Una instancia decisiva
El 18 de febrero, nuestro país se juega una «parada» importante. Algo así como una final, aunque no esté en disputa el título de campeón, en una instancia única, donde no habrá revancha.
Estoy refiréndome al recurso interpuesto contra 13 artículos de la 1era. Ley de «urgencia».
Bueno es recordar que la reciente modificación operada en el mecanismo del referéndum hace que la jornada de adhesión voluntaria que –si logra más del 25% del padrón electoral– posibilita la convocatoria del mismo, sea de una sola instancia y habrá que aprovecharla si no queremos que se nos siga cayendo el ya deteriorado pero igualmente querido paisito.
Digo entonces que es como una final por la permanencia más que por el campeonato ya que, aun ganando, no resolveremos todos los problemas, pero de perderla seguramente bajaremos a la «B» (o a la «C» si es que ya estamos en la «B» como sostienen algunos amigos…)
El peligro no radica solo en el hecho de concesionar o conceder la llave del comercio exterior (Playa de Contenedores del Puerto de Montevideo) por los próximos 30 años, que sería señor Presidente, peor que la situación actual y lo que de por sí ya es gravìsimo; tampoco se agota en las otras medidas a adoptar en los restantes artículos cuestionados (se privatiza el servicio de AFE pero lo más caro que es el mantenimiento de la red vial queda a cargo del Estado, etc., etc.) que seguramente no le harán bien al país, porque no es cierto que lo que está en juego sea la inserción del Uruguay en el mundo, sino una vez más que se cumpla la máxima que defiende a ultranza este gobierno: privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.
Ocurre que si esta ley se aplica no termina ahí el empuje privatizador de este gobierno; peor aun: es casi seguro que se incremente en forma acelerada.
Por eso es necesario ponerle freno ahora.
Por eso es que no alcanza solamente con anular estos artículos.
Por eso es que, simultáneamente, iniciaremos un proceso de recolección de firmas para la presentación de una o más leyes de iniciativa popular para salvaguardar «el rico patrimonio» que se ve cada día más amenazado. Y esto es necesario porque en el Parlamento no obtenemos respuestas positivas a los diversos planteamientos realizados.
Pero para ser exitosos –porque de eso en definitiva se trata en esta instancia– deberemos ser capaces de y dar muestras de UNIDAD.
Unidad de pensamiento y de acción de todos los actores: sindicales, políticos, sociales. Sin paternalismos y sin mezquindades.
Habrá que sentarse a una misma mesa –y varias veces, no una– a discutir, planificar, ejecutar, hermanados, anteponiendo el interés general al particular.
Este «partido» se gana en equipo o no se gana.
Es una instancia difícil y no es seguro que alcancemos la victoria. Con más razón entonces se impone la más amplia unidad y participación. No podemos ir cada uno por su lado. Deberemos encontrar «el» camino común y transitarlo. No podemos darnos el lujo de seguir cometiendo errores que, al final, determinan la derrota de todos.
Sería imperdonable. Sería lapidario.
No es cuestión de qué camiseta luciremos o cuáles serán los colores predominantes. Se trata de otra cosa.
Creo que aun estamos a tiempo de rectificar rumbos y prepararnos como corresponde. Me consta que se están realizando avances y que existe voluntad de actuar unitariamente.
Será una «patriada» grande y muy difícil, pero posible.
¡Claro que se puede!
Por eso mismo es que escribo esto hoy. Porque podemos lograrlo si «jugamos» correcta y colectivamente.
De nosotros depende.
Se trata, nada más (y nada menos) que de «pasar raya» y juntar a todos los perjudicados por la política económica que aplican este gobierno y sus antecesores; algo así como TODOS menos los dueños de la banca y sus aliados los grandes importadores. Y esto no se logra fácilmente (lleva tiempo) y no se logra con el esfuerzo aislado, individual, por más heroico que sea. Supone la construcción de algo grande y no alcanza entonces con pocas manos.
Así de simple, lo que no significa que sea fácil.
Solo que es necesario; más aun: imprescindible. Eso nos obliga.
* Diputado de la Alianza Progresista EP-FA
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