¡Viva la Muerte! ¡Viva el Aborto!

Es sencillamente repugnante. Ante la imposibilidad de justificar un vulgar crimen o asesinato, un sector de «damas o madres» culpan a la Iglesia Católica y quieren o creen ofender exponiendo el símbolo del santo rosario con su respectiva cruz, como responsable de que el «noble, humano y piadoso» ejercicio del aborto no pueda llevarse a cabo libérrimamente en el país penándolo.

Macanudo. Estas excelentes «madres» creadoras de vida que es obvio aspiran a eliminar, obviemos la flagrante contradicción, en primer lugar no quieren entender o no les conviene hacerlo, que la imagen del problema filorreligioso existe, un problema de ética natural de defensa de la vida. Que Cristo la representó y expuso como fundamental principio del cristianismo, es cierto.

Y que la Iglesia cumple fielmente con el mandato al ser imposible entre otras múltiples razones, incluyendo el absurdo, obligar a Dios y a su hijo a desdecirse diciendo lo contrario. Ni para saciar los más bajos, miserables y nauseabundos instintos humanos, se puede permitir la estupidez. Pero bueno es señalarles, que la Iglesia Católica con su santo rosario tan odiado por ellas, no es la única religión en el mundo entero, que reprueba el aborto. La religión judía y el Islam, los hinduistas y la propia filosofía budista por citar grandes creencias filoreligiosas, también están en contra.

Puedo aceptar, con las obvias y más radicales discrepancias del caso, que las religiones todas, son el «opio de los pueblos». Pero el propio C. Marx creador de esa creencia o filosofía, no tomaría, si hoy viviese, a una sola religión sino a todas que creen en la existencia del alma y el derecho a la vida. Tampoco esas buenas «madres» dan una explicación sobre lo que entienden puedan tener en el vientre durante nueve meses. ¿No es un ser humano que se mueve, late, siente y se desarrolla naturalmente en ese tiempo de gestación? ¿Nunca vieron una foto o ecografía que es lo mismo, del vientre de una mujer embarazada? ¿Qué creen ver allí sin responsabilizar al santo rosario y otra cualquier religión que defiende la vida de ese inocente que se mueve en sus entrañas? ¡Criminales! ¿Qué diferencia sustancial existe entre ese reciente monstruo en el departamento de Artigas, que violó y asesinó a su bebé de apenas 14 meses, con las que fomentan el también asesinato, «cucharita o escalpelo» mediante, desgarrando brutalmente como en una vulgar carnicería, las carnes de una criatura como es sin duda el embrión o feto? No sentirá el dolor de tan monstruosa tortura igual que nosotros «seres pensantes»? ¿Estas «buenas señoras» y sus esposos, que a diario reclaman el respeto a los derechos humanos, por cierto muy legítimos, les niegan al feto o embrión igual principio y derecho? ¿Cuál es la diferencia? ¡Tanto les molestan los hijos que ya tienen, que desean matar a los que vienen para evitarse complicaciones y dolores de cabeza? A las expositoras de la mentada propaganda de marras, vale observarles el rostro y gestos llenos de pasión y odio, para dimensionar la culpa buscando excusas que puedan exonerar sus conciencias.

Con el agravante, que no están ni siquiera disponiendo de la vida de sus propios hijos o embriones, que en paridad siempre es lo mismo, sino de los ajenos, en un país que justamente está necesitando más hijos. Para los que sí creemos en ese santo rosario y su representación tan odiada, el único que tiene derecho a la vida y la muerte y dispone de su hora, es Dios.

Todos marchamos en la misma dirección al final de la existencia. Por supuesto doy por hecho, que estas «damas, madres y padres» no deben creer en nada del más allá. Pero si hay un juicio final en el que sí creo, espero cristianamente que pongan «cara» de arrepentimiento cuando enfrenten al «dueño» del rosario. No creo que vaya a estar muy «contento» de verlos.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje