Dos concepciones para salir de la crisis

Ante la crisis financiera primero y de producción ahora, que está comenzando a vivir el mundo, olvidémonos de las soluciones del FMI, que ya las vivió Argentina y así le fue, y que hizo la vista gorda con el gran déficit de la balanza comercial y la financiera en que vivió durante años EEUU, disminuyendo además groseramente la producción (trasladándola a países con mano de obra e insumos más barata y prebendas fiscales). Digamos que la solución no viene por el achique ni por el ajuste fiscal, sino que se trata de elevar la innovación y la reestructuración industrial y apoyar el desarrollo de industrias de alta tecnología y de servicio. Ello debe ir acompañado de una elevación de los ingresos promedio en las áreas rurales y urbanas, incrementar paralelamente los subsidios para la compra de cereales e insumos agrícolas, aumentar los subsidios a los residentes urbanos de bajos ingresos, incrementar los fondos de pensiones de los empleados de empresas y las subvenciones para quienes reciben servicios especiales.

Sigamos con otras medidas a tomar: alentar la modernización tecnológica, elevar el apoyo financiero para mantener el crecimiento económico, incrementar apropiadamente el crédito bancario para proyectos prioritarios, áreas rurales, empresas más pequeñas, innovación técnica y racionalización industrial a través de fusiones y adquisiciones. En salud y educación se debe acelerar el desarrollo de los sectores cultural y educativo, construir viviendas para rentas bajas y acelerar la eliminación de los barrios cadenciados, construir infraestructura, redes de carreteras y de electricidad e intensificar los esfuerzos para impulsar el uso de gas y garantizar la seguridad del agua potable. En materia de transporte, acelerar la expansión de trenes de carga y de pasajeros , desarrollar el transporte marítimo y fluvial y apostar a la tecnología de la información.

No es el programa del gobierno uruguayo (aunque hay casi 100% de coincidencias), sino que son las decisiones del gobierno chino para sobrellevar la crisis. Los caminos son paralelos y coinciden con los de muchos gobiernos de América del Sur, Central y del Caribe.

No hay mucho para elegir, hay que optar por la gente, por el trabajo, por el desarrollo antes de apuntalar los llamados mercados de valores y salvar bancos. Este es el camino elegido en nuestro país afortunadamente, a pesar de que hubo quienes plantearon ajuste fiscal, es decir, rebajar sueldos y aumentar la desocupación.

Estos postulados serán fuertemente defendidos en la próxima reunión del G20 ( foro informal de países ricos y en desarrollo- Alemania, Arabia, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, EEUU, Francia. Inglaterra, Japòn , Mèxico, Rusia, Sudáfrica, Turquía y UE-, más el FMI y el BM) frente a EEUU, que va por otro camino. Ya los países del Mercosur, Rusia y la propia UE están realizando acuerdos previos para evitar «soluciones exclusivamente financieras» como las quiere Bush.

La reunión del próximo sábado del G20 será un importante termómetro del poderío actual de EEUU ya que los países en desarrollo tienen posturas diferentes y casi antagónicas a las de Bush. Exigen cambios profundos en el FMI y el BM, que el G7 (países desarrollados) sea sustituido por el G20 donde media docena de países en desarrollo son quienes responden por el 75% del crecimiento mundial, están defraudados por la triste actuación de las calificadoras de riesgo, plantean reglas claras para evitar abusos de los fondos de inversión y definen como culpables de la crisis a los países ricos. .

Con la próxima cumbre del G20, la comunidad internacional debe aumentar la cooperación y responder de manera conjunta a la actual turbulencia financiera.

China seguirá tomando medidas responsables para unirse de manera activa a los esfuerzos internacionales encaminados a enfrentar la crisis, dijo.

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