¡Gracias hermanos!

Desde hace ya varios años las autoridades nacionales de los sectores eléctricos de Argentina y Uruguay se reúnen periódicamente, en el marco de la Comisión de Interconexión, para analizar en forma conjunta la problemática energética de ambos países, así como la implementación de acciones de apoyo mutuo y de optimización de la infraestructura energética.

En un contexto energético regional de dificultades en lo que refiere a la seguridad de abastecimiento y en el marco de una creciente escalada de los precios del petróleo y de los energéticos en general, estas acciones de coordinación que llevan adelante ambos países han resultado de gran utilidad a los efectos garantizar la continuidad del suministro en momentos de crisis así como contribuir a la reducción de los costos de dicho suministro.

Basta recordar que en 2006, cuando nuestro país atravesaba una de las peores sequías de los últimos 40 años, el apoyo argentino contribuyó de manera significativa a la superación de la situación, la que pudo lograrse sin cortes en el suministro.

Del mismo modo en 2007, siendo en esa oportunidad el sistema eléctrico argentino el que atravesaba una difícil coyuntura que lo llevó a implementar el racionamiento en el sector industrial, Uruguay en la medida de sus posibilidades, apoyó a la Argentina con ingentes cantidades de energía eléctrica.

Si bien en lo que va de este 2008 el escenario energético de ambos países muestra una importante vulnerabilidad, sus exitosas experiencias de cooperación, así como las que se concretaron con el Brasil, aunadas a los esfuerzos que realiza cada país (compromiso con el ahorro energético, aumento de disponibilidad del parque generador), permiten mantener la confianza de que pueda asegurarse la continuidad del suministro.

El resultado de la reunión de la Comisión de Interconexión realizada este viernes último abona claramente en esta dirección.

En dicha instancia se consolidó el formato de intercambio que, luego de intensas negociaciones llevadas a cabo por el presidente de UTE, Beno Ruchansky, y del gerente general de dicha empresa, Alejandro Perroni, con sus pares energéticos de Argentina y Brasil, posibilitó que a partir del sábado 10 de mayo ingresaran entre 200 y 300MW desde Argentina en la modalidad denominada «mochila» (energía de Brasil destinada a Argentina y que ésta no utiliza).

Por otra parte se avanzó también en la implementación de mecanismos que posibiliten un uso más eficiente de las reservas del lago de la represa de Salto Grande, así como el compromiso de ambas partes a un aumento gradual de la cota de dicho lago (que se encuentra en estos días cercano a su mínimo técnico).

Se trabajó también en la instrumentación de un mecanismo de intercambio de energía eléctrica con compromiso de devolución, que permita que un sistema pueda «embalsar» energía en el otro.

Finalmente se reiteró una vez más el compromiso de ambos países de apoyar con todos los medios posibles en caso de que alguno de ellos entre en situación de emergencia.

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