La vivienda para 2008

Alertamos que este año el Ministerio de Vivienda no contará en sus ya menguados recursos con 6 millones de dólares producto del recorte de la inversión social a la vivienda que condicionó el Ministerio de Economía como multa o castigo contra aquellos que sostuvieron como principio respetar los acuerdos preelectorales de llegar al 4,5% del PBI para la educación.

Este hecho no pasó desapercibido por el sacudón del ambiente político pues, fue acompañado de una amenaza de renuncia por parte del ministro, del cual queda aún el eco de los dichos del ministro de Ganadería sobre el primero: «Sos brillante pero soberbio». En un país con más de 500.000 pasivos, que se construyan sólo 200 viviendas en 3 años habla por sí solo de la soberbia de un equipo económico que implantó un modelo único, una receta única que implica dejar en manos del libre mercado (negocios inmobiliarios), la captación de recursos externos sin tener en cuenta y sin ejecutar los 90 millones de dólares de los jubilados existentes a 2005.

En «este campo», esta política ha sido más de lo mismo; sin lugar a dudas estamos ante un modelo soberbio de imposición de un proyecto económico que sacrifica mayorías y beneficia a un puñado de familias, pues sólo resaltar las virtudes de la inversión en Punta del Este habla por sí solo. Sin lugar a dudas que esto evidencia que lo económico condiciona y sustituye a lo político con consecuencias nefastas para lo social y cultural.

Este año sería peor aún si lo electoral sustituye, desplaza o diluye la verdadera discusión que no debe ser sobre nombres, sino sobre programas, resultados y perspectivas. Mucha preocupación por el timón vs. poca preocupación por el rumbo y el destino.

Se debe poner orden en cubierta, pues este juego de redimensionar cambios tibios para lograr que la realidad sea sustituida por resultados mediáticos puede traer consecuencias nefastas. No olvidemos que hace sólo 4 meses la estadística del INE establecía y registraba una emigración de 15 personas diariamente a los asentamientos, por lo tanto deberíamos actuar rápidamente y sin titubeos y que este recorte no se efectúe y se establezcan mayores recursos para vivienda.

Seguir tapando el sol con el dedo no es racional, pues la construcción social del hábitat implica no sólo el alojamiento de las personas, sino en cómo y en qué condiciones lo hace y cuál es el mundo que lo rodeará; y sin lugar a dudas que apagadas las luces que encandilan a algunos de la movida fashion de Punta del Este, no querrán ver las luces de las velas de los ranchos que se encienden a diario cuando comienzan a «construir» sus ranchos en los asentamientos los 15 emigrantes diarios.

Así se construye ciudad, sin construir ciudadanía, que no es otra cosa que deshacer ciudad.

En esto no hay iluminados ni superhombres, es tarea de todos y es hora de que en este caos se articule la organización social en la construcción social del hábitat; si no sólo se estará ante un modelo de «gestión de la pobreza» con creación de empleos que pagarán por el servicio de sus brazos a los trabajadores el equivalente de un alquiler, que incide fuertemente en el componente de gasto de una familia, ya que ha subido más de un 20% en el año anterior.

Mayor empleo no significa trabajo bien pago, así como alojarse no es habitar.

Diálogos verdaderos construyamos con resultados verdaderos, pues la hipocresía se manifiesta cuando unos hacen que luchan y otros hacen que dan; NO, debemos asumir los roles y exigir recursos, movilizados y evidenciando un debe de todas y todos.

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