Testigos por ocho años

Este pequeño país, quiso caracterizarse como vanguardista ejemplo en el ámbito social. Sin embargo, a medida que pasan los años, demuestra un permanente retraso en su sistema previsional. Tras haber obtenido su régimen de jubilaciones, los trabajadores uruguayos soportaron 25 años sin contar con auténtica representación directriz, a pesar de haberlo determinado el Parlamento.

Es así que se integró el Directorio del Banco de Previsión Social recién en 1992, nombrando a los representantes sociales, en los tres órdenes respectivos. Desde ese momento pudo conocerse claramente muchos detalles del real funcionamiento de las Cajas de Jubilaciones de Industria y Comercio, Civil, Rural y Escolar, lo que permitió que se supiera cómo los representantes políticos accionaban los destinos del instituto previsional.

La designación de los señores Luis A. Colotuzzo y Ernesto Murro, efectuada por trabajadores y jubilados, sirvió para que se tuviera un directo contacto con las decisiones que efectuaban los cuatro directores políticos. Desde el principio se notaron evidentes discrepancias entre ambos sectores. Por un lado políticos y patrones unidos, votando en conjunto sus cinco voluntades. Por el otro y siempre en minoría, Colotuzzo y Murro, con sus dos votos. Y así, hasta ahora, ocho años iguales, con ese resultado cinco a dos, a veces con alguna ausencia, pero siempre con la misma proporción.

En resumen, las votaciones reflejan la triste realidad: gobierno contra pueblo, políticos y patrones contra trabajadores y jubilados. En ocho años, no le pudimos ganar nunca. Por eso hubo que recurrir a los referéndums, ya que tanto colorados como blancos, no aflojaban nunca y no consideraban para nada a los verdaderos dueños del instituto que trabaja con nuestro dinero.

Conocedores del alcance que tiene el organismo previsional (BPS) y aprovechando el haber logrado integrar legalmente un instituto con mayoría política en su dirección, muy diferente a las otras Cajas, planificaron una terrible nueva Ley de Inseguridad Social, que ahorca a la clase trabajadora y no le permitirá jubilarse nunca.

Las verdaderas intenciones se comprueban diariamente, por ejemplo, ignorando merecidos aguinaldos, manteniendo ilegales topes, negando justas primas por antigüedad, estirando los aumentos necesarios, inmovilizando arbitrariamente el Salario Mínimo Nacional, privatizando empecinadamente los pagos, desaprovechando una segura infraestructura propia, y la lista sigue interminable. Ni hablemos del fárrago de decisiones relacionadas con las partidas de gastos para Prensa, Proganda y Promociones, donde aparecen colaboraciones insólitas, en que nuestros dineros van destinados a expresiones deportivas y domas ruralistas, que pueden ser apoyadas, pero por parte de otras organizaciones y nunca por un BPS que cada día tiene menos recursos y es acusado como un lastre, por las autoridades económicas gubernamentales.

Sirvió para mucho la presencia de Colotuzzo y Murro en el Directorio, como testigos necesarios y merecen nuestro sincero reconocimiento.

Sin embargo como inevitable minoría, los hemos visto perder, ya que siempre cinco es más que dos, y nunca consiguieron que le aprobaran una iniciativa. De todos modos, corresponde alentar a los dos diirectores sociales (Colotuzzo y Murro), tanto por su ánimo combativo, para enfrentar estoicamente la tozuda negativa política de los cinco restantes directores, como también, por las iniciativas planteadas para mejorar el tambaleante sistema previsional actual.

Estos ocho años hay que aprovecharlos como experiencia, para que el pueblo trabajador entienda que su condicion de factor movilizador de las diferentes actividades que mueven a nuestro país, merece una atención más comprometida por parte de nuestros gobernantes, tanto desde la Presidencia, con su Oficina de Planeamiento y Presupuesto y el propio Ministerio del ramo, como los diversos directores políticos del BPS, hasta ambas Cámaras, con sus mínimamente integradas Comisiones de Seguridad Social y le otorguen preferente preocupación, al área que considera la estabilidad de la masa trabajadora que forja los destinos de nuestro querido país.

A los dos directores (Colotuzzo y Murro) el sincero reconocimiento por la labor cumplida.

* Dirigente de Onajpu

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