¿Vale todo en política?
Lo del título viene al caso por los acontecimientos de la última semana. Una denuncia anónima, que al final de la historia no lo era. Y por lo tanto quedó al descubierto una maniobra artera de alguien que lanzó al ruedo la noticia de que habría tráfico de influencias en la compra de armamentos para el Ejército.
Y aquello de que en ‘política vale todo’, en esta ocasión parece ser así, lamentablemente. Ante una situación de esta naturaleza, queda una sensación de impunidad, de que estamos a merced de que nos pueden ensuciar gratuitamente. Y para sacarse el sayo de encima cuesta mucho, y además desvía del centro de la verdadera acción política.
En nota anterior, decía que teníamos que estar alertas, ya que muchos elementos de derecha, que han quedado ‘heridos’ por el triunfo del Frente Amplio, estaban agazapados y al acecho.
Ello no significa que los partidos Nacional y Colorado estén realizando esto como institución. También en estos casos intervienen sectores económicos que tienen influencia y dinero para gestar estas maniobras.
Apuntaron alto en esta ocasión (al vicepresidente de la Nación), supuestamente uno de los posibles candidatos a la Presidencia en la elección venidera. Es decir, tratan de desprestigiar a los dirigentes más encumbrados. Estos intentos tienen una sola meta: restar votos al partido oficialista en 2009.
Aquí es donde debemos estar con los ojos bien abiertos, con un control permanente de los hechos, y teniendo presente que sí existen ‘enemigos’, que nada nos quieren y que no se resignan a perder posiciones. Les duele el haber perdido la posibilidad de seguir realizando maniobras de todo tipo dejando de lado al pueblo y solamente pensar en sus intereses personales.
Esta mentira burda y calumniosa, hecha a través de las páginas de un diario que, está demostrado, ha sido complaciente con la dictadura y vocero de ella, nos tiene que fortalecer y debemos rodear a nuestros dirigentes. También ellos deben comprender que es momento de salir a la palestra pública no por estas noticias, sino a través de la movilización de las bases. Estando codo a codo con ellas para mantener una consistencia que nos permita sortear estas vallas, que seguirán apareciendo. Por lo tanto, no pensemos que va a ser ‘un camino de rosas’ el que nos toque transitar hasta el acontecimiento electoral.
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