Golpe de Estado virtual y…
El estado de ánimo o conducta de las sociedades mucho tiene que ver con los mensajes que recibe por parte de los actores múltiples que «producen» noticias basados en hechos reales o virtuales.
Estos hechos los «producen» personas que tienen intereses comunes y también antagónicos como sus conductas, pero que en el fondo intentan preservar posiciones, o sea conservar y preservar terrenos que les sean propicios para sus privilegios de poder, que como tal, siempre estuvieron encima oprimiendo mediante una estructura de estado que hoy evidencia estar aceitada e impune, actuando transversalmente, pues aparece por muchos lados y en temas diversos interpelando, anteponiendo y generando en el imaginario colectivo que todo está trancado cuando en los hechos lo están logrando.
Para ser más claros, blancos y colorados quienes actuaron y actúan pegados a la derecha de este país sin tener capacidad de movilización, se transforman en una oposición de elite, o sea por arriba, pues el abajo que se mueve todavía tiene muy claro que hicieron y a quienes representan.
Por otro lado, la izquierda política hace lo que puede; la izquierda política y social debe también movilizarse contra este golpe de Estado técnico interpuesto, que lo representa la judicialización de actos de gobierno legítimos (se comparta o no), como lo son los temas del IRPF, las patentes, el aforo municipal, juicio en Maldonado, etc.
Revertir el resultado de la opinión pública debe ser un acto producto de un acuerdo entre quienes padecemos atropellos de esta minoría que hoy jaquea las instituciones y centra la atención no en las mayorías aun empobrecidas, sino en una minoría acaudalada e histérica.
Saldar diferencias, enaltecernos cumpliendo mínimamente con el programa de gobierno, podrá hacernos caminar juntos y no entreverados, convocar juntos a Tabaré contra los golpes virtuales y técnicos de la derecha.
La paciencia que se agota y otros sucesos de ignorada presencia siempre fueron de presumible consecuencia.
Nuestra dignidad está en juego pues la querrán pisotear si vuelven estos pitucos a gobernar; debemos caminar a paso firme y juntos a otros pasos de los desposeídos y de aquellos que pusieron todo inclusive sus vidas para que asomara la esperanza hoy amenazada.
Entre todos y cumpliendo cada uno su rol es que resistiremos a esta judicialización de actos de gobierno, y que lo contrarresten técnicos y juristas especializados y no todólogos que de todo opinan, y a la oposición pituca contrarrestémosla con la izquierda política y social movilizada.
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