EDITORIAL

¿El mundo puede ser otro?

Líderes importantes de América Latina reaccionaron positivamente ante el triunfo de Barack Obama, mientras pueblos de distintas esquinas del mundo ven con expectativa lo que podría ser una nueva época en Estados Unidos.

Quizá lo más destacable, si lo vemos desde nuestro «barrio», es que ha surgido un claro reclamo para que el próximo presidente de Estados Unidos tenga una actitud de acercamiento hacia Cuba, buscando generar entre ambas partes un nuevo clima político.

Antes de las elecciones Fidel Castro se había mostrado mucho más cerca de Obama que de McCain, cuando escribió que el candidato demócrata «es más inteligente, culto y ecuánime» que su derrotado rival republicano John McCain.

«Esperamos el fin del bloqueo a Cuba, porque no hay ninguna explicación más en la historia de la humanidad para ese bloqueo», manifestó el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva.

«Ojalá Obama pueda levantar el bloqueo económico, comercial y financiero que impone Washington, además de retirar las tropas norteamericanas de algunos países», señaló Evo Morales, presidente de Bolivia, en clara referencia a Cuba.

«La elección histórica de un afrodescendiente a la cabeza de la nación más poderosa del mundo es el síntoma de que el cambio de época que se ha gestado desde el Sur de la América podría estar tocando a las puertas de los Estados Unidos», fue un poco más optimista el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien recientemente expulsó al embajador de Washington en Caracas.

Con el mismo tono positivo que los otros mandatarios, fiel a su idea de que la política internacional se hace sin estridencia, el presidente Tabaré Vázquez felicitó al futuro presidente deseándole el «mayor de los éxitos» y auguró un mayor relacionamiento bilateral con el nuevo gobierno demócrata, que profundice el intercambio comercial.

«Nuestras felicitaciones» a Barack Obama por «la estupenda jornada cívica que vivió el pueblo hermano de los Estados Unidos», señaló Vázquez.

Si bien hay conciencia en los líderes progresistas de la región de que el triunfo de Obama no va a alterar las bases que sustentan al capitalismo estadounidense, también se ha comprendido que la derrota del racismo puede abrir un amplio cauce democrático en ese país y en América Latina y el Caribe.

Por todo esto le ha llegado a la izquierda latinoamericana la hora de establecer un nuevo tipo de relación con la sociedad estadounidense, su sistema político y las más altas esferas del poder.

Claro que habrá que estar atentos a los pasos concretos del próximo gobierno de Estados Unidos, que asumirá en medio de la mayor crisis financiera de su historia, donde la economía muchas veces puede más que los grandes cambios culturales, aunque sin estos tampoco se abren los espacios para las grandes transformaciones.

Desde ayer el mundo puede llegar a ser otro y el señor Obama tiene la responsabilidad de dar los primeros pasos. No le será fácil: el poder tratará de mediatizarlo o de eliminarlo.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje