Alfonsín: ¡A 25 años de lo que pareció un milagro!
Hace pocos días en la Casa Rosada, el viejo y querido líder radical y ex presidente Dr. Raúl Alfonsín (y lo de «viejo y querido» bien sabe usted que se lo digo de corazón, Don Raúl…) recibió un homenaje muy especial, sólo destinado a quienes alguna vez ocuparon la presidencia del hermano país: ver su imagen en el Salón de los bustos en Balcarce 50, si bien como lo dejó entrever el propio Alfonsín, «todavía encontramos aquí más presidentes de facto que elegidos por el pueblo», aunque anhelando que a partir de 1983 ¡no existan más estos últimos!
En la ocasión tanto el Dr. Raúl Alfonsín como la actual presidenta Cristina Fernández se prodigaron en elogiosas palabras entre ambos, honrando esta última «al padre de la democracia más duradera que los argentinos consiguieron en cien años». La emoción, en la ocasión, embargó a toda la concurrencia y con sus 81 años a cuestas y no pocas «nanas», al hombre que con su triunfo en un inolvidable 30 de octubre de 1983, le devolvió la vida democrática a Argentina, tuvo palabras que la multitud congregada a su alrededor escuchó con alguna que otra lágrima en sus ojos: «La política implica diferencias y adversarios, esto es cierto. Pero la política no es sólo conflicto, ¡también es construcción!». «Este no es un homenaje a mi persona, dijo Alfonsín, sino a la democracia que logramos todos los argentinos». Y aunque el líder radical no lo dijo, es de suponer que incluyó a los más de treinta mil desaparecidos de la dictadura y a los muchos infelices muertos en Malvinas, enviados por el demente Galtieri a una guerra perdida desde el primer día ante un ejército inglés que los superaba, con ayuda de los yanquis, de cabo a rabo en armamento sofisticado y letal.
Cuando tras entonarse el himno, Cristina y el ex vice de Alfonsín, Víctor Martínez, descorrieron el lienzo que cubría el busto, sujeto con una cinta blanca y celeste, ¡la exclamación y el aplauso general hicieron temblar la Casa Rosada!
No se sabe si con sinceridad plena o simple protocolo, la actual presidenta sostuvo que «los homenajes hay que darlos en vida». Y destacó la pasión con la que el ex presidente «abrazó la causa de sus ideas». ¡Tanto Alfonsín como sus muchos familiares y amigos, ex colaboradores y gente de la oposición vibraron sinceramente ante el merecido homenaje! Entre los más emocionados y como queriendo hacerle llegar un abrazo a la distancia, se vio al otrora fiscal del juicio a las juntas militares golpistas, doctor Julio Strassera, y a algunos colaboradores de la época, tales como Federico Storani, Marcelo Stubrin y Jesús Rodríguez. Curiosamente entre los extranjeros presentes faltaron algunos blancos de Uruguay que, en su momento, supieron de la protección y ayuda de las huestes radicales que en la trágica jornada de los asesinatos del «Toba» y «Zelmar», ¡vaya si le dieron una mano a Wilson salvándole la vida!
Quienes el 30 de octubre de 1983, hace hoy 25 años, vivimos como periodistas y exiliados aquella memorable jornada histórica del triunfo radical y la vuelta a la democracia en Argentina, no podemos menos que emocionarnos con el recuerdo de aquel pueblo que esa noche se volcó a las calles exteriorizando un fervor silenciado entre persecuciones, destierros, tortura y muerte, ¡de tantos argentinos y algunos uruguayos que pagaron con su vida y dolor aquel período infame de los años de plomo!
Por cierto que para Alfonsín no fue fácil lo que vino después cuando el Justicialismo, a través de su central obrera, le declaró una huelga general feroz que debió afrontar en su momento, renunciando meses después, el ministro de Trabajo, nuestro estimado amigo el doctor Casella.
Este 30 de octubre la Unión Cívica Radical en el Luna Park recordará aquella histórica jornada. En esta fecha lo harán sólo los radicales. El 10 de diciembre, ya lo adelantaron fuentes del partido, será para todos. Preguntado Alfonsín cómo andaba de salud, se limitó a decir: «Peleándola. Esta creo que la gano».
¡Gracias Don Raúl por todo lo que usted hizo y por lo que, cegetistas y carapintadas mediante, no le dejaron hacer. Millones de argentinos y algunos cientos de uruguayos, entre otros sudamericanos, en esta histórica fecha lo valoran y se adhieren a sus homenajes con reconocimiento y admiración!
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