Renuncia de Lacalle

Como es sabido Lacalle retiró su candidatura presidencial. Mirándolo objetivamente, no es buena cosa lo sucedido aparentemente, para la futura lucha electoral.

Llamará la atención que sea yo quien lo dice, que he tenido diferencias en su momento sustanciales con el ex presidente. Aclaremos entonces. Todo partido político debe tener y tiene sus líneas progresistas y conservadoras. Nadie escapa a esa «regla de oro» y si alguna vez sucede, ejemplo el Partido Colorado en la última elección, le va como la «mona». Tiene que haber cierto equilibro en la «mesa partidaria». Se desnivela si falta alguna «pata».

Así como Astori representa la «derecha» dentro del Frente y el MPP la izquierda (sin olvidar que ambos claudicaron con el imperio yanki, Condolezza y Bush mediante…) entre los blancos Larrañaga es un centroizquierda progresista y el ex presidente Lacalle representa las líneas más conservadoras y hasta sumadas algunas «nostálgicas» sin pensar que no son «pocas» por cierto. O sea, en elecciones que hasta hoy aparecen entre blancos y frenteamplistas parejas en el balotaje, no conviene que se «vuele» ni una «pásula» del nido. Esto dicho sin perjuicio, malgré las diferencias anotadas, de reconocerle gran experiencia, finas ingeniosidades y talento de ser un dirigente vocacional al «viejo estilo» indispensable en cualquier lucha política y particularmente electoral. Como blanco, lo quiero en el «comedor» y no en el «patio» de la casa. El primer riesgo que se corre es que haya «alas» ultraconservadoras, que las hay, que al no estar él, «engorden» a Pedrito. A un determinado nivel de fanatismo ideológico, aunque se puedan sentir blancos, colorados o lo que sea, hay una derecha que busca desesperadamente «voltear» el peligro izquierdista y que mira, no al partido adecuado, sino al hombre «iluminado» que garantice esa tajante y aséptica protección. Nadie duda de que Lacalle es anti bolche, antisocialata, y antifrentista visceral.

Y ese sector que en el partido existe, insisto que en la sumatoria electoral es indispensable. Aunque para adentro, el gaucho Larrañaga les gane 2 a 1 sin susto, sirven para ganar en el futuro. Tengo mis serias dudas, que me perdonen los amigos que tengo de ambos lados, de conseguir un «cinco» que en el medio de la cancha pueda «marcar» las delanteras contrarias con igual o parecida eficacia. Siempre en términos futboleros, en el «cuadro» progresista o centro izquierda blanco, no hay dramas. Allí, el gaucho es, valga la «comparancia», como el negro jefe Obdulio, marca, patea los tiros libres y penales, hace los goles, dirige y cuando se arma algún «relajo» de cancha se mete la pelota debajo del brazo y discute con el juez. O sea, no ha habido desgastes notorios y «ronca» sin problemas. Es evidente que los desacuerdos, que se estaban «olfateando», existen del otro lado. Por lo dicho, habrá que tener cuidado en obstruir todos los conductos de transfusiones sanguíneas al moribundo «salvage» colorado y su Pedrito. Que se terminen de morir cristianamente, me parece espléndido. Y para ello es de destacar, que el drenaje derechoide que circunstancialmente fue al Frente Astori mediante, en los últimos comicios por desavenencias dentro del coloradismo, tenga conciencia que el escenario blanco ofrece todas las opciones racionales de un partido futuro moderno.

Y el «Cuqui» es una opción válida y experiente aunque en los hechos presidenciables no esté. Encabezar alguna lista al senado, presidente futuro del Honorable, mantener dentro de lo posible la homogeneidad de su grupo, etcétera, son posibilidades que los estrategas deberán examinar, ante los hechos consumados. Se gane o se pierda, espero se gane es obvio, no sería inteligente, me parece, dejar al «Cuqui» fuera de la cancha de vuelta, sentado en los «vestuarios». Siempre me acuerdo y alguna vez lo he dicho, el consejo de aquel gran filósofo del nacionalismo que fuera don Eduardo Víctor Haedo: «en la ciencia política se pueden cometer muchos errores, pero hay uno que es excluyente, el ser «idiota». Los idiotas pierden siempre por «idiotas». ¡Y me convenció la máxima! *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje