La inteligencia yanqui
El Consejo de Inteligencia Nacional de Estados Unidos (CIN) dio a conocer ayer la información de que su país puede dejar de ser la primera potencia mundial dentro de 20 años.
Este tipo de estudios, llamado Global Trends, se hace cada cinco años, donde son consultados los principales analistas mundiales. El CIN, un organismo dependiente de los servicios de inteligencia de EEUU y que periódicamente analiza el futuro de los contextos internacionales, reconoce que el dominio económico, militar y político de la Casa Blanca desciende de manera alarmante.
Según el informe China, India y Rusia, países que se les califica de emergentes, incrementarán su poder sobre la influencia estadounidense. Agrega que, en ese lapso, el dólar dejará de ser la moneda más importante del mundo y EEUU se enfrentará a periodos de escasez de agua y comida.
Luego de señalar que serán años «cargados de riesgo», resalta que entre los mayores retos estará el combate al calentamiento global y que habrá periodos de escasez de agua y comida a lo que podría añadirse un conflicto internacional por el petróleo y/o el agua.
Esta situación creará un nuevo sistema político mundial que pasará a ser más multipolar y por ello habrá más de un centro de poder y, el uso y desarrollo de armas nucleares crecerá con la amenaza terrorista cada vez más evidente.
Sobre Latinoamérica se sostiene que sus países disfrutarán hacia 2025 de un crecimiento económico moderado pero sufrirán (están bien informados) de una «continua violencia urbana».
El informe también prevé un crecimiento económico sostenido de alrededor del 4 % hasta 2025, lo que resultará en caídas «modestas» en los niveles de pobreza en algunos países.
En cambio, la competitividad económica de América Latina «seguirá detrás de la de Asia y otras regiones de rápido crecimiento».
Finalmente, el capítulo dedicado a América Latina señaló para el 2025 una posible «disminución de la influencia de Estados Unidos en la región», en parte a causa de la ampliación de las relaciones económicas y comerciales del subcontinente con Asia, Europa «y otros bloques».
Ante este estudio que muestra rigurosidad científica, por más que sea del imperialismo, requiere de un estudio profundo por parte de los países emergentes, donde Uruguay tiene mucho para aportar.
Con todo, Washington tiene en su mano cambiar estas predicciones. La Inteligencia norteamericana señala que el nuevo presidente de EEUU, Barack Obama, jugará un papel trascendental dentro de un escenario inhóspito para el país donde el futuro y el poder están en juego.
El estudio asimismo concede posibilidades para solventar muchos de estos problemas que dependerán de las acciones de los principales líderes mundiales.
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