La rebelión ciudadana derrotó la minirreforma en 1994
En 1994 propiciada por todos los candidatos presidenciables –incluido Tabaré Vázquez– se planteó plebiscitar la llamada minirreforma «craneada» por Gonzalo Aguirre. Onajpu fue presionada por el asesor del FA, Dr. H. de los Campos –también asesor de esa gremial– para apoyarla, pero luego de resolver el Ejecutivo «dejar en libertad de acción a sus afiliados » como había resuelto el PIT-CNT, los cinco regionales resolvieron no apoyar la minirreforma y así Onajpu encabezó la campaña de rechazo.
Triunfó el NO el 28 de agosto de 1994 con más del 72 por ciento de los votos. Histórica e inteligente rebelión, constituyendo un trascendente triunfo del poder cívico político basado en los sindicatos que en mayoría convocaron por el NO. Así la independencia sindical de toda forma de poder político, gubernamental, en ese caso encabezado por todos los presidenciables, evidenció el éxito de una función social histórica, y que sólo honestamente Tabaré Vázquez reconoció al declarar públicamente que » la ciudadanía le había pasado por encima a la clase política».
Luego se sucedió una etapa donde la falta y limitación dirigente en Onajpu, impidió mantener esa relevancia sindical política. Todo el movimiento sindical quedó confundido y paralizado, con la crisis en el FA donde Danilo Astori y Couriel –también el Partaido Nacional con Volonté y el Cr. Vieytes presionaron en la interna gremial– encabezaron el apoyo al sistema privado de ahorro jubilatorio contra el sistema solidario intergeneracional a cargo del Estado. Cuando se votó la Ley l6.713 sólo un paro de media jornada cumplió con el rechazo «pour le galerie» mientras la burguesía desde el BPS gastó en un mes 3,5 millones de dólares a favor de las AFAPs. Luego se anuló la democracia sindical, se violaron resoluciones unánimes del Congreso de 1994 y se juntaron en dolorosa campaña firmas para mantener casi toda la Ley 16.713 contra la opinión del catedrático constitucionalista Cassinelli Muñoz –entre ello el aumento de 5 años para el derecho jubilatorio de la mujer que pasó de 55 a 60 años– y también contra la unánime resolución gremial de propiciar un Directorio en el BPS de siete miembros (2 obreros, 2 jubilados, 2 empresarios y 1 del Poder Ejecutivo) se accedió a De los Campos –Astori que justificó mayoría del Poder Ejecutivo por la » gran asistencia financiera» al BPS «– a una fracasada fórmula de dos políticos del Poder Ejecutivo, 1 empresario, 1 jubilado y 1 obrero. Es decir los 2 directores sociales, de trabajadores de ayer y de hoy quedaban en minoría ante los tres representantes de la burguesía, eternos agentes del desfinanciamiento, la evasión de aportes, el clientelismo y la corrupción. Como para no fragmentar al movimiento sindical y por ende fracasar ante enemigos de lo peor del capitalismo al servicio de la banca internacional (hoy Saldain que sigue cobrando $26 mil pesos por mes en otro contrato de obra denunciado por LA REPUBLICA, reclama que las AFAPs puedan invertir en el exterior)
Van para 6 años que no hay 500 jubilados y pensionistas en la calle –últimamente la ATSS ha convocado positivamente contra la privatización de pagos– intereses partidarios y electoralistas dividieron, disolvieron y anularon aquel histórico movimiento nacional que irrumpió en octubre de 1991. Como expresión de la madurez política de la masa de jubilados y pensionistas del país, los oportunistas y carreristas responsables de tal atentado sindical político tuvieron la mayor e inesperada trastada electoral. La principal conclusión es que nadie puede jugar y violar impugnemente con la democracia y la independencia sindical. Ninguna política participativa, democrática, en aras de cambiar y derrotar todo lo impuesto y proyectado contra la seguridad social y el BPS puede avanzar con los viejos métodos burocráticos y prepotentes tomados de los enemigos del pueblo y que sólo a ellos favorecen. Al contrario de la disolución de la UGT cuando se gestó la unificación sindical, a nivel de Onajpu, nunca aceptaron la disolución de la Coordinadora de jubilados y pensionistas con lo que duplican votos, mal llamada hasta no hace mucho del PIT-CNT. Quienes desde los Juicios de Moscú siguen hasta la fecha, sin principios ni razones con el «Unidad, Unidad » y a palazos aplanando, están fuera de la historia. Ayer y hoy más que nunca, porque a las mentiras y maniobras, la gente, los pueblos les hacen cada vez patitas más cortitas.
