¡Habrá (Madre) Patria para todos!

El fin de semana último, nos comunicamos como siempre con varios amigos que residen en España. Algunos amigos, otros familiares. Y a todos les formulamos la misma pregunta: ¿Es muy grave la crisis? ¿Es cierto que pueden volver muchos uruguayos? Las respuestas fueron todas más o menos coincidentes: «¡Hay crisis para aquellos acostumbrados a gastar mucho! «¡Venirse de vuelta a Uruguay, ni locos!». Lo que nos demostró una vez más que los «mala onda» que de un tiempo a esta parte aparecen por todos lados, mienten a sabiendas y lo hacen pura y exclusivamente para crear falsas alarmas.

¡Obviamente hay crisis en varios países europeos pero la crisis de ellos dista mucho de parecerse a las que no hace muchos años padecimos por estas latitudes!

¿Por qué lo del título? Pues sencillamente porque hijos y nietos de españoles, muy pronto van a poder obtener los beneficios de la nacionalidad de origen, que no tendrán límites para trasmitir a sus descendientes, en base a disposiciones de opción aprobadas en la Ley de Memoria Histórica. La novedad la envió desde España a medios de prensa argentinos el colega Juan Carlos Algañaraz, que nos tiene «al día» habitualmente desde Madrid. Curiosamente, si bien la noticia trascendió en Argentina, nada han dicho por estos lares ni la embajada ni el consulado español. Pero el dato revela que lejos de volver al Río de la Plata gente que se fue en busca de mejores horizontes, serán muchos los que a partir de la tramitación respectiva, a iniciarse el 27 de diciembre del presente año, se agregarán a aquellos en base a las nuevas leyes migratorias aprobadas por el gobierno español.

La información da cuenta de que «por primera vez se salta una generación, si es necesario, para trasmitir la nacionalidad. Un nieto de españoles cuyos padres no tienen la nacionalidad, puede pedirla directamente por su abuelo. Si tiene dificultades en obtener la partida de nacimiento de su abuelo, la Administración española se encargará de ubicarla y añadir al expediente». Quiere decir que incluso aquellos hijos cuyos padres no pudieron pedir la nacionalidad porque desaparecieron o fueron asesinados por la dictadura militar, no tendrán inconvenientes para solucionar el problema.

Reiteramos que los trámites deberán hacerse a partir del 27 de diciembre ante los consulados españoles, teniendo el plan una vigencia de dos años que puede llevarse a tres. Como se ve, España, lejos de prohibir ingresos de nuevos emigrantes habrá de amparar a muchos miles más, que de acuerdo a la nueva Ley podrán ir a residir sin problemas a las tierras de sus antepasados.

Hay más aún en los considerados de la Ley: en el mismo momento en que se efectúe la solicitud ante el consulado, los aspirantes podrán pedir se tenga en cuenta la situación de sus hijos. De ese modo la nacionalidad será ampliada a sus descendientes, lo que dará lugar a una resolución conjunta, siempre al estar por la información brindada al colega Algañaraz por el director general de la Ciudadanía Española en el Exterior, Agustín Torres.

También se deja expresa constancia de que los nietos de españoles podrán optar por este camino o solicitar directamente la nacionalidad de origen, por ser descendientes de exiliados económicos (emigrantes) o políticos (exiliados) de sus abuelos, siempre que estos hayan llegado al Río de la Plata entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955.

No se duda que esta nueva legislación habrá de beneficiar a miles de personas y que los casos tengan «una casuística muy compleja». Por lo tanto, los que estén interesados ­que no dudamos deben sumar legión­ deberán interiorizarse de la tramitación lo antes posible, llenando los formularios que entregarán los consulados.

A «moverse» y no esperar a último momento, mal viejo de nosotros los uruguayos, fundamentalmente por parte de aquellos que en busca de un futuro más próspero, alguna vez pensaron en hacer las maletas y cruzar el Atlántico. Y a los «reyes de la mala onda», como los definimos en una nota días pasados, no seguir dando «manija» con eso de que la gente se viene de vuelta. Por el contrario, esta Ley hispana de Memoria Histórica animará a muchos a emigrar, sabedores ­como nos decía hace años un veterano profesional­ de que en Europa la función se paga y los sueldos, muchos más acordes con la realidad, si bien no dan para «tirar manteca al techo», ¡alcanzan y sobran para vivir sin sobresaltos!

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje