Envidrio

En abril de 1999 la única fábrica de vidrios de este país, Cristalería del Uruguay, cerró sus puertas porque no era rentable para quienes la explotaban. Sus trabajadores y trabajadoras quedaron sin empleo, pero la osadía y las esperanzas comenzaron a florecer al unísono con la utopía, cuando esos mismos afectados decidieron el camino nada fácil de reflotar esa empresa.

Para octubre de 2005, en ocasión del Primer Encuentro de Empresas Recuperadas por sus Trabajadores, realizado en Venezuela, se decidió, por parte de nuestro país, brindar apoyo a esta iniciativa, con un aporte de U$S 3.920.000

Posteriormente, en diciembre de ese mismo año, los presidentes Hugo Chávez Frías y Tabaré Vázquez junto al intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, colocaron la piedra fundacional de la fábrica de envases de vidrio en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro.

El pasado viernes 8 de agosto, con mucha alegría y con la convicción de que esta obra es la expresión de una lucha con esperanza, estuvimos acompañando a estos trabajadores y sus familiares en el arranque de esta planta.

Capaz que sí

En la República Oriental del Uruguay hay una expresión que se utiliza con mucha frecuencia y que da cuenta, de alguna manera, de la actitud que se tiene ante situaciones dilemáticas de la vida. Esa expresión es «capaz que sí, capaz que no».

En el caso de los trabajadores y trabajadoras que asumieron el compromiso de que era posible convertir la utopía, la posibilidad y la esperanza de rescatar por sus propias manos, una empresa que había sucumbido ante el fracaso de sus antiguos administradores, hoy podemos afirmar que el «capaz que sí» de ENVIDRIO es una realidad. El «capaz que sí» también se manifiesta en una planta ya integrada y produciendo con la mejor tecnología.

El «capaz que sí» constituye desde ahora mismo un desafío o un reto para quienes la han levantado y que deben, por encima de todo, aplicar una política laboral de respeto de los derechos laborales, el cumplimiento de todas las conquistas de la clase trabajadora y sobre todo, constituirse en un emprendimiento sustentable y sostenible en el tiempo.

Una empresa recuperada por sus trabajadores como lo es hoy ENVIDRIO, además de ser un instrumento fundamental de lucha en defensa del empleo, de los derechos y de la soberanía nacional y en contra de la injusticia social, también se constituye en un ejemplo a seguir en otros lugares de nuestro continente.

Instrumento para la integración de los pueblos de América Latina y el Caribe

Nuestro país puso su granito de arena en función de que unos trabajadores uruguayos hicieran realidad una utopía. Ahora, esos mismos trabajadores, con la fabrica en plena producción, llevarán para Venezuela programas de apoyo a la certificación de calidad de productos agroindustriales, en particular en el desarrollo de la quesería artesanal e industrial, sector apícola, comportamiento emprendedor, identificación y desarrollo de agrupamientos de mipymes, exportación, los cuales se ejecutarán con el Ministerio del Poder Popular para la Economía Comunal y también la transferencia de conocimientos y tecnología en la fabricación de envases de vidrio, para la reactivación de una planta nacionalizada por Venezuela, ubicada en el estado Trujillo, cuya contraparte en nuestro país es la Corporación de Industrias Intermedias de Venezuela S.A. (Corpivensa).

 

De esta forma se construye la integración de los tiempos actuales, integración con olor a pueblo, integración de pueblos, más aún entre pueblos.

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