En Bolivia se juega el futuro de los cambios
El 13 de agosto de este año, bajo el título «Dale tu mano al indio, dale que te hará bien», escribimos en este mismo espacio sobre el triunfo logrado en el referéndum de Bolivia por parte del presidente Evo Morales.
«Fue un desafío difícil, que se resolvió positivamente a pesar de las amenazas golpistas de la derecha racista. Ganó en Bolivia Evo Morales y su presencia en la presidencia de la República quedó confirmada por casi el 60% de los votantes», dijimos.
Agregamos que «Bolivia vivió ayer el mejor momento de la historia democrática de un país que ha estado minado por permanentes golpes de Estado». Pero a la vez alertamos de que «a pesar del triunfo de Morales, hay que saber que existen fuerzas internas y externas para llevar a Bolivia a su desintegración y a un baño de sangre».
De acuerdo con la larga tradición histórica de la izquierda uruguaya, «reclamamos que es el momento de darle una mano al indio, porque nos hará bien a todos los pueblos latinoamericanos que quieren seguir viviendo en paz, pero siempre avanzando en democracia por la justicia social y la libertad».
Hoy en Santa Cruz, la bella Santa Cruz –oligárquica y racista– los bolivianos se están matando entre ellos, con el visto bueno de los Estados Unidos, que quieren quebrar los procesos de integración latinoamericanos que se viven desde hace una década.
Si Bolivia se incendia, si prosperan las conspiraciones contra Hugo Chávez en Venezuela y contra Fernando Lugo en Paraguay, América del Sur y el Caribe puede dar diez pasos atrás y detener el proceso democratizador que vive la región con los gobiernos de Tabaré Vázquez (Uruguay), Lula da Silva (Brasil), Michelle Bachelet (Chile), Evo Morales (Bolivia), Hugo Chávez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador), Raúl Castro (Cuba), Cristina Fernández (Argentina), Martín Torrijos (Panamá), Manuel Zelaya (Honduras), René Preval (Haití) y Daniel Ortega (Nicaragua).
Hizo bien el gobierno uruguayo en haber reaccionado de inmediato, ante la inminencia de una guerra civil en Bolivia, al señalar que nuestro gobierno, que nos expresa a todos los uruguayos a la hora de defender la democracia, manifiesta «su total respaldo y solidaridad al gobierno y al Presidente Evo Morales, elegidos libre y democráticamente por el pueblo de la República de Bolivia».
A la vez, el doctor Tabaré Vázquez, sin caer en radicalismos absurdos, dice en su comunicado que nuestro gobierno invita
«a la comunidad internacional a respaldar a las instituciones democráticas», y hace «un llamado por la tolerancia y por la solución pacífica de las controversias».
Sólo las artes de la diplomacia pueden parar el baño de sangre, por eso es imprescindible que el Mercosur y la Comunidad Andina reaccionen con vigor y con capacidad de diálogo para que Bolivia encuentre una salida en paz, que permita una salida amplia y consensuada que no sea un obstáculo para el proceso de cambios que estamos viviendo los latinomaricanos. Es la hora de la solidaridad.
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