El Proyecto ALUR y la politiquería
En estos días, un precandidato del Partido Colorado realizó algunas críticas hacia el proyecto sucroalcoholero de ALUR en el norte del país. Nos pareció una buena oportunidad para realizar algunas reflexiones sobre lo que ha significado y lo que significará para nuestro país. Recordemos que Uruguay había descendido a la B. Se había decretado la inconveniencia de que el país se autoabasteciera de azúcar, lo que «oportunamente» le abrió las puertas a una empresa multinacional para que copara el mercado. Dejemos de lado todos los «estudios» y «análisis» que tuvimos que soportar los uruguayos a través de los cuales se fundamentó que se estaba apelando «al interés nacional». En Bella Unión, Artigas y Salto no lo entendieron así, se despobló la zona, aumentó la pobreza y llegamos a tener un índice de mortalidad infantil de los más altos del mundo localizado en el norte de nuestro país.
Para ello se desarticuló un complejo agroindustrial con lo que ello supone de pérdida de inversiones, de generación de riqueza, de empleo y también, de confianza en el futuro del país. El Frente Amplio siempre se opuso a esta estrategia que poco tenía que ver con los intereses nacionales y mucho con otro tipo de intereses. Llegado al gobierno, obró consecuentemente y se articuló un proyecto azucarero, alcoholero y energético con una inversión de cerca de 40 millones de dólares. Para ello era necesario sembrar 10.000 hectáreas de caña, una cifra muy importante. Se realizó un proyecto que tuvo como objetivo un retorno de la inversión realizada de 15 años. Se consultó con los que saben, brasileños, argentinos, cubanos, venezolanos (Venezuela también aportó capital accionario), y norteamericanos. Es más, todos ellos siguen colaborando en diferentes áreas de este triple complejo. Llevamos dos años de iniciada esta nueva etapa.
En este momento se anuncia que luego de una expropiación del Instituto Nacional de Colonización, en 2009 se podrá llegar a sembrar las 10.000 has proyectadas. Al mismo tiempo, para fin de año estará pronta la instalación del nuevo horno ( que se tuvo que importar de San Pablo, debido a su tamaño no era posible construirlo en ese momento en el país) y a comienzos del año próximo se podrá finalizar con el generador, con lo que se espera vender casi 8MW de energía eléctrica a UTE, por lo menos durante medio año, ya que a la cosecha de caña, se agregará la de sorgo dulce ( una novedad de esta nueva estrategia) que aportará para la producción de alcohol y de energía. Si bien el proyecto azucarero ha dado pérdidas durante los dos primeros años, las autoridades consultadas recordaron que se trata de un proyecto con tres objetivos, por lo que no se pueden sacar conclusiones de los resultados de una sola de ellas ( y que recién el año próximo estará llegando a su optimización). Se insiste en que funcionando a pleno el proyecto se recupera lo invertido en 15 años con cálculos que no fueron realizados apuntando a la máxima ganancia, sino » a una ganancia razonable, a una buena calidad de los productos y a no commoditizar el mercado interno, porque somos una empresa estatal, para los uruguayos», explicó un director del Ente.
Si del punto de vista de los números, éstos aún no cierran ( con todo se participa de manera exitosa en el mercado interno del azúcar), el proyecto ha tenido un efecto económico y social explosivo en la zona. Enumeraremos algunos de ellos: se recuperaron tierras que se habían perdido para la producción nacional, se incorporó a un número importante de pequeños y medianos agricultores que estaban semihundidos, se generó una importantísima fuente de trabajo ( y por ende una mejora importante en la calidad de vida en la población), se dinamizó la industria nacional que ya está trabajando en el proyecto alcoholero y en el generador, se creó un instituto técnico donde se formará a los jóvenes para trabajar de forma calificada en los procesos industriales de ALUR, se dinamizó la investigación por parte del INIA y de la Udelar apuntalados por técnicos de universidades de EEUU y de Cuba, lo que redundará en un mejoramiento de las técnicas de siembra, en los tipos de caña a sembrar, en un mejor rendimiento en el proceso industrial tanto azucarero como alcoholero. Por último, este renacimiento del norte, exige a una modernización del puerto de Paysandú que busca convertirse en un Polo Logístico regional. Señor precandidato, haga política, no politiquería.
Compartí tu opinión con toda la comunidad