El gobierno de coalición se hace el distraído
Dicen los profesionales de esa rama, que la salud «es la ausencia de enfermedades»; dice la Real Academia Espanola que la salud «es la plenitud del estado físico y mental». Dicen los datos de la realidad de este pequeno país que la atención de la misma no es preventiva, es curativa, que la casi totalidad de la población atiende su salud cuando sufre un quebranto, al contrario de otros países que con atención, estudios y tratamientos se previenen contra las enfermedades.
Dicen esos mismos datos de la realidad que casi la mitad de los habitantes tenemos cobertura médica mutual (lo que no quiere decir que a través de este sistema, nos atendamos, nos estudiemos y nos tratemos, recordemos la crisis del mutualismo, los precios de los recibos mutuales sumados a los precios de los tiques moderadores). La casi otra mitad de la población nos atendemos en Salud Pública y como todos sabemos, aquí los problemas de atención, estudio y tratamiento de las enfermedades, es mucho más grave aún (recordemos el magro presupuesto que los gobiernos han destinado hasta ahora al MSP, recordemos las tercerizaciones que existen en el sector, ya que su único cometido es el de invertir poco y ganar mucho, recordemos que otra razón muy importante en su déficit de gestión radica en la escasos y pésimamente remunerados recursos humanos que a pesar de su entrega y vocación no alcanzan a satisfacer tanta demanda.
De esas casi dos mitades de población que atienden su salud a través de los dos sistemas, hay un sobrante de habitantes (alrededor de un 12%), que no utiliza ninguno de estos sistemas, ya que son tan, pero tan pobres, que no pueden acceder ni al mutualismo, ni atenderse «gratuitamente», en el sistema público. Esa gratuidad no es real, pues aun los que tienen carné de asistencia gratis, de todas formas deben pagar algo siempre que se atieden, deben viajar a los centros de salud, deben alimentarse correctamente, etcétera, pero a la hora de hacer balances, muy ladinamente el senor Presidente de la República y demás autoridades de gobierno no tienen en cuenta estos complejos fenómenos de ese derecho fundamental de los seres humanos. Se hacen los distraídos y aseguran que somos ejemplo en Latinoamérica en materia de salud.
Como si ello fuera poco hay otro grave problema relacionado con la atención de nuestra salud en el país, que nos afecta a los usuarios de los dos sistemas y por supuesto a ese 12% que no tiene ningún tipo de cobertura. Este fenómeno fue abordado en forma valiente y responsable por los funcionarios del Estado nucleados en su sindicato COFE que le enviaron al ministro del ramo, el doctor Raúl Bustos, la nota que a continuación transcribimos en sus partes medulares. Nota que hizo suya el PIT-CNT, en su última Mesa Representativa Ampliada.
Sr. ministro de Salud Pública
Dr. Raúl Bustos
Como usted y todo el país saben nuestra Central Unica de Trabajadores, el PIT-CNT, junto a los gremios de la salud, pública y privada y por supuesto nuestra Confederación, venimos reinvindicando desde hace muchos anos el Seguro Nacional de Salud para todos los habitantes de nuestro Uruguay, pues entendemos que solamente a través de ese sistema solidario y universal estará garantizada la atención sanitaria de los mismos, independientemente de credos, ideologías o situaciones económicas-sociales.
Usted como nosotros sabemos que a la hora de prevenir las enfermedades o de atenderlas esos elementos son determinantes para una correcta prestación, también todos conocemos las tremendas carencias que ofrecen los servicios mutuales privados y las prestaciones sanitarias de las policlínicas y los hospitales de Salud Pública, a pesar en muchos casos del heroísmo de los personales profesionales, para profesionales y de servicio, que con escasos recursos brindan día tras día lo mejor de sí para una atención digna. Pero desde hace muchos anos a pesar de que se creó un nuevo impuesto que pagan los usuarios de los servicios de salud privada y al cual el Estado vierte el correspondiente aporte, el Fondo Nacional de Recursos, hay un problema que prácticamente ha sido insoluble, el de las patologías que no son resueltas en el país por el FNR ni por las instituciones privadas y sí son reconocidas a nivel mundial y tienen altísimos costos, más allá que reconocemos que esto no obedece a falta de personal capacitado en el país sino precisamente a razones económicas y desgraciadamente estos problemas siempre recaen en los sectores más desposeídos de la sociedad.
Prueba de lo que afirmamos son los cientos o miles de llamados a la solidaridad que hemos recibidos los uruguayos en los últimos anos, para que a través de colectas populares donaciones, espectáculos benéficos etcétera, se pudieran conseguir los dólares necesarios para otros tantos pacientes, en la mayoría de los casos minos, pudieran viajar a otros países, a fin de someterse a los tratamientos mencionados, sin ir más lejos en estos momentos en nuestra Confederación hay dos solicitudes al respecto cuyas copias adjuntamos y más allá de que por supuesto vamos a colaborar como en todos los otros casos que han llegado hasta nosotros, entendemos que ha llegado la hora de encontrar una solución definitiva a estas tristes situaciones, pues a pesar de la inmensa solidaridad que ha venido desplegando nuestro pueblo a lo largo de tantos anos, en la mayoría de los casos nos sentimos importantes ante el alud de solicitudes que semana a semana y a través de los más disímiles medios de comunicación se les realizan a la población a fin de que colabore en diversas cuentas en moneda nacional y extranjera, contraponiéndose en la mayoría de los casos, unas contra otras, poniendo a esa población en la macabra disyuntiva de elegir a quién ayudar ahora y a quién dejar para después.
Por todas estas razones y otras de contenido técnico y humano es que entendemos que desde su ministerio y en forma urgentísima, deben arbitrarse las soluciones que estos graves problemas necesitan, a esos efectos nos ponemos a sus órdenes, para poder realizar algunos aportes en ese sentido, ya que entendemos que no deben ser las limitaciones económicas un impedimento para abordar. Ya soluciones, pues la salud es el principio fundamental de la vida.
Seguros de su sensibilidad para con nuestra solicitud aprovechamos la oportunidad para saludarle atentamente, por el secretariado Ejecutivo de COFE.
En lo personal y en lo institucional, pues como los lectores saben compartimos con companeros de otros gremios la dirección de COFE suscribimos en un 100% la crítica, la denuncia y el llamado a responsabilidad del MSP, que realizaron los trabajadores estatales respaldados por la Central, por lo tanto también reclamamos al ministro Bustos, al presidente Sanguinetti y al círculo de insensibles que lo rodean que cuando nos mienten descaradamente acerca de los logros de su gestión en todas las materias, pero sobre todo en esta tan vital como lo es la de la salud, que tentan un poco de empatía y que por un momento de sus alegres vidas se pongan en el lugar de los que se encuentran en esa triste situación de estar jugando la vida de sus familiares contra el tiempo, que se pongan en el lugar de los que a consecuencia de nuestra desastroza situación económica tenemos que optar entre a quién le aportamos ahora y a quién dejamos para después o sencillamente nos quedamos con una sensación de auto compasión porque no tenemos nada para aportar.
Y que de una vez por todas dejen de hacerse los distraídos, y dispongan lo necesario para que esas patologías se atiendan aquí en el país, o que mientras no tengamos el sistema nacional de salud, el FNR, financie los viajes, los tratamientos y la estadía de los pacientes que tengan necesidad de atenders
e en el extranjero y de un acompanante y seguramente así estaríamos realizando una verdadera reforma del Estado.
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