A la búsqueda del espacio perdido
Alicia ya no vive aquí Hace muchos años vi una película premiada por la Academia de Hollywood, que si no recuerdo mal, se llamaba «Alicia ya no vive aquí». El plateo inicial: conductor de camión que, en un día como todos sale a trabajar, se despide de su familia y fallece en un accidente de la ruta. Luego la trama se desarrolla sobre esa madre viuda con su pequeño vástago a cuestas, a la búsqueda en el pasado del lugar y el tiempo en que brilló como actriz. Me llamó la atención que pese a los Oscar ganados y la propaganda de esa resposición, el cine estaba casi vacío.
Tal vez fuese un poco lenta, pensé. Creo que hace poco encontré la explicación de esa sensación de lentitud que nos trasmiten filmes de pocas décadas atrás.
(II) Lo permanente es el cambio Uno de mis hermanos, luego de un choque moderado con la moto en que siempre andaba, la colgó y terminó por venderla. Los consejos que daba se pueden resumir en uno: «Cuando te parezca que la moto ha perdido ‘pique’, que no acelera lo suficiente, vendela».
En las primeras aceleradas en ruta, el conductor percibe la aceleración. Luego de varias horas de viajar pierde esa percepción. Incluso toda moderación le molesta.
En la TV y cine, primero se señaló que cualquier movimiento dentro del encuadre atraía la mirada sobre él. Luego se comprobó que la sensación de movimiento cambiando de posición la cámara o a través del montaje, era igualmente atrapante de la atención. Primeramente en publicidad, la televisión intrudujo como forma de estímulo permanente la velocidad en el cambio de los planos de enfoques.
Hacia a los años 40 y 50, los filmes comerciales utilizaban planos de 12 a 15 segundos de duración. Se fue reduciendo progresivamente el tiempo de permanencia de cada plano hasta que en el momento actual los dibujos animados japoneses duran 3 segundos y medio de promedio.
Joan Ferrés (Televisión y Educación, 1996) de quien tomamos estos datos, comprobó el 12 de marzo de 1988 que en los spots publicitarios que emitió la TV española esa tarde, la duración media por plano era de 1,54 segundos.
La velocidad en el cambio de planos de encuadre (ahora trasladada al cine), produce un estímulo creciente y genera hábito. La visión de películas con enfoques en que el plano es más prolongado, produce sensación de lentitud, «si no hay cambio es aburrida».
Técnicas como la expuesta, forman parte de la «envoltura» que tornan más atractivos los mensajes ideológicos de la TV y alientan su consumo.
Además, la clásica división de las emisiones televisivas en: publicitarias, informativas y de distribución, esfuman sus diferencias de presentación iniciales y cada sector toma las técnicas más exitosas del otro, de este modo pueden convertirse en espectáculo desde los espacios publicitarios hasta los informativos de guerra.
(III) Todo el poder al señor presidente Durante la dictadura se implantó el modelo económico neoliberal, que han mantenido y afirmado los gobiernos civiles que le siguieron. También se han mantenido normas y disposiciones de signo autoritario, anteriores a 1985, que conspiran contra la práctica y dinámica democrática, y entre ellas cabe destacar las referentes a las comunicaciones.
La forma caprichosa en que el señor presidente Sanguinetti adjudicó contra toda racionalidad más de 30 ondas radiales, emulando al doctor Lacalle en situación de similar expiración del mandato, demuestra la normativa que rige tan formidable área del poder.
Compartí tu opinión con toda la comunidad