Respuesta al doctor Pedro Bordaberry
En nuestra columna de fecha 30/9/2007, hablando de precandidaturas coloradas, decíamos expresa y textualmente: «Bienvenidas las precandidaturas. Todas las precandidaturas, las que ya están y las que vendrán. Sencillamente, porque luego de que las pasadas elecciones nos llevaran a la mínima expresión electoral de la historia, hoy más que nunca hay que alentar a cada colorado que quiera levantar bien en alto la bandera y encolumnar un esfuerzo partidario. Por tanto, bienvenida también la precandidatura del doctor Pedro Bordaberry».
Más adelante, dijimos que «no creemos que la candidatura de Bordaberry le reste votos al Partido Colorado, por el contrario, sumará muchos votos que quizás, de otra manera, tendrían destino fuera del partido».
También señalamos que «dada su procedencia política (dicha candidatura) se sitúa a la derecha dentro del partido y se trata de una candidatura conservadora».
Finalmente, afirmamos que «la candidatura conservadora tiene techo bajo. Es más, si el Partido Colorado comparece a la elección con ese tipo de candidatura, que no le es fiel a su historia de partido de masas, quedará reducido, otra vez, a una expresión y representación meramente testimonial o marginal».
Esa es nuestra opinión, creemos haberla expresado con el respeto debido, y la ratificamos plenamente aquí y ahora.
Pues bien, en una entrevista con el periodista Antonio Pippo ( LA REPUBLICA, 8/10/2007) bajo el subtítulo «Derechas e izquierdas» y preguntado si «¿no le preocupa que su imagen política, la única hoy parada claramente en el escenario colorado, sea calificada como la derecha del partido?, el doctor Pedro Bordaberry contestó, entre otras cosas: «Increíblemente, en LA REPUBLICA el otro día un tipo que era pachequista y luego encargado de los números de la Intendencia de Hackenbruch … dice que quiere abrir un polo socialdemócrata en contra de nuestro movimiento. Son esas cosas que te hacen decir: «Che, cómo se ha anclado alguien en el pasado de esa forma. Es increíble. Qué antiguo. Qué conservador. Poner todo en esos términos diría que es aspirar al pensamiento único».
Ante esas manifestaciones del doctor Bordaberry, aquí va la respuesta:
En primer lugar, sin margen para el error tipográfico por tratarse de una entrevista grabada (ver fotografía que la acompaña), una cuestión de puro respeto: en todo momento nos referimos al doctor Pedro Bordaberry (correligionario, colega, candidato a la Intendencia de Montevideo para el cual todos nosotros trabajamos con ahínco en las pasadas elecciones municipales, etc.); no nos referimos a ningún «tipo». Por tanto, esa clase de expresiones no cabe. Para groserías, chabacanerías y todo género de mala educación en público, basta con el ministro Mujica.
En segundo lugar, como surge claramente de nuestra columna, no queremos abrir nada contra nadie. Todo lo contrario, queremos, humildemente, aportar al partido. El planteo es en favor del partido, no en contra de nadie.
Antes sostuvimos que el Partido Colorado debe volver a mostrar las diversas alas partidarias que siempre exhibió (desde las más liberales hasta las más conservadoras), y que lamentablemente fue perdiendo debido a un nefasto proceso de concentración que prácticamente lo redujo a sólo dos sectores: el Foro Batllista y la Lista 15.
Precisamente, ese mecanismo de concentración y de exclusión es lo que conduce al pensamiento único partidario. Lo que hemos planteado, pero parece no haberlo comprendido el doctor Bordaberry, es la diversidad, multiplicidad o pluralidad sectorial, lo que el partido siempre ostentó, y que, con singular éxito electoral y político, le permitió albergar bajo su divisa a personalidades tan disímiles como Jorge Batlle, Hugo Batalla, Jorge Pacheco Areco, Amílcar Vasconcellos, Julio María Sanguinetti, Zelmar Michelini, Manuel Flores Mora, y tantos otros.
Por último, es cierto que con el paso del tiempo las categorías políticas denominadas «la derecha y la izquierda» se han ido desvaneciendo poco a poco, pero no es menos cierto que todavía el común de la gente distingue perfectamente lo que son planteos de izquierda o de derecha.
Lo que aumenta la confusión conceptual y nadie entiende es que nuestro gobierno frenteamplista, que se dice de izquierda, no haya llevado a la práctica sus postulados de más de cuarenta años: no rompió con el FMI ni con los organismos multilaterales de crédito, pagó por adelantado la deuda externa, privatizó y tercerizó múltiples servicios y empresas públicas, no nacionalizó la banca, ni llevó a cabo la reforma agraria, etc., etc.
Aunque, que sepamos, a lo largo de estos varios meses de campaña, el doctor Bordaberry no ha explicitado aún su cabal concepción en materia política, económica, social, estatal, etc., sí creemos que su candidatura es una candidatura conservadora y que se sitúa a la derecha dentro del partido. Y ello, ciertamente, no como agravio para nadie, sino simplemente tomando en consideración su procedencia política (Lista 15) y la ubicación en el espectro partidario de ese sector desde la propia fundación de Unidad y Reforma.
Finalmente, una última reflexión: con los actuales precandidatos y todas las precandidaturas, en particular la del doctor Pedro Bordaberry que fue la primera, desplegada ya hace varios meses y la más visible mediáticamente, la última encuesta Factum le da al Partido Colorado el 9% de intención de voto. Otra vez, lamentablemente, la presencia testimonial y marginal de la pasada elección.
¡¡Si hará falta, pues, un espacio socialdemócrata y batllista!! *
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