Tu futuro empieza hoy
Esta expresión es una de las mentiras que escuchamos estos días, para convencer a los trabajadores en la inversión de su jubilación.
Esta gente, las AFAP, reiteran campañas publicitarias que se pagan con nuestra plata, tanto de los activos como de los pasivos. Convendría que esta maniobra se detuviera cuanto antes y que las autoridades competentes definan de una vez por todas las características del gasto social, como lo están pidiendo hace rato los directores del BPS y las gremiales de trabajadores y jubilados uruguayos.
Nos quieren convencer por los ojos y los oídos, de la seguridad que estas firmas comerciales protegen nuestras vidas para el futuro, cuando en realidad, a lo largo de estos últimos años pudimos comprobar cómo varias de ellas se fundieron o tuvieron que fusionarse para poder seguir adelante.
Hay que conocer los sueldazos que la mayoría de sus funcionarios cobran y que les pagamos todos los meses desde nuestros bolsillos, en lugar de que esos millones puedan disponerse para una verdadera previsión social que le otorgue cierta tranquilidad a la mayoría de los adultos mayores, que están sufriendo terribles años de hundimiento económico.
Nos parece estar soportando un sarcasmo muy pronunciado, cuando escuchamos todos los días desde varias radios nacionales, o viendo pasar las unidades del transporte público exhibiendo carteles que intentan asegurarnos su afinidad con la gente, cuando lo que sabemos es totalmente lo contrario, ya que cuando tibiamente muestran sus resultados financieros, se conocen resultados negativos en sus gestiones, por lo que se constata que todas las AFAP son un peligro latente.
Quedan pocos días para llegar a los fines de octubre, período legal para aprobar cambios en este período de gobierno y es por ello que nuestros parlamentarios tienen que decidir rápidamente la manera de enderezar tamaña injusticia, que están soportando los uruguayos con la nefasta ley de jubilaciones que aprobaron entre colorados y blancos.
Ni hablemos sobre lo que sufren los jubilados del BPS, con mínimos aumentos anuales, sin ningún porcentaje de recuperación, con el constante aumento de los alimentos de primera necesidad, con una prima por edad antojadiza ligada al inventado núcleo familiar, o del desaparecido aguinaldo cercenado por los dictadores ocasionales, más muchas otras cosas que los han metido en un cruel pozo hasta hace mucho tiempo nunca superado.
Las gremiales del trabajo del Uruguay y las organizaciones de jubilados y pensionistas deben presionar intensamente en estos días, ya que, de lo contrario, soportaremos otros 5 años de desgracias, aquellos que puedan quedar vivos.
Oímos compromisos oficiales de un próximo cambio y ciertos futuros aumentos, que pensamos, se aprueben a tiempo, ya que la crisis económica nacional se fue controlando y el país enfoca un horizonte más esperanzador. Quienes nunca perdemos la esperanza, deseamos que se cristalicen las medidas prometidas.
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