Ingrid y el papel de Chávez
Muchas cosas se dijeron estos días sobre el papel de Hugo Chávez en el proceso de liberación de los rehenes de las FARC. La mayoría de las versiones que circularon por las cadenas de TV estaban impregnadas de mala fe y de resentimiento, cuando no plagadas de mentiras y calumnias. Vamos a dedicar esta nota a reseñar lo que dijo Ingrid Betancourt sobre el papel que ha jugado el presidente venezolano y el que puede desempeñar en el futuro inmediato. Lo haremos mediante citas textuales. Ante todo, es indiscutible y ha sido reconocido mundialmente el papel de primer plano de Chávez, junto con la senadora colombiana Piedad Córdoba, en el proceso que condujo a la liberación de Clara Rojas (la compañera de fórmula electoral de Ingrid Betancourt) y de Consuelo González en primera instancia, en enero pasado, y luego en el de los cuatro ex parlamentarios, en febrero.
Uno de ellos, Luis Eladio Pérez, desde esa fecha viene realizando intensas gestiones a favor de un intercambio humanitario que comprenda a todos los prisioneros. Veamos ahora qué dijo la ex rehén en su suite Nº 202 del Hotel Maurice de París en entrevista conjunta con corresponsales de cuatro medios latinoamericanos: Clarín de Buenos Aires, O Globo y O Estado de Sâo Paulo de Brasil y la cadena Notimex de México. Estamos informados de que los recibió con té, tarta de frutillas y disculpas por su retraso, y con su rosario de cautiva en la muñeca. Primera serie de afirmaciones: «Lo que sí sé es que, por alguna razón, la gente de las FARC sienten que Chávez les habla el mismo idioma. (…) Las FARC sienten esa cercanía ideológica con Chávez. Es muy nítido. Por ejemplo, todos los guerrilleros saben quién es Chávez. (…) Lula puede ayudar a mejorar las relaciones entre Chávez y Uribe. Chávez es el que nos puede dar el contacto, como el transmisor de las FARC. Necesitamos que todos trabajen juntos. Necesitamos que Chávez y Uribe se hablen. Porque uno puede hablar con las FARC y Uribe es el que toma las decisiones. Es muy simple.»
La conclusión sobre este punto, que sintetiza toda otra serie de planteos respecto a diversos participantes en las gestiones, es el siguiente: «El rol de Chávez fue realmente extraordinario porque hizo de ese tema (la liberación de los rehenes) algo importante en toda la región. Se reunió en las Cumbres latinoamericanas y estaba el secuestro de telón de fondo. Si uno hace el balance, uno pone de primero a Chávez, que fue quien se la jugó por todos nosotros. Puede que a unos les guste o no Chávez, pero él hizo una labor que permitió la liberación de seis personas». En el mismo párrafo habla de «un despertar de la solidaridad latinoamericana». En el copete de su nota, la periodista argentina María Laura Avignolo caracteriza la posición de Ingrid Betancourt en estos términos: «Se apasiona hablando de la necesidad de un diálogo directo entre el presidente Uribe y el jefe de las FARC,
Alfonso Cano, del apoyo de Fidel Castro a la liberación de todos los rehenes y de la necesidad de colocar al presidente venezolano Hugo Chávez en la negociación. No es una actitud pro chavista: cree que es el único en quien las FARC pueden confiar». Otros dos aspectos merecen destacarse de esa extensa entrevista. Uno, es su negativa tajante a toda tentativa de rescate de rehenes por la vía militar. «Pienso que cualquier cosa que se haga por la fuerza es muy peligroso. En eso soy solidaria con todos los que pidieron que no se haga un ataque», señaló. No está de más destacarlo. Varias veces y eso lo tenemos perfectamente grabado- Uribe dio a las fuerzas armadas la orden de proceder al rescate por vía militar, lo que suscitó un enorme movimiento de indignación y temor entre los familiares de los rehenes, incluyendo en primer término a la madre de Ingrid, Yolanda Pulecio, que trató a Uribe de «desalmado».
Lo mismo hizo su hermana Astrid, que en reportaje a Jorge Gestoso trasmitido por Telesur señaló cuatro ocasiones en las cuales el intercambio humanitario estaba en marcha (con participación de Chávez) y se frustró por intervención directa de Uribe. Ya señalamos además que en la primera conferencia de prensa conjunta al pie del avión, el 2 de julio, uno de los militares liberados proclamó a voz en cuello que había que proceder con todos los guerrilleros como se hizo con Raúl Reyes y sus compañeros en el campamento en la frontera con Ecuador. Esos fueron los hechos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad