fueron levantadas. Ahora bien, ¿es correcto que se permita el uso del agua potable para estos fines tan superfluos? ¿Es una buena decisión depender de factores climáticos para implementar medidas sobre el uso del agua? Si uno piensa en un país serio y previsor la respuesta tendría que ser un categórico no. Sinceramente uno piensa que a esta altura de las circunstancias no alcanza únicamente con bien intencionadas campañas de TV y declaraciones públicas de las autoridades para atacar este tema con efectividad. En los pocos días que duraron las restricciones y de acuerdo a números extraoficiales, el consumo de agua en la población de la zona metropolitana se redujo en un 5%. ¿Por qué no pensar en que esa reducción sea permanente, por qué no pensar en almacenar para tiempos difíciles, por qué no educar en cuidar?
Hay que empezar a prevenir y, para eso, algunas ideas.
a) Educación: Implementación por parte de las autoridades educativas de un plan de formación de la cultura del cuidado del agua potable destinado a los distintos niveles de enseñanza pensando que en un futuro ellos serán los responsables del uso racional del agua como bien finito.
b) Limitar: De forma paulatina ir imponiendo la idea de prohibir el uso del agua potable para fines secundarios sin que nadie se sienta perjudicado. A los lavaderos de autos y estaciones de servicio, proponerles a cambio de algún beneficio económico temporal, la obligación de tener depósitos de agua bruta para el lavado de autos. Es absolutamente irracional que los vehículos sean lavados con agua potable. Las veredas serán de absoluta responsabilidad de las intendencias municipales y para regar jardines OSE suministraría a costo de los vecinos agua no potable mediante camiones cisterna a los que lo soliciten.
c) Ahorro: Mucho del gasto de agua se va en el despilfarro sin intención en el uso domiciliario para fines higiénicos. Está calculado en litros lo que gasta por ejemplo una grifería en mal estado y hasta una cisterna de baño. Realmente esos números son escalofriantes. Pero para evitar esto también hay elementos sustitutivos que permiten un mejor uso y por consiguiente un ahorro. Se debería entablar conversaciones con la cámara de la construcción para que en cada nueva edificación se instalen de forma obligatoria grifería monocomando y cisternas inteligentes con compartimientos internos que permiten disponer de agua de acuerdo a lo que realmente se necesite. Obviamente que estos elementos ya existen en el mercado pero hay que fomentar su uso. También elaborar un plan para el recambio de estos dispositivos de forma voluntaria en los domicilios de los ciudadanos, similar al que empleó UTE con las lámparas de bajo consumo. Lo que se invierta hoy será el ahorro de mañana.
d) Factor OSE: A nadie escapa que desde hace muchos años hay inconvenientes reales para atender de forma correcta las roturas de cañerías en Montevideo y en muchos departamentos del país. Falta de personal, escasez de materiales apropiados y una no muy buena organización del trabajo son factores que siguen pesando en la empresa. De nada sirve pedirle colaboración a los ciudadanos si no se es eficiente en el control de esta situación. La administración frenteamplista de OSE encontró una empresa en estado crítico. Se han hecho cosas, pero en esta materia falta mucho. Deberá ser tema central de los próximos/as directores/as. Hay demoras en el cumplimiento de servicios nuevos, hay demora en respuesta de roturas. Lo que no puede demorar es una profunda reestructuración de esta prestación a los usuarios.
e) Plan Director de Reservas: Elaborar un plan de acción que contenga como objetivo a mediano plazo la ampliación de las reservas de agua para ser utilizadas en momentos críticos. Este gobierno dispuso en la zona norte del país la construcción de tajamares en establecimientos de campo para el almacenamiento de agua con fines productivos, por lo que el ejemplo se puede seguir. En OSE existe un área destinada a las aguas subterráneas que conjuntamente con los afluentes naturales superficiales servirán como formadores de dichas reservas.
Son algunas ideas que podrán ser compartidas o no, que podrán ser complementarias de algunas ya existentes, pero que hay que empezar a pensar y accionar en este tema no hay ninguna duda. No quiero seguir mirando al cielo para ver si puedo abrir la canilla y no quiero seguir viendo cómo el agua se nos va sin que nosotros la invitemos a quedarse por un buen rato.
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