Seregni, Tabaré, COFE

Escrito por: RAUL CAMPANELLA - Miembro de Dirección Partido Obrero Revolucionario (POR)

Lunes 23 de julio de 2007 | 4:49
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

En el Consejo de Ministros en Vergara, el pasado lunes 16 de julio, se representó el proceso político, social, cultural y organizativo que vive el Uruguay, como parte de la marea de transformaciones que se desenvuelve en A. Latina. El Presidente rompió el molde, rígido y tradicional, y mantuvo un encuentro con los trabajadores de la Confederación de Funcionarios del Estado. Tabaré Vázquez se comprometió a analizar los planteos salariales de COFE: el sindicato argumenta que la inflación absorbió ya el aumento de enero, y que no es posible, sin pérdidas del poder de compra, esperar al año 2008 para un nuevo ajuste salarial.

Le dijeron a Tabaré: “Los trabajadores pusimos este gobierno”. El Presidente respondió: “Ya sé; y nosotros tenemos que gobernar para todos”. Vayamos luego al gobernar para todos. No existió divergencia en cuanto a que al gobierno del Frente Amplio lo colocaron en ese sitial, los trabajadores, fundamentalmente.

El general Líber Seregni había dicho el 26 de marzo de 1971: “El Frente Amplio comenzó por elaborar una base programática común, por definir los objetivos a alcanzar. Éstos han tenido amplia difusión, y la tendrán más todavía. Todos ustedes las conocen. Hasta se nos ha hecho una crítica, que es finalmente un elogio: la gran prensa dijo que las ideas que presentamos no son nuevas, que ya eran conocidas. Claro que sí: el pueblo ya sabe lo que necesita. El Frente lo que hizo fue recoger las ideas del pueblo: son las de la CNT, las de las agrupaciones políticas que integran el Frente. Pero hay una gran diferencia con las ideas de los otros partidos políticos. Éstas no son bases de enganche electoral. Son las ideas que veremos realizar, que podemos realizar, que vamos a realizar”.

El discurso de Líber Seregni en la Explanada Municipal –que ha sido publicado y republicado, a veces, parcialmente- integró, e integra, los documentos fundacionales del Frente Amplio–.

La decisión de COFE de participar del Consejo de Ministros no aparece como una manifestación contra el gobierno. Existe una relación coherente entre la afirmación de Seregni en 1971, la actitud de los trabajadores organizados, y la actitud y respuesta del Presidente de la República en Vergara.

El gobierno del Frente Amplio en su política económica y social no ha sido –en el borde de la mitad del mandato– contra los trabajadores. El Presidente acepta frente a COFE que fueron los trabajadores, básicamente, no únicamente agregamos, los que colocaron al Frente Amplio en tan significativa responsabilidad histórica. Un reconocimiento tan obvio como trascendente, que pocos se ocupan en valorar.

Gobernar para todos –Tabaré Vázquez no lo ignora– significa transformar la realidad heredada, no sólo de la dictadura abierta, sino de la otra dictadura, la de la economía. La de la concentración trasnacional, y en lo que resta de burguesía nacional, de la propiedad y las decisiones políticas. Gobernar para todos es justo, por ejemplo, cuando se trata de reivindicaciones corporativas. El Uruguay viene de una historia, justamente, en la cual la población trabajadora, la única que crea riqueza genuina, trasladaba, y traslada, el producto de su trabajo a sectores minoritarios, o muy minoritarios de la sociedad.

COFE, al concurrir al Consejo de Ministros, ha comprendido –nos parece– la necesidad de transformar los métodos de lucha, sin perder la conciencia y la estructura de lo conquistado, como asimismo de lo por lograr; que, se sabe, es bastante más que un aumento salarial que acompañe la inflación.

Gobernar para todos comienza por gobernar para las mayorías. Ya que en la sociedad existen intereses encontrados, hay explotadores, hay explotados.

El Presidente de la República –que es socialista– lo sabe muy bien. La crisis de nuestro gobierno, la del Frente, la de nuestros partidos, la del movimiento obrero centralizado en el PIT-CNT expresa la necesidad de avanzar en la transformación del estado actual de cosas, donde el poder económico y -por lo tanto- las decisiones políticas, continúan concentradas en los sectores que reúnen la renta nacional. Tanto que el crecimiento de la economía no se transforma, sino minimamente, en una distribución equitativa del crecimiento. El Frente Amplio llega al gobierno montado en un proceso nacional y continental, objetivamente revolucionario, como curso social que busca el desarrollo nacional.

Algunos consideran desde el gobierno nacional que no ha llegado el momento de transformaciones estructurales y se conforman con hacer una pequeña porción de los cambios. Los trabajadores organizados del Uruguay sienten y ven con objetividad social el curso del proceso nacional y regional. Defienden la calidad conquistada, avances, reconquistas, mientras buscan prepararse para las etapas que vendrán.

El dirigente del Partido Obrero Revolucionario de Argentina, Eliseo Ramírez, define a esta etapa final del sistema capitalista: “Se combina la enorme expansión productiva y centralización económica mundial, con la imposibilidad de desarrollar mercados con capacidad adquisitiva que permitan la circulación del capital, que generen la plusvalía necesaria a la reproducción del sistema”.

No existe salida por el lado de un sistema capitalista que se fagocita a sí mismo. Hace tiempo que ya nada pueden esperar, mirando hacia allí,”los que no tienen nada por perder; y tienen, en cambio, un mundo por ganar”. *

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

OTRAS NOTICIAS EN LARED21

    Comentarios


    Sabado 11 de Febrero, 2012
    Montevideo, UY
    Parcialmente nublado, 24 °C