Un atado que huele feo

Las denominadas grandes potencias capitalistas creen haberse anotado un nuevo logro a su favor en el siniestro plan de culminar el desmembramiento de una nación. Personajes siniestros encabezados por el Sr.

Bush empujan la independencia de la Provincia serbia de Kosovo. La ONU existe sólo para consolidar este golpe de Estado organizado y financiado desde el exterior ante los casi 200 países que la integran: 9.000 soldados de ONU y OTAN operan como «garantes» en tierra kosovar.

Sin consideración a organismos como la Unión Europea, pues España junto a otros países como Grecia, Hungría, Eslovaquia, Rumania, Chipre, no acompañan esta nueva aventura política, apoyada en la destrucción militar practicada en marzo-abril de 1999 (durante 78 días) desde bombarderos dirigidos por la OTAN. La alianza militar occidental acabó con la unión de las 6 provincias que formaron el progresista y desarrollado Estado obrero yugoslavo, organizado a partir de la valiente, audaz lucha de los revolucionarios de diversos orígenes y etnias, encabezados por el mariscal Joseph Broz Tito, que expulsaron al Ejército de ocupación nazi.

Kosovo cuenta con alrededor de 2 millones de habitantes. Frente a la UE con casi 500 millones de habitantes, ¿de qué independencia se está hablando? La UE envió una «misión civil» (Eulex) integrada por 2.000 funcionarios administrativos, policías, técnicos informáticos, que llevan adelante la ocupación civil, política, cultural, del territorio que forma parte de Serbia.

J. Algañaraz, corresponsal de Clarín anota: «El general italiano Fabio Mini, que comandó las fuerzas internacionales en Kosovo dijo que el nuevo Estado conviene sobre todo a los clanes criminales que controlan la economía y la vida social». Kosovo carece de una verdadera economía. Crean un país ficticio, una sociedad improductiva, rentista. La «ayuda internacional» cubre el 20 % de la actividad económica. Se advierte «el 80 % de la economía de Kosovo es fruto de las actividades ilegales».

«Los clanes, controlados desde el poder, manejan el principal tráfico de heroína junto a la mafia rusa. No alta el contrabando en el que están metidos los gobernantes de la vecina Montenegro, en negocios que unen droga, prostitución y mano de obra ilegal».

El «nuevo estado independiente, libre y soberano», asume una independencia «condicionada, tutelada, sin Ejército Nacional, sin ministro de Relaciones Exteriores». Violación reiterado, alevosa, del manido derecho internacional.

El gobierno ruso propuso en la ONU declararla nula.

El sistema imperialista persiste en la destrucción del tejido social histórico que se construyó en base a la lucha revolucionaria liberadora de Tito y otros tantos. La revolución socialista yugoslava unió a diferentes etnias y regiones en experiencia e inteligencia social en construcción de nación, una sociedad unificada, cohesionada, realmente independiente.

Así como no debemos mantener la actual lejanía del Uruguay, de nuestra sociedad, con el proceso el complejo pero necesario proceso de acuerdos, liberación de presos y paz para Colombia, es necesario que no permitamos que el Uruguay se embarque por omisión en una nueva aventura criminal, mafiosa, del imperialismo. Es necesario apostar a la inteligencia acumulada por la humanidad para desenredar la madeja que ata un paquete con profundo aroma descompuesto.

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