IRPF, un salto en el vacío
¿Este proyecto de IRPF será un híbrido? ¿Un elemento en la plataforma de trabajo de nuestro gobierno encaminada a buscar soluciones de fondo para el país, una salida económica, una salida social? ¿Un intento de revitalizar nuestro sistema monetario y cumplir con los compromisos ineludibles de la deuda externa y al mismo tiempo atender los grandes problemas que tiene la población?
¿O se trata de obtener la liquidez necesaria para empezar a cubrir la enorme calesita de bonos destinados a pagar los intereses de los compromisos contraídos? ¿O se trata de cubrir los espacios vacíos que deja el dinero extraído de otro lado cuyo destino final será pagar finalmente los intereses ya citados y que van a Rentas Generales?
Complicado, ¿no? Temas tan importantes como el IRPF, o la reforma del Estado que implica también el sistema de defensa nacional y la reforma de la enseñanza, entre otras, merecen por su importancia diferentes tratos y diferentes tiempos.
¡Aunque las elecciones nacionales digan que las mayorías están, no alcanza con ello para obtener el derecho de impulsar al país, a toda velocidad, por el camino que se considere correcto! ¡Se debería pensar que el pueblo todo está expectante y siguiendo el proceso, y que para realizar determinados cambios, entre ellos los planteados, hay que ganarse en primer lugar la confianza del pueblo. Y esa confianza no se consigue de un momento a otro y con dos años de gobierno. Hay que demostrar que lo prometido en épocas electorales se cumple, fehacientemente.
El tema elegido como punta de lanza es el IRPF. ¡Y planteado en la forma en que está planteado es un gran desafío! Un poco por la necesidades financieras o de hacer algo contundente a nivel nacional, y que con su solo nombre marque la diferencia con la oposición política. Aquellos con el IRP, estos con el IRPF, ambos impuestos con el cometido de acumular dinero, no importa de dónde, en estos casos le pega a los trabajadores en sus salarios y en sus jubilaciones. Difícil tarea, quizás no bien explicada, y sí muy propagandeada. Hubo un bombardeo de información como pocos, a través de la prensa oral y escrita, a través de paneles integrados por economistas de gran relieve. El BPS utilizó todas las herramientas posibles y a su alcance que son muchas para decir a todo el mundo cuántos jubilados pagarían menos y cuántos más, y habló maravillas de la bonanza de esta reforma.
La Suprema Corte de Justicia:el invitado de piedra
La SCJ en nuestro país actúa en forma totalmente independiente de los otros poderes del Estado. De su firmeza y transparencia a la hora de tomar decisiones depende la credibilidad de todo un pueblo y de todo el sistema jurídico de la nación. Pocas veces sus decisiones tienen que ver de tan cerca con la situación que hoy se plantea.
El IRPF afronta los recursos presentados ante la SCJ, por 4.000 o 5.000 ciudadanos, quienes reclaman se estudien y se falle de acuerdo con su sentido del derecho, mientras espera el resto de la población una decisión favorable.
Quienes propiciaron esta ley, en su apresuramiento se olvidaron de la institución que se encarga libremente y en forma independiente de impartir la justicia y fallar en los momentos de crisis, y otros de acuerdo con su cometido. Faltó la consulta previa a esta institución, condición sine qua non para poner en práctica el IRPF, para no tener que generar malestar en la población y no tener que poner marcha atrás.
Y decimos esto porque después de tanto navegar el decidir sobre franjas e impuestos, ante tanto reclamo el poder real, la decisión final, no lo tiene ni el gobierno ni el Ministerio de Economía, ni el BPS, lo tiene la Suprema Corte de Justicia, ¡qué paradoja!
La SCJ tomará su decisión como se debe hacer, sin ninguna duda, y sin aceptar presiones al sistema jurídico.
Pero un solo recurso favorable a quienes están impugnando esta ley, y se otorgará un derecho similar a todos quienes queden amparados por esa jurisprudencia.
Faltan pocos días calendario para que los jubilados comiencen a cobrar sus magras pensiones o jubilaciones, y nos remitiremos a ello para empezar.
Lo cierto es que hasta este momento nadie se ocupó de los de abajo en esta ley. Si pretendemos modificar lo que ya es cosa juzgada, pero si hemos o leído sobre los distintos cambios que se han hecho a otros niveles. Hablamos de franjas, de deducibles, pero no se habla de los alquileres que vamos a pagar ni de otros aumentos. Se habla de los que no pagarán y en todos lados existe un corazoncito.
Hay quienes, con todo derecho, tratan por todos los medios a su alcance de demostrar que las medidas económicas aprobadas por el gobierno no sirven. Que los jubilados y pensionistas en primer lugar pasarán a vivir en la absoluta miseria, y la clase media será finalmente eliminada. Sacan a relucir el valor de la canasta familiar según la conveniencia y el momento y de qué se trate, como hay varias, cada cual tiene su canastita.
Se dice, entre otras cosas, que las estadísticas son dirigidas, como en Argentina, y queda la sensación de que cuanto más turbio sea el panorama, mejor. El caso es llegar a las próximas elecciones nacionales y ganarlas…. aunque sea por equivocación, aunque sea un triunfo a lo pirro.
La gente está y debe estar, creemos, lejos de estos planteos. Sean de un partido político o de otro. Los partidos tendrían que ser los que expliquen y defiendan los intereses del pueblo.
No creemos que la discusión pase por lo legal o ilegal del impuesto a las personas físicas, si es renta o no es renta. El tema es otro, es justo o no es justo.
Días atrás, estuvimos en la carpa de Onajpu, en la explanada del BPS. Se acercaron muchos jubilados pidiendo información. ¡Se entregaron en dos días unos 3.000 ejemplares de nuestro boletín, y muchos vinieron con el interés de firmar en contra de la reforma tributaria! Como que la mata se movió y cayeron sus primeras hojas, y también señal de que las cosas no están muy claras.
¡Estamos convencidos de que el tema de marras es un verdadero salto al vacío! Esta ley impositiva puede dejar atrás muchos años de lucha para lograr cambios en el país. O tal vez pueda, finalmente, lograr la estabilidad que todos los compatriotas necesitamos y esperamos.
¡En todo caso la apuesta es fuerte, es una apuesta filtro, de la cual sobrevivirán los mejores los más sólidos para bien del país, tendremos que recordar que solamente el pueblo establece y decide los cambios! Por ahora pensamos que no estamos transitando por el buen camino. ¡De la izquierda no nos acordamos, tendríamos que ir muy atrás en el tiempo y en la historia para encontrarla! La Suprema Corte de Justicia tiene la palabra.
Compartí tu opinión con toda la comunidad