Lo que todos saben

Hace pocos días se publicó en este mismo medio, una columna titulada «Se rascan donde les pica», en la cual se analizaba lo que este matutino calificaba como una ofensiva contra el ministro Lepra, el Directorio de Ancap y la estrategia de inserción internacional definida por el gobierno.

Reitero, la «ofensiva» la anunció El País (el de acá) no yo. Y no sólo nadie la ha desmentido, sino que por el contrario los hechos la han confirmado.

Lo que no hace ese artículo es establecer o dejar claro que dicha publicación no es ajena a esa ofensiva, sino que más bien aparece en una posición que algunos analistas catalogan como el vocero oficial de la misma y otros –que no le otorgan la sponzorización exclusiva– como uno de sus más fervientes impulsores.

El País del domingo último no tiene desperdicio. Bajo el título «Lo que debe saberse», vuelve a arremeter contra los acuerdos comerciales con la petrolera venezolana Pdvsa y muy especialmente contra Ancap y su presidente, el ingeniero Daniel Martínez.

Desde el pique, lo critican porque está «molesto» y «disgustado» ya que el diputado Amorín Batlle lo acusa de hacer negocios con corruptos venezolanos. O sea que es un editorial que además de agresivo, tiene el poder de cambiar la nacionalidad a la gente, ya que lo que dijo el diputado opositor y futuro precandidato por la Lista 15, es que Martínez negociaba con José Luis Manzano, un ex funcionario del gobierno de Menem (que fue Presidente de Argentina y no de Venezuela), del cual ahora la derecha uruguaya parece querer desvincularse y cargarlo en la mochila de una izquierda a la que se apunta a mostrar con relaciones con gente de dudosa calaña y poca transparencia.

Pero cuando Martínez aclara y rebate todas y cada una de las falsedades (no molesto ni disgustado, sino caliente, como no podía ser de otra manera) le dicen que el Art. 77 de la Constitución de la República le impide hacer manifestaciones de carácter político.

Es algo así como pedirle al otro boxeador que suba a combatir al ring, pero con la condición de que le aten las manos. A lo sumo el editorialista le permite llegar a esquivar los guantes adversarios –como Loche en sus mejores épocas en el Luna– pero si pega una en el mentón –como cuando puso a disposición de quien quisiera sus cuentas bancarias y las de Ancap– resulta que viola la Constitución.

Es una forma muy particular de concebir el debate de ideas y convocar a que se informe a la población uruguaya, que supongo que debe estar más desorientada luego de que el periodista apelara al «…espíritu de la gente en los días previos al 25 de mayo de 1810″ importante fecha patria, pero en la vecina orilla.

Sin perjuicio del entrevero que se hace (y hace) el editorialista en la primera parte de la nota, con un autismo político digno del mismísimo G. W. Bush en la búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak, reclama que el presidente no se «ofusque» y explique lo que ya ha explicado una y mil veces a través de pedidos de informes, comparecencias en Cámara, notas de prensa, informes al Honorable Directorio del Partido Nacional, etc.

Pide una serie de informaciones que son de público conocimiento, como por ejemplo:

Pide saber cuál es la factura petrolera y su porcentaje sobre el total de las importaciones nacionales.

La respuesta –que puede encontrar fácilmente en las informaciones que brinda el Banco Central– es que el país gastó en el año 2006 unos 864 millones de dólares, y si las importaciones fueron de 4 775 millones el porcentaje es de alrededor de un 23%.

En lo que va del año 2007 se verificó un importante descenso y se han gastado unos 280 millones, debido a que se realizó un paro de la Refinería de La Teja entre los meses de abril y junio, fecha en que se debió importar combustibles a precios mayores de lo que los produce Ancap.

O sea que si cualquier periodista manejó estos datos significa que no son «secreto de Estado» como dice el editorialista.

2- También quiere saber por qué le compramos crudos pesados a Venezuela que son de mala calidad, según su opinión.

El Directorio de Ancap ha expresado hasta el cansancio que siempre ha comprado crudo a Venezuela porque es el que maximiza la ecuación económica y que esos crudos no son pesados, al menos no tanto como la oposición.

Los crudos que se compran son una mezcla del Mesa 30 y del Santa Bárbara 39, lo que hace un grado API 34, los que están muy lejos de ser considerados crudos pesados. En algunas oportunidades se ha comprado el denominado Leona 24 para la producción de asfaltos.

Esto lo ha explicado el ingeniero Martínez al menos en una docena de oportunidades, razón por la cual se le preguntará por parte de la oposición, debido al autismo político, por decimotercera vez.

3-Pregunta también por qué se le compra a Venezuela el 25% a crédito y dónde están los 250 millones de dólares ahorrados.

Han respondido en más de una oportunidad que financiar el 25% del petróleo a 15 años con dos de gracia a un 2% de interés, permitió generar fondos para pagar la compra de productos aumentando el stock de crudo, cancelar deudas bancarias con tasas de interés mucho mayores contraídas por anteriores Directorios, se mejoró la financiación a otras empresas del estado como UTE y Pluna evitando que éstas debieran aumentar tarifas, se comenzó a comprar crudo a otros proveedores pagando a 30 días con menos interés que cuando se compraba a 90 días, se financian inversiones necesarias sin tener que solicitar nuevos créditos seguramente más caros y se logró excedentes de caja que pueden ser colocados en el sistema financiero a tasas mayores de un 2%.

Podrá discutir este y cualquier editorialista si está bien o mal invertido el dinero, pero nunca que no se informó qué se hizo con él.

Seguramente el próximo domingo el mismo u otro editorialista vuelva a preguntar qué se hizo con el dinero.

4- Quiere conocer qué gana Ancap en asociarse con Pdvsa para mejorar la refinería y adecuarla para procesar crudos pesados.

Yo he escuchado en más de una oportunidad a los directores y gente de la oposición decir que los crudos que van quedando en el mundo y no sólo en Venezuela son crudos pesados, que no se podrían procesar si no se hace una «Reconversión profunda». Además agregaron que de esta forma se podría obtener un crudo entre un 15 y 20% más barato y esa rebaja trasladarla a los precios de los combustibles.

Pero lo escuché yo y no el editorialista de El País.

5- Quiere saber qué gana Ancap asociándose con Venezuela en la faja del río Orinoco para extraer crudo .

Yo creo que lo que gana es justamente eso, petróleo crudo y si no recuerdo mal unos 50 mil barriles diarios. O sea que Ancap gana la diferencia entre el precio de explotación y el de mercado, además de asegurarse crudo por unas cuantas décadas.

6- También quiere saber por qué Ancap le da la espalda a Petrobras.

El periodista desconoce que Ancap y la petrolera brasileña son socias en CONECTA, la empresa que distribuye el gas, y que tienen varios emprendimientos en conjunto, como la prospección en la plataforma continental y una eventual planta de regasificación, entre otros negocios.

Por último, el que quiere saber soy yo. ¿Por qué el diario El País, histórico vocero del Partido Nacional, promueve tantos negocios con Petrobras?

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