Escrito por: Por Ariel Collazo Ex legislador
A la espera del nuevo Programa del Frente Amplio, que está en sus últimos retoques, debemos atender a las candidaturas. Según todas las encuestas, la Presidencia y vice serán para la fórmula Astori-Mujica o Mujica-Astori, porque además no aparecen otros candidatos firmes.
La incógnita es cuál de los dos irá primero y cuál segundo. Y este es el momento en que el Frente Amplio debe acudir a sus mejores tradiciones, encontrando los caminos de acuerdo para llegar a la mejor solución.
Un artículo de LA REPUBLICA del día 24 de setiembre, propone que ambos formen un equipo y participen en la tarea presidencial. Y esto me recordó que para Tabaré Vázquez tiene que ser agobiante no poder disponer de su propio tiempo, con compromisos a todas las horas del día y de la noche, en el Interior y en el exterior, en una actividad tan distinta de la suya, de la investigación científica en la paz del laboratorio. Haciendo este análisis, se comprenden más fácilmente las razones de su negativa a aceptar la reelección.
El agobio del trabajo presidencial se vería muy aliviado si el vice tuviera a su cargo muchas tareas de la Presidencia, delegando a su vez sus competencias legislativas en sus suplentes del Senado, cuando fuera necesario.
Y además, el presidente y el vice podrían también realizar en forma conjunta muchos viajes, visitas y actividades. La Constitución le dio a la vicepresidencia la presidencia del Senado, porque de lo contrario su única tarea sería hacer las suplencias del presidente de la República.
Ahora se trataría de compartir además todo el mandato del Poder Ejecutivo.
Gobernaría un equipo presidencial, constituido por el presidente y el vicepresidente, que asumirían y distribuirían todo el trabajo. El presidente tendría un alivio en su trabajo y el vicepresidente formaría parte del trabajo del Poder Ejecutivo, además de las anodinas tareas actuales. Y la presidencia del Senado la ejercería el primer titular de la lista más votada siempre que fuera necesario.
El candidato siempre ha sido una sola persona, pero hoy el pueblo ha impuesto que los candidatos sean dos, y se vote una fórmula. ¿Por qué? Porque cada uno tiene las condiciones que le faltan al otro, pero en conjunto no son superados por ninguno más y en la elección serán los seguros ganadores y los únicos que lo pueden lograr en la primera vuelta.
En alguna reforma de la Constitución habrá que ir pensando en dar más competencias ejecutivas a la vicepresidencia, porque no está bien que un miembro del Poder Ejecutivo sólo tenga tareas legislativas en la mayor parte de su mandato.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21