Diálogo con Tabaré Vázquez (I)

Fucvam dialogó con el Presidente de la República, Fucvam dialogó con el compañero Tabaré Vázquez, Fucvam habló y expresó en nombre de todas y todos su continuo padecimiento y exclusión sufrida por aquellos que bregan y actúan en base a una economía solidaria que privilegia a las personas por sobre el capital.

Fucvam diagnosticó y fundamentó que lo primero es lo primero, que todos los males y peores soluciones parten de mirar a un país desde la crisis de 2002, entonces contrastemos: ¿qué fue lo primero? ¿la crisis o las soluciones ineficientes?

El problema o la falta de soluciones a nuestros reclamos debemos buscarlo en sus orígenes, en los años 90, pues fue allí que desde la creación del Ministerio de Vivienda las patronales dejaron de aportar al Fondo Nacional de Vivienda el 1 % de aporte.

Fueron más de 600 millones de dólares los que a la fecha no se recibieron, pues no se recaudadó. 30 mil viviendas que hoy podrían estar aumentando el stock y no lo están, una inversión que hubiese permitido, entre otras cosas:

1. Generación de empleos genuinos.

2. No culpar o condenar a los deudores generales y trabajadores del BHU por la crisis que atraviesa esa institución.

3. 30 mil cuotas que mensualmente hoy estaría recibiendo el BHU.

4. Creer que apretando a los de abajo a pagar una crisis ajena, éstos generaran los recursos que faltan para la vivienda, ayudando a través de este hecho al olvido y condena de los que se enriquecieron y no aportaron realmente.

Queda claro que en los 90, con Lacalle a la cabeza, se condujo a esta situación de empantanamiento en lo que hace a la política de vivienda y si acá no se desmarcan de esa línea estarán colaborando y profundizando la propuesta de más de lo mismo, de falta de inversión sin ir realmente a las causas, culpando a los afectados por los efectos de la ineficiencia con resultados como los actuales, en donde 15 compatriotas a diario emigran a los asentamientos.

Esta política de Poncio Pilato, o al decir de la Murga «Agarrate Catalina» en su cuplé sobre Dios, que hay que anteponer la otra mejilla ante los golpes, ¿qué es eso de andar pegándole a la gente?, se preguntan.

Sí, hemos asistido a un escenario donde se culpabiliza a los de abajo sin ir a fondo, donde se acude a la descalificación por falta de argumentos, y al silencio cómplice ante los reclamos, como si no hablándolo fuera a dejar de existir el problema.

Hemos perseverado con nuestros argumentos, con nuestra actitud, con nuestro no acostumbramiento a aceptar la «intemperie» como solución o como un hecho común, pues la vivienda es un derecho y no una mercancía, una inversión no un gasto, una necesidad y no una dadiva.

Por eso, con la convicción que debe guiar toda acción y pensamiento de nuestra parte, fue que el Presidente escuchó atentamente nuestra introducción a las reivindicaciones planteadas con sabiduría y respeto, como nos enseñaron nuestros veteranos, el saber escuchar es sabio y ecuánime, pues por algo nos han dotado de dos orejas y una boca.

El saber escuchar primero y hablar después, informarse, evaluar y luego actuar precedió la reunión, pues una vez expuestos los argumentos y consiguiente demanda a los problemas, surgieron desde Tabaré recomendaciones expresas al ministro -ingeniero Carlos Colacce- de buscar soluciones para instrumentar salidas concretas, además de un pedido expreso de que en persona integre una comisión que proponga, renueve, alimente una salida sustentable y racional que revierta esta incertidumbre dejada en manos del mercado como única opción al problema habitacional en un mediano plazo, así como recogió nuestras propuestas y caminos de salida a planteos empantanados, como lo son la reestructura de deudas o falta de reglamentación.

Nuestros planteos apuntaron a actuar integralmente y a que las soluciones sean acompañadas por el Parlamento para complementar nuestros reclamos con nuevas reglas y leyes, que atiendan la emergencia habitacional que no es regularizar, que no es realojar, sino que sea afincamiento real y concreto en armonía social y ambiental.

Transmitimos con acierto y claridad que la cara opuesta de la emergencia es la visión estratégica en la elaboración del presupuesto quinquenal, que nunca fue tal, y que en este mensaje complementario está su corrección, apuntando a un proyecto nacional de desarrollo sustentable con inversión real y no sólo esperando que el mercado todo lo resuelva.

La responsabilidad social con consecuencias para los demás que nos anime hoy a juntarnos, será la salida a un problema inmenso que afecta directamente a la formación de la familia en su primer nivel de desarrollo, que es y será el punto de inicio, el primer reagrupamiento del ser en su morada y a partir de ahí su proyección.

En los últimos tres años de gobierno en los mensajes complementarios presupuestales, no se ha corregido ni aumentado la asistencia de recursos para construir, y por aquello de que el tren para una vez sola, hay que tener conciencia que esta rendición es la última estación hasta que se instale el futuro gobierno, y habrá que usar hasta los últimos recursos y fuerzas para que haya inversión y préstamos a las familias más carenciadas de nuestro movimiento, cuestión que fue aceptada y asentida por Tabaré.

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