La UTE y la sociedad con la española Endesa
El 31 de julio pasado, con «bombos y platillos», UTE firmó lo que llegó a llamarse un histórico acuerdo con la empresa franco-alemana Alstom y la compañía española Endesa. La sociedad estaría ligada a la megacentral generadora de Casablanca (Paysandú), y una interconexión eléctrica de ida y vuelta con Brasil. Según el presidente Batlle, sería una carretera eléctrica regional y pasaría a ser el país exportador de un producto no tradicional. Las responsabilidades de cada uno serían las siguientes:
UTE, por un lado, debe conseguir la declaración de interés nacional respecto al acuerdo, y la obtención del terreno en el que será construida la megacentral, así como las expropiaciones y servidumbres necesarias para la ejecución del proyecto. Alstom debe lograr los contratos de financiamientos para las inversiones destinadas al sistema de transporte y conversión de frecuencia del proyecto; y las obligaciones convenidas para Endesa, serían la obtención para la Sociedad Anónima, de los contratos de venta de energía a los mercados brasileños, de los contratos de suministros del gas natural procedente de Argentina, de los acuerdos de compra de 300 MW con agentes del mercado argentino, y el aporte para la sociedad de una oferta de suministro del sistema de transporte y conversión de frecuencia del proyecto.
¿Estará Endesa en condiciones de cumplir con lo pactado?
La situación jurídica legal de la empresa española, parece no ser muy clara que digamos, cosa que debería preocupar a sus socios, UTE incluida. El 18 de agosto pasado, la revista «América Negocios» de circulación en todo el Mercosur, dice que Endesa, que tiene presencia en Argentina, Brasil, Chile y ahora en el Uruguay, ha sido sancionada en Brasil y a pesar de su rápido crecimiento alcanzado ante las políticas privatizadoras de los sistemas eléctricos, en la actualidad está enfrentando serios problemas.
En Brasil sufrió sanciones por parte de la agencia reguladora nacional y obligada al pago de fuertes multas. Las tensiones generadas entre Coelce y la agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), determinaron que a principios de junio se le otorgara a la filial de Endesa un plazo de 90 días para que las fallas operativas desaparecieran; el 29 de agosto venció el plazo, y los apagones sufridos en la región de Fortaleza (Brasil), originaron multas que superan los 4:200.000 dólares.
Pero no es sólo en Brasil es donde Endesa tiene problemas. En Argentina tuvo que enfrentar duras críticas cuando se produjo en la ciudad de Buenos Aires, el recordado apagón que afectó a más de 600.000 usuarios en el centro de la capital porteña. «Clarín digital», el pasado 12 de agosto, dice que Endesa deberá reducir su participación en la distribución eléctrica, y en los venideros meses tendrá que optar por quedarse con las acciones que tiene en Edesur o Edenor. En la primera pasó a manejar casi el 66% de las acciones, y en la segunda, logró la posesión de un 37%. Siempre siguiendo la publicación mencionada, esto lo resolvió el Ente Nacional de la Electricidad ENRE, pues para mantener el criterio de la «competencia comparativa», la multinacional europea deberá desprenderse de una de las dos empresas.
La situación de Endesa ocupando una posición dominante (monopolio privado), ha sido denunciada reiteradamente en la vecina orilla, mientras que en nuestro país los inconvenientes resultantes de estas leyes reguladoras o desreguladoras, transformarían al actual monopolio estatal de UTE, en un monopolio privado de dudosa procedencia y que no actuarían en beneficio del país y sus habitantes.
Se conocían en UTE estos antecedentes de Endesa
El 18 de agosto último, el diputado Brum Canet elevó al Directorio de UTE y al Ministerio de Industria, Energía y Minería, un pedido de informes solicitando, por un lado, el texto del memorándum de entendimiento firmado el 24 de junio de 1999, y por otro, el texto del acuerdo firmado el 31 de julio de 2000 entre las empresas mencionadas.
Si la empresa española Endesa tiene suspendida en Brasil durante un año, toda actividad licitatoria y de gestión en el área de la distribución y transmisión de energía eléctrica, ¿qué confiabilidad se le puede tener en que va a conseguir clientes para la megacentral de Casablanca? Los servicios que brinda son malos en Brasil y en Argentina, como está comprobado. ¿Quién va a correr el riesgo de realizar contratos con una empresa cuya solvencia ya es muy cuestionada? Además cabría preguntarse si UTE conocía o no estas informaciones, y si las conocía antes de firmar, cuál fue la causa de que no se investigara a fondo la clase de socio con el que se metía. A esta altura todo parece indicar que la megacentral de Casablanca nació seriamente cuestionada; lo cual, unido a que los brasileños inauguraron en Uruguayana una central a gas de 600 megawatios, hace que el conseguir clientes en Brasil no va a ser tan fácil, al menos por ahora y todavía con empresas que brindan una mala calidad de servicios.
El pedido de informes del diputado Canet aún no ha sido contestado. Las denuncias aparecidas en la prensa nacional y extranjera, tampoco han tenido aclaración por parte de las diferentes autoridades nacionales, ya sea UTE o el Ministerio involucrado. Pero si todos callan por algo será: salta a la vista que esta clase de cosas deberían manejarse con más seriedad y responsabilidad.
* Dirigente de AUTE
Compartí tu opinión con toda la comunidad