En honor al Che Guevara
El 14 de junio de este año se conmemoraron los ochenta años del nacimiento de Ernesto Che Guevara, figura de indudable alcance mundial y, por tanto, en honor a él dedicamos el artículo de hoy.
Al «Che» resulta casi imposible atribuirle una determinada nacionalidad, de allí que algunos le endilguen el calificativo de argentino-cubano, o viceversa. El «Che» se ha convertido en prototipo anticipado del ser humano del futuro, de una especie humana universal, sin distingos de fronteras ni de etnias.
El Che Guevara aprovechó el tiempo al máximo, por eso su lucha guerrillera y gubernamental desarrollada en América Latina, la supo combinar magistralmente con visitas a muchos países, entre los cuales se pueden mencionar Egipto, India, Japón, Indonesia, Paquistán, Yugoslavia, Congo, URSS.
Sí algo caracterizó la figura del Che fue su rebeldía y su resistencia. A este valiente latinoamericano, el presidente Allende lo calificó como un «Quijote americano», «el más grande romántico de este siglo» y es que así se definió el mismo. En una de sus últimas cartas a su padre escribió: «Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo… Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse… Acuérdense de vez en cuando de este pequeño condotiere del siglo XX».
El Che escribió mucho sobre la creación del hombre nuevo, como condición necesaria para la revolución. Así, llegó a decir: «El hombre realmente llega a su estado de completa humanidad cuando produce, sin ser forzado por necesidad física a venderse a sí mismo como mercancía».
En la actualidad se pretende imponer un discurso que pregona el fin de todo. Según éste, la lucha por un mundo mejor, las alianzas entre nuestros pueblos, el modelo socialista son cada vez más asuntos de los museos, representación de una cultura desfasada y obstáculos para el desarrollo, cuya garantía –según esta visión «moderna»– está en la plena liberación de las economías y la inserción en la globalización neoliberal.
Pero, afortunadamente y contra esa corriente, hoy son bastantes las manifestaciones que demuestran las injusticias y contradicciones de esta globalización, que está más llamada al reordenamiento de un capitalismo en crisis que representar la salvación para los países del sur. Pero además de esta realidad, ¿podríamos afirmar que la propuesta del socialismo no tiene sentido cuando los problemas inherentes al capitalismo no sólo existen, sino que se profundizan?
La lucha por un mundo mejor, de la cual habló el Che, está más vigente que nunca. En Venezuela, por ejemplo, el pensamiento y los propósitos del Che Guevara están marcando algunas de nuestras acciones, más allá de la innumerable cantidad de actividades que realizamos permanentemente en distintos lugares de la geografía nacional para activar en la práctica su pensamiento.
En ese sentido, una de nuestras misiones de inclusión social se llama Misión Che Guevara. Es un programa de formación ideológica y capacitación socio-productiva, que tiene por objetivo incluir a los participantes de varias misiones, entre ellas, la Misión Robinson, Negra Hipólita, beneficiarios de las casas de alimentación y Madres del Barrio, bajo la orientación de un modelo de economía socialista, incluyendo la formación del hombre y la mujer nuevos.
Finalmente, para este hombre lleno de sueños y esperanzas, le diríamos con palabras de Simón Bolívar: «….y después de tanto espacio… sabemos que no hay fronteras, ni razas, ni credos, ni ideologías; sabemos que hay seres dispuestos a morir por lo que aman».
Compartí tu opinión con toda la comunidad