Los 100 años de Allende
Hoy cumpliría 100 años de vida. Hoy el mundo entero lo recuerda como la gran figura democrática de Latinoamérica que con su vida, un 11 de setiembre de 1973, defendió la institucionalidad de Chile y la posibilidad de transformar a su país en una sociedad progresista, avanzada, de cara hacia el socialismo. La derecha criolla, el imperialismo norteamericano, con la contribución de la ultraizquierda chilena expresada por el MIR, lograron en 1973 desestabilizar a su gobierno, hasta que lo ahogaron en sangre. Estamos hablando del doctor Salvador Guillermo Allende Gossens, quien fuera presidente de Chile, cargo que asumió luego de que la Unidad Popular lo llevara por la vía electoral hasta la Moneda, la casa de gobierno de la Presidencia de la República. Durante su gobierno se erradicó el analfabetismo en Chile, tanto por la decidida acción del gobierno, como por la invalorable aportación de miles y miles de jóvenes estudiantes voluntarios. Escuelas, colegios y universidades recibieron a miles y miles de niños y jóvenes por sus capacidades intelectuales y no por la capacidad de pago de sus familias. Se establecieron relaciones diplomáticas y comerciales con todos los países del mundo, sin diferenciar ideológica o políticamente. Existió la más amplia garantía de respeto a todos los derechos humanos, las libertades públicas y jamás nadie fue detenido sin orden judicial por mero capricho de la autoridad. Hoy los chilenos conocen lo ocurrido tras el golpe y quiebre de la democracia: muertes, asesinatos alevosos, miles y miles de detenidos, miles y miles de exiliados, escándalos financieros, robos descarados, apropiaciones indebidas.
Se democratizó el concepto de seguridad nacional; se mejoraron las condiciones socioeconómicas y profesionales de las FFAA y se las incorporó al desarrollo social del país. El poder político se ejerció dentro del Estado de Derecho. El trabajo fue considerado un derecho legítimo de la masa laboral. La tasa de desempleo llegó a ser apenas un 3,6%, cifra que la mayoría de los países desarrollados está lejos de alcanzar. Los trabajadores y pueblo en general tuvieron acceso al consumo de artículos de toda índole, inclusive en la época del desabastecimiento artificial, como fue el que provocó la derecha civil. Incluso ni siquiera se encarceló a los promotores del desabastecimiento y el mercado negro. En el campo cultural, se dio un gigantesco paso adelante, con la creación de la Editorial Quimantú, empresa estatal que lanzaba entre ochenta mil a ciento veinte mil ejemplares de literatura universal y centenares de miles de libros de literatura infantil, pedagógicos y de toda índole.
Durante el gobierno popular se congelaron los precios de artículos de primera necesidad y los cánones de arrendamiento, de tal manera que los trabajadores no vieran lesionados sus ingresos a causa de la crónica inflación nacional e internacional de la época. Los sueldos de los altos funcionarios de la Administración pública se fijaron en un máximo de 20 sueldos vitales de la época, en tanto que los sueldos y salarios de los trabajadores, sin distinción, se elevaron a un mínimo de tres sueldos vitales. Se extendió la red de consultorios para brindarle atención primaria de salud a todos los habitantes de Chile, sin discriminaciones odiosas de clases. El gobierno de Salvador Allende extendió a todo el país el concepto de seguridad social, atención preferente a las madres embarazadas y a los niños recién nacidos. Ningún tipo de libertad fue deliberadamente conculcado. Tanto así, que la libertad de expresión se respetó en forma irrestricta, pese a las injurias y calumnias que caracterizaron a los medios de la época. La libertad religiosa y política de cada chileno jamás fue impedida. En el curso de los 1.040 días que duró su mandato constitucional, hubo en Chile elecciones libres y soberanas, sin restricción alguna y conforme lo mandataban la Constitución y las leyes vigentes. La última, realizada el día 5 de marzo de 1973, demostró al mundo entero que cada vez era mayor la aceptación del programa que implementaba el Presidente Allende. La juventud, motivada por los logros, se mostró cada vez mas alejada de las drogas y los vicios. Los trabajos voluntarios de los estudiantes secundarios y universitarios fueron un ejemplo no sólo para Chile sino que para el mundo entero. Salvador de los pueblos, Salvador de las grandes alamedas y Salvador de Neruda está vivo y su pensamiento de paz y de cambio sigue estando presente.
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