Cómo es posible aumentar el gasto educativo
Daniel Olesker
El gobierno ha prometido (como tantas otras cosas) un 4,5% del PBI para la enseñanza. Y en Diputados se congeló el presupuesto al nivel que tenía previo, es decir un orden del 3,1% del PBI.
Los senadores tienen ahora la responsabilidad histórica de modificar esta brutal decisión de Diputados cuyo resultado será aumentar la desigualdad en el país y reducir las posibilidades de movilidad social de los sectores excluidos.
Y realmente lo primero que tenemos que decir es que los diputados de la coalción de gobierno han perdido una oportunidad histórica de cumplir aunque sea por una vez lo que prometieron en la campaña electoral. Si los diputados hibieran aprobado los presupuestos enviados por la Universidad y la ANEP y no los mensajes funestos del Poder Ejecutivo, a fin de 2004 (y dependiendo de cómo hubiera evolucionado el PBI) estaríamos muy cerca del 4,5% del PBI. Y al mismo tiempo los salarios docentes, en especial de los grados superiores hubieran tenido un aumento que, aunque insuficiente, hubiera permitido una mejora real de los salarios de los maestros y los profesores.
Pero los diputados ni siquieran creyeron en autoridades como las de la ANEP, nombradas por un acuerdo político de la propia coalición. Los nombraron, pero les vetaron su presupuesto y el Codicen, lejos de ponerse firme, es decir exigir ese y no otro presupuesto, parece que está negociando una solución intermedia con el director de Planeamiento, especialista en la tijera de cortar gastos cuando de salarios y políticas sociales se trata. Todo muy poco ético desde el punto de vista de la gestión de gobierno.
Pedro volvamos al tema del presupuesto educativo. Y miremos un poco los números. Pesos más o menos el gasto educativo oscila en el 3% del PBI.
¿Qué significa aumentar los recursos hasta terminar en el quinquenio en el 4,5 del PBI?
Tomando como referencia un crecimiento del PBI de 0 en el año 2000, 2% en el año 2001, 2,5% en el año 2002 y 3% en el 2003 y 2004, el aumento del gasto a lo largo del quinquenio para cumplir con la meta prometida es de aproximadamente 430 millones de dólares, o sea un promedio de 86 millones de dólares por año.
Y miremos algunas chances que existen de realizar esta modificación:
a) Redistribucion de gastos
Empecemos por la más sencilla, que es la de redistribuir gastos desde otras erogaciones que tiene el Estado, lo cual es el camino indispensable para el primer año, ya que no contaremos con nuevos recursos, debido al nulo crecimiento del PBI.
Y el siguiente cuadro nos muestra cómo podemos de una manera rápida y sencilla llegar a los 86 millones del primer año.
Min. de Economía 151 22,7 (15%)
Min. de Rel. Exteriores 58 11,6 (20%)
Parlamento 74 7,4 (10%)
Entre estos cuatro rubros y con tan sólo decisiones políticas estamos obteniendo 82 millones de dólares, que es lo necesario para el primer año de aumento de presupuesto educativo hacia el 4,5% del PBI.
Y yo le preguntaría a la sociedad si no estamos dispuestos a reducir 40 millones de dólares de los 160 que gasta el Ministerio de Defensa en rubros no salariales (¿qué será?) o en reducir el gasto del Parlamento en 10% (además del 10% ya prometido y tampoco cumplido que iba al Poder Judicial) o el del Ministerio de Economía que tampoco sabemos por qué sagradas funciones es el Ministerio de los de más alto gasto y más bien poco de políticas sociales ejecuta. Más bien es el adalid de la redución de gastos, aunque en su casa poco se ve.
b) El crecimiento del PBI
Si tomamos la hipótesis del crecimiento del PBI que dijimos antes en los cuatro años posteriores al 2000, ello reportaría al país 600 millones de dólares por año. Por ende bien podrían dedicarse 80 millones por año para aumentar el presupuesto educativo e igual sobraría plata por si el gobienro de repente se le da por aumentar el gasto en salud o en vivienda. Más que da para todos con 600 millones de dólares más por año y hasta sobra para algunos contratos de obra que sean «necesarios».
c) Un aumento de impuestos a los que no pagan
Este gobierno dijo que éste era el primer presupuesto que venía sin aumento de impuestos y para variar mintió. Hubo propuestas de aumento de impuestos para los ambulantes, para las unipersonales, para las cooperativas de ahorro y crédito y para los profesionales. ¡Oh casualidad! para todos los de menores de recursos; no se le vaya a ocurrir gravar algún hombre o mujer rica.
Sin embargo si se implantara el impuesto a la renta personal, bien que habría dinero para financiar el aumento del presupuesto educativo. O si se aumentara el impuesto a las fortunas (en Uruguay llamado al patrimonio) que recauda menos que el impuesto a los sueldos. Si se lo aumentara en 28%, recaudaría unos 84 millones de dólares más por año, justo lo que se necesita para el aumento del presupuesto educativo.
¿Y hay alguien que cree que no es justo gravar más las fortunas y los altísimos ingresos (que no son justamente salariales, que son los únicos gravados) para mejorar la educación pública y llevarla al nivel en que el resto de los países de Amércia Latina ya estaba en 1990?
Por todo ello afirmamos que es posible mejorar el presupuesto educativo, que para ello no es necesario bajar el salario de los bancarios o de los porteros de ANTEL o del BROU, que hace falta voluntad política para reducir gastos inútiles, para asignar nuevos recursos y para gravar a quienes realmente acumulan la riqueza en el país. Esa es la verdad de cuestión.
* Economista
| Gastos | Monto | Ahorro |
| En mill. de U$S | En mill. de U$S | |
| Defensa (no salariales) | 160 | 40 (25%) |
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