Escrito por: JULIO A. LOUIS - Profesor
¿Qué es el marxismo? ¿Ideología, concepción, ciencia? Mucho se ha escrito y deliberado al respecto. Propongo una aproximación a estos complejos temas, comenzando por el de ideología.
La ideología tiene dos acepciones: considerarla como una concepción del mundo, sentido que generalmente se le da; o, falsa conciencia o enmascaramiento de la realidad que emplea Marx.
El concepto de ideología sólo puede ser cabalmente entendido como parte del concepto de modos de producción. Las ideas (la ideología es su estudio) aseguran las relaciones entre los seres humanos. Y desde que se constituyen sociedades estructuradas en clases sociales, los intereses de esas clases se expresan con ideologías; y son las clases dominantes las que liberadas del trabajo manual se ocupan del trabajo intelectual las que usan y divulgan sus ideas para que el resto de la sociedad acepte sus valores e intereses. Por consiguiente, la ideología nunca es neutra, aséptica y persigue el fin de adherir a los individuos a sus roles, funciones y relaciones. Así cada clase social u otros agrupamientos etnias, iglesias, gremios, etc. generan ideologías que luchan entre sí. Aunque la ideología de la clase dominante es siempre la hegemónica.
No cabe el pensamiento sin ideología. Por eso es disparatada la pretensión de `des-ideologizar’ cualquier tema, lo que en verdad, esconde generalmente la intención de desprestigiar a quienes aportan ideas contrarias a la ideología dominante.
La ideología es indispensable a toda sociedad. Y se conforma por dos tipos de sistemas.
Uno es el de ideas elaboradas en sentido político, económico, jurídico, moral, religioso, filosófico, estético, etc. las que Marta Harnecker ( “Los conceptos elementales del materialismo histórico”) denomina `sistema de ideas-representaciones sociales’ (las ideologías en sentido restringido). Nada de las relaciones sociales queda `fuera’ de la ideología. Esta abarca las actitudes y juicios políticos, frente a la producción o la distribución de la riqueza, los comportamientos familiares, las relaciones entre personas y grupos o con la naturaleza (ante el sexo, el aborto, la contaminación, etc.), el `sentido de la vida’ que cada ser se atribuye, la exteriorización de la personalidad manifestada en gestos ante el dolor o el placer, o bien la soberbia o modestia, la honestidad o cinismo, la rebelión o resignación, etc.
El otro es el conjunto de hábitos, costumbres o tendencias a reaccionar de cierta manera, lo que la pensadora citada denomina `sistemas de actitudes-comportamientos sociales’ (las costumbres) : tomar mate, jugar al fútbol, el tipo de vínculos con amigos, etc. ¿Recuerda lector, el desprecio de los voceros dominantes cuando el actual Parlamento se inauguró con la novedad de legisladores tomando mate? Es que los hábitos y costumbres expresan tendencias ideológicas de clases o de sus sectores o capas sociales.
Ahora bien, si hay individuos que son consecuentes portadores o agentes de una ideología, eso no es lo común. Por lo general, cada individuo es un `collage’ de ideologías, dando un resultado original y único. De allí las múltiples incoherencias en cada colectivo o individuo.
Así que ideología (coherente o incoherente) tiene todo ser humano. El marxismo es ideología. Pero es algo más: es una de las grandes concepciones del mundo y del hombre.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21