El tratamiento del Presupuesto Nacional y del Mensaje Complementario puede ser analizado desde distintas ópticas.
Una de ellas, la estrictamente parlamentaria, ha exhibido la insinuación de unos acuerdos posibles entre las bancadas del Partido Nacional y del Encuentro Progresista, evidenciando la eventual movilidad de los acuerdos posibles y de la constitución de mayorÃas.
Es poco probable que se avance en este terreno, pero la mera búsqueda de algunos entendimientos sirvió para recordar al Presidente y al Partido Colorado que no posee la mayorÃa parlamentaria.
Más bien, por el contrario, una mayorÃa importante y hasta capaz de vencer los vetos del Poder Ejecutivo, se podrÃa lograr con el entendimiento de los otros partidos.
Un segundo aspecto del análisis va más a las cuestiones sustantivas, la que más duelen.
La nueva “gaffe” reconocida ayer por el equipo económico referida a los recursos para salarios y gastos de funcionamiento en la Administración Nacional de la Educación Pública está llamada a tener efectos sumamente negativos.
Las cifras que se habÃan manejado hasta ahora ya estaban resultando insuficientes, por debajo de los compromisos asumidos, por debajo de los reclamos salariales de los funcionarios y notoriamente de las necesidades de esos servicios de enorme importancia para el paÃs por el enorme contingente de alumnos que ha incorporado.
La merma en los recursos, los cambios en las informaciones vertidas desde el elenco de gobierno, no harán sino contribuir a exasperar y desmoralizar a un amplio sector de la opinión ciudadana más justificadamente sensible.
Desde otro ángulo, resultan de sumo interés los datos aportados por el “Informe de Coyuntura” preparado por los técnicos del PIT-CNT, sobre los que daba cuenta una crónica de LA REPUBLICA en su edición de ayer.
En el mismo se pone de relieve lo que se define como “una polÃtica pro cÃclica que tiende a aumentar la recesión, contraer el mercado interno generando un ajuste por la vÃa de menores salarios y mayor concentración de la producción”.
El informe pone el acento en la importancia de “la caÃda del salario público que ahorró (incluidas jubilaciones) casi 200 millones de dólares y la caÃda de la inversión pública que ahorró 100 millones de dólares y destruyó 25 mil puestos de trabajo”.
Señala también lo lejos que se está en materia de gasto educativo del 4.5% del PBI que se habÃa prometido.
El gasto educativo previsto en el Presupuesto es del orden de 12.7% del Presupuesto Nacional y no alcanza el 3.1 del PBI.
Frente a esto, el informe de coyuntura del PIT-CNT señala que el Gasto en Seguridad es prácticamente del mismo volumen que el gasto en Educación: 12.6%.
Sobre este aspecto, normalmente poco discutido del Presupuesto Nacional, Gabriel Papa realiza una serie de consideraciones de interés en la última entrega del semanario “Brecha”.
“Si se considera el último año de aplicación (del Presupuesto),2004, (…) el Ministerio de Defensa realizará el 7.7% de los gastos, mientras que la suma de los ministerios vinculados con el paÃs productivo (GanaderÃa y Agricultura, Industria, Transporte y Turismo) dispondrán apenas del 6% del gasto”.
En todo el perÃodo, Defensa realizará el 10.77 por ciento de la inversión presupuestada, mientras que GanaderÃa, Industria y Turismo únicamente el 5.7%, (…) mientras que para la Universidad se prevé un gasto del 2.8% del total”.
Hay toda una visión del paÃs y sus problemas contenidas en estas cifras.
Sin estridencias, encubriendo todo con otras retóricas no es al paÃs productivo al que se apuesta.
No es la formación y calificación cientÃfica y técnica.
No es en la investigación nacional y al desarrollo auto-sustentado en lo que se pone el acento y se asignan prioridades.
Inapelable elocuencia de los números.
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