Negociaciones de paz entre Siria e Israel
Las negociaciones datan de más de un año, entre Israel y Siria para alcanzar la paz entre ambos países. Turquía como país mediador, lanzó diversas propuestas; pero todo parte en devolver las alturas del Golán, que Israel tomó en la guerra de los seis días, cuando Siria intento invadirla.
El general israelí Jalutz comenta que hay más de una generación israelí que nació con las alturas del Golán como parte de Israel, pero las mismas no son tan vitales para Israel, en caso de que sirvan para la negociación de paz.
Todo esto toma a Israel en medio de un alterado proceso político, en relación a supuestos ilícitos de Olmert, y la oposición dice que el primer ministro trata de tapar el problema con la agenda política de Siria. Por otra parte dichas alturas fueron litigio permanentemente cuando estaban en poder de Siria, puesto que fueron puntos de ataques al territorio israelí, en especial se recuerda al Kibutz Dan, integrante del Partido Socialista israelí, hoy Meretz.
En el Golán se disputan los recursos más ricos de la zona, con respecto al agua potable y como punto estratégico-militar en relación al Sur del Líbano y al Norte de Israel.
En el actual momento político del Medio Oriente, cuando la situación parece una de las más explosivas, paradójicamente, Israel dialoga la paz con Siria y con las dos fracciones palestinas, con Al Fatah, que ya tiene un acuerdo primario, y con Hamas, a través de Egipto, con un posible intento de alto el fuego.
Por otra parte, Siria es un país totalmente laico y secular, con serios problemas con pequeños grupos religiosos, como Los Hermanos Musulmanes y otros; situación que no le resulta cómoda en su alianza táctica con Irán, que es un país teocrático, marcadamente religioso institucionalmente. Además los iraníes en general no ven con buenos ojos a las etnias árabes, no sólo desde hace 27 años, cuando con la guerra Irán-Irak los árabes apoyaron a Irak contra Irán, sino que datan de tiempo atrás sus antagonismos; Irán no tiene población de origen árabe y sí la tiene Siria.
El Estado sirio siempre estuvo apoyado, antes por la ex URSS y ahora en sus debilidades necesitó del apoyo económico iraní, para hacer equilibrio a sus presupuestos, que no los puede sostener (hoy recibe desde armas hasta petróleo a muy bajo precio de Irán). Recordemos que Siria carece de producción de petróleo, siendo una economía sumamente débil. Su presidente, Bashar al Assad, confirmo recientemente las negociaciones con Israel, pero enfrenta una total frialdad por parte de los americanos, que no participan, y una fuerte presión iraní para que no se realice el mismo; Irán teme quedar solo o aislado políticamente en su región. Por otra parte Bashar, presidente de Siria, sabe muy bien que el respaldo de Irán tiene inminentes peligros a futuro, dadas las diferencias gigantescas de ambos estados, laicismo versus fundamentalismo, sumado a que la población iraní es adversa a los árabes, etcétera.
Ello lleva a buscar equilibrios y alianzas no fundamentalistas, para evitar una interna conflictiva en su país. De acuerdo a comentarios de Ahmad Rafat, periodista iraní experto en temas del Medio Oriente, «la apertura de las negociaciones con Israel constituyen un triunfo de la línea moderada que encabeza el ministro de Relaciones Exteriores, Walid Al Mualem, encontrándose con su oponente, el vicepresidente sirio, Faruk A Shara.»
Ahmadinejad, presidente de Irán, viajó a Siria y prometió desde la construcción de una planta de autos y otros tipos de ayuda, con el fin de que se aleje el posible acuerdo; pero la continuidad del diálogo hizo que el ministro de Defensa sirio, Hassan Turkmani, viaje a Teherán como parte de la maniobra de Damasco «para tranquilizar a su aliado iraní después de reanudar las negociaciones de paz con Israel.»
Parecería que Siria quiera jugar un equilibrio estratégico con ambos, Israel e Irán, con todo lo que ello significa desde el punto de vista estratégico a posterior. Seguramente intenta pisar un espacio a través de Israel, para luego ir cambiando su estrategia regional.
Todo hace pensar en este doble juego político de Siria, desde el hecho que en las negociaciones, no establecería relaciones diplomáticas con Israel, hasta pasados cinco años, el Golán lo arrendaría a Israel por unos 50 a 100 años, siendo parte de territorio sirio; continuaría a su vez con buenas relaciones con Hezbollah y Hamas. Esta situación de punto medio le permitiría mover las piezas a su gusto en el ajedrez estratégico regional. Quizá le permitiría amortiguar el juicio pendiente en relación al asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri, en el Líbano, donde Siria es el principal acusado.
La paz que se está negociando seguramente será un pasaje lento de Siria, buscando una estrategia nueva, frente al peligro de las actuales alianzas fundamentalistas y un llamado de alerta a sí mismo y de actualizar, modernizar su propia interna, en todos los ángulos.
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