Ahora, más que ayer, se debe replantear la reorganización unificadora del movimiento de trabajadores de ayer, jubilados y pensionistas hoy. La eliminación de los ajustes cuatrimestrales, la estafa del indice medio salarial, los efectos desastrosos de la Ley 16.713 con pasividades al 50 por ciento y la rebaja o eliminación en todos los derechos y beneficios a cargo de las AFAPs y BPS en el marco de terrible deterioro de las condiciones económicos-sociales por el gobierno de coalición, imponen la necesidad de retomar y mejorar la función sindical. Las leyes de Urgencia y la propia del Presupuesto, violando la Constitución, continúan atacando a la seguridad social. Un nuevo movimiento de las grandes masas que están incluidas en la seguridad social, los directores Murro y Colotuzzo, Onajpu y Conjuper con el PIT-CNT deben encarar lo prioritario de una plataforma que desde cada barrio y lugar de trabajo, en todo el país motive y convoque, desde asambleas, cabildos, manifestaciones y mitines, por el derecho a:
Pasividades básicas de $3.000, reajustes cuatrimestrales diferenciados por franjas de $1.000 (más al que menos percibe) según evolución del IPC-dólar, actualización del Salario Mínimo Nacional (hoy $1.060 y tendría que ser $4.360) para pautar con justicia todos los derechos y beneficios a cargo del BPS, derecho a cobertura médica sin pago de tickets ni órdenes, derogación de la Ley 16.713 (AFAPs) y discusión ciudadana del Proyecto Alternativo de la Seguridad Social uruguaya en base a la propuesta del Equipo de Trabajadores del BPS, recurso de amparo para la suspensión del Impuesto a las Pasividades (IRP) y del 1 o 2% para el Fondo de Viviendas cuyos 350 millones de dólares debe ser recuperados y administrados por una comisión con mayoría sindical de trabajadores, jubilados, pensionistas, Sunca y Facultad de Arquitectura para un plan de urgencia de 10.000 viviendas, Contra la privatización de los pagos del BPS y apoyo al proyecto de ley de elección democrática, pago de facturas de OSE, UTE y Antel a posterior del pago de las pasividades, prima por edad para todo mayor de 70 años, boleto nacional subsidiado y régimen de Contribución Inmobiliaria nacional rebajada para pasividades bajas como en Montevideo, compensación especial de fin de año, apoyo a la resolución unánime de los trabajadores del BPS por el cese de los directores políticos Gasparri y Quisique junto a la anulación del multimillonario contrato de la gerente Myra Tebot y asesor Jorge Acuña, investigación ciudadana, gremial y parlamentaria basada en Auditorías del Tribunal de Cuentas, de la Nación y del Comité Nacional de Calidad ante los cientos de millones de dólares curados en cientos de contratos de obra, propaganda, «plan de calidad y reingeniería informática».
Por último, la elección de director para el BPS ha incitado carreras a diestra y siniestra, sin principios ni programas sociales sindicales. Un necesario y válido movimiento de trabajadores de ayer y de hoy debe basarse en una plataforma reivindicativa que debe representar, luego como cuando se constituyó Onajpu, se promueven las mejores candidaturas. A la decisión gremial programática basadas en asambleas regionales y congresos debe concluir la elección, a lo que
igual que en 1991 se abrió democráticamente la participación nacional por sufragio con voto secreto. Esto es lo constitucional que todo sindicato debe defender del Art. 67. Lo contrario es depender de una designación del Poder Ejecutivo que tiene potestad de revocación, y fundamentalmente anula la democrática participación de mayoritarios sectores de la vida productiva y social del país, como son los miles de pequeños y medianos propietarios, comerciantes, industriales, productores, cooperativistas de la ciudad y el campo. Su alianza con todos ellos, por parte de los trabajadores de ayer y de hoy, en especial a través del PIT-CNT, no puede ser anulada por «trenzas» con ministros, gobernantes o grandes empresarios. Esas «negociaciones» son un triste pasado. El reencuentro intersocial nacional es el presente de un progresista e impostergable futuro .
* Fundador y ex dirigente de la original Onajpu
